IVAN KIRICHENKO | OSCAR VILAS
La empresa uruguaya Wishaw Trading, una sociedad anónima financiera de inversión (SAFI) propiedad de la multinacional Parmalat que es denunciada como uno de los canales a través de los cuales se concretó el fraude efectuado por el grupo, recibió al menos U$S 863 millones de otras compañías controladas por la láctea italiana, según se desprende de balances de la firma local y de la casa matriz. Hasta junio de 2002 Parmalat Uruguay fue dueña del 30% del paquete accionario de la SAFI, porcentaje que en la segunda mitad de ese año fue asumido por Parmalat de Venezuela.
La firma local fue sindicada por Gianfranco Bocchi —un ex contador de Parmalat Italia que colabora con la Justicia en la investigación del fraude valuado en US$ 12 mil millones— junto a Carital do Brasil, como las empresas a través de las cuales se canalizó, al menos, parte de los fondos desviados del grupo.
"No sé dónde fue a parar el dinero que buscan. Pero puedo dar dos pistas interesantes. Revisen dos sociedades del grupo: Carital do Brasil y Wishaw. No conozco bien este asunto, lo único que sé es que en ellas terminaron montañas de dinero", dijo Bocchi el 14 de enero a la Justicia italiana.
Wishaw fue creada en 1993, el mismo año en que Parmalat desembarcó en Uruguay asumiendo el 100% de Lactería, con un capital inicial de U$S 100 mil, el que fue reducido a U$S 30 mil en el año 2000, comentaron a El País fuentes familiarizadas con las operaciones de la empresa.
Hasta la fecha de la modificación del capital, el año 2000, Wishaw tenía pasivos de U$S 650 millones contra otras empresas del grupo Parmalat por remesas recibidas sin que se conociera el destino de esos recursos.
En el tercer trimestre de 2003 la empresa uruguaya recibió otros U$S 213 millones enviados por Bonlat Financing Corporation, una compañía financiera propiedad de Parmalat y radicada en Islas Caimán, según consta en el informe que Parmalat Finanziaria Spa presenta trimestralmente a los accionistas, correspondiente a setiembre de ese año. Cabe recordar que las investigaciones de la comisión de contralor bursátil italiana descubrieron la existencia de Bonlat y probaron que ésta falsificó documentos sobre una presunta cuenta en el Bank of America con 3.950 millones de euros, unos U$S 4.970 millones.
DESCONOCIMIENTO. El lunes un vocero de Parmalat Uruguay dijo a El País que la láctea local no tiene ninguna relación con Wishaw, pese a que admitió "haberla escuchado nombrar" y explicar que se trata de una "empresa off-shore".
Sin embargo el balance de Parmalat Finanziaria Spa de junio de 2002 muestra que en ese momento Parmalat Uruguay era dueña del 30% de las acciones de la SAFI uruguaya. El resto de la propiedad estaba en manos de Parmalat Spa (16,67%), Parmalat Paraguay (30%) y Parmalat Participacoes do Brasil (23,33%).
En diciembre de ese mismo año otro balance de la compañía italiana muestra que Parmalat de Venezuela CA sustituyó a la filial uruguaya en el paquete accionario de Wishaw, mientras que el resto de las acciones seguía en las mismas manos que seis meses antes.
BRASIL. La semana pasada se supo que Parmalat Brasil y sus empresas asociadas remitieron 583,8 millones de reales, unos U$S 206 millones a la cotización del viernes 16, a Wishaw Trading entre 1996 y 2002, según datos en poder de una comisión del Parlamento brasileño que investiga posibles evasiones de divisas y que fueron divulgados por la edición dominical del diario Folha de Sao Paulo.
Una vorágine de acontecimientos acosan a Parmalat de Brasil: ayer la Bolsa de Valores de Sao Paulo suspendió la negociación de sus acciones, por tercera vez en una semana, ante un tercer pedido de declaración de quiebra solicitado por sus proveedores, que no reciben el pago al día y la Justicia decidió investigarla bloqueando sus remesas al exterior.
Reunión de Parmalat y productores
JAVIER PASTORIZA
Un centenar de productores lecheros que remiten sus producciones a la empresa fueron convocados ayer a una reunión informativa por parte de los directivos de Parmalat Uruguay, en la cual éstos descartaron que los problemas que afectan a la casa central en Italia lleguen a perjudicar a la filial local.
El vicepresidente de la empresa, Jorge Gutman, reconoció que la empresa uruguaya está en mora con sus remitentes en unos U$S 3,5 millones, por concepto de la leche enviada a la fábrica en los últimos dos meses, pero uno de los productores que asistió al encuentro —celebrado en un local de reuniones de la calle Blanes, en Montevideo—, aseguró que el importe de la deuda está más cerca de los U$S 5 millones que de la cifra que dijo Gutman.
El ejecutivo de Parmalat Uruguay también estableció que una de las pocas consecuencias que el problema surgido en Italia ha tenido en Uruguay es que "no están llegando algunas remesas que venían para algunas cosas puntuales".
Gutman, dijeron los asistentes al encuentro, aseguró que no habrá problemas para continuar funcionando normalmente.
Sin embargo los productores, que estaban presentes en un 90% del total de remitentes a la empresa, decidieron formar una comisión para continuar dialogando con la empresa en forma permanente y también para seguir el curso de los acontecimientos.
Más allá de la deuda que se tiene con ellos, que podría considerarse como "casi normal" dado que la industria habitualmente paga el fluido a los 45/60 días de recibido, la preocupación de los productores "es que no contamos con ninguna documentación que certifique la deuda. Apenas contamos con un papelito que nos deja el camionero haciendo constar la cantidad de litros que levanta —que no es un recibo y que por tanto no tiene ningún peso ejecutivo—, y eso sucede en Parmalat pero también con Conaprole, Claldy o la empresa que sea".