Uruguay cayó ante Jamaica y más allá del resultado, que siempre importa cuando se trata de la selección, interesa referir a los aspectos relacionados con la conformación del plantel, la relación del técnico con los jugadores y el estado de forma de quienes defienden a la celeste en la cancha.
No quedan dudas de que se perdió bien. Jamaica fue más.
Uruguay cometió muchos errores en defensa. El mediocampo marcó muy poco, sólo lo hizo Jorge Martínez, y en el fondo sólo Melo respondió.
Quedó claro que varios jugadores sintieron la falta de competencia. Como no juegan en sus clubes están lejos de rendir como pueden. Le pasó a Munúa, que se tiró tarde en el primer gol y salió desarmado en una acción en la que quedó lesionado. Ligüera es quien está más lejos de su nivel. Mejoró algo cuando pasó como enlace en el complemento, ya que la cercanía del área permitió pases profundos con poco desplazamiento. Olivera hace rato que no juega y pesa poco, pero el técnico lo sigue citando. Adelante, Zalayeta siente también todo el tiempo que no jugó, aunque ahora puede hacerlo más en el Peruggia. Lo que más nos preocupa es como afecta a Forlán esta nueva situación en el Manchester, ya que la contratación del francés Saha hace que casi no juegue. Venía siendo puntal ofensivo celeste y poco aportó en Jamaica.
Creemos que Carrasco deberá contemplar este aspecto en las citaciones para las Eliminatorias. Por más que cree que la idea debe estar por encima de los hombres, quienes la realizan son ellos, que dependen de su forma física, futbolística y anímica en su desempeño.
Lo que más preocupa es la reincidencia de Carrasco en no contemplar la forma actual de los jugadores y en la mala confección del plantel. Ya le había pasado en el Preolímpico. Una vez más citó sólo a Marcelo Sosa como volante de marca. No pudo ir y debió poner a "Malaca" Martínez de nuevo en esa función. Convocó sólo cuatro zagueros. No pudo ir López y se quedó solo con tres. Lima iba a ser suplente. Debió llevar a un polifuncional que pudiera jugar en todos los puestos del fondo.
No debió citar a Recoba. Si se preocupara por la parte humana debió llamarlo antes para que el jugador resolviera si quería ir, pues debía jugar ayer ante el Milan el derby que es muy importante para salvar un mal año. Recoba venía repuntando en su club tras pasarla mal por bajas actuaciones y lesiones sufridas en la selección. Al citarlo se expuso a lo que pasó, que no fuera y se diera un problema con un club que siempre ayudó.
Tampoco manejó bien el caso de Marcelo Sosa.