JORGE DA SILVEIRA
Cosas de la vida. En el 2001 Passarella se fue de la selección por un tercer acto de falta de apoyo de quien entonces era el técnico de Nacional, Hugo De León. A fines del 2003 Passarella no acepta seguir en el Monterrey de México al no cumplirse sus exigencias y quien lo sucede es De León, quien estaba a punto de volver a Nacional.
Passarella hizo un análisis antocrítico de su labor en Monterrey. Dijo que en el primer torneo el culpable fue él por su desconocimiento del plantel y del fútbol mexicano. En el siguiente hizo incorporaciones, dio bajas y fue campeón. Por eso fue considerado el mejor técnico del año en México. Para el último certamen creía necesario hacer algunos ajustes para que el plantel no se aburguesara. Pidió jugadores. No se los trajeron. Para el que iniciará el 18 de enero solicitó a dos, "Matute" Morales , el argentino, y Patiño, el mexicano del América de México. Como declararon a ambos intransferibles presentó un plan B. Los dirigentes dijeron no tener dinero para hacer las incorporaciones. El técnico pidió entonces que los dirigentes dijeran públicamente cuáles eran sus aspiraciones, a lo que no accedieron. Por eso decidió no seguir.
Los dos grandes argumentos por los que De León lo sucedió fueron su presencia en el Congreso Mundial de Técnicos en Pachuca y una charla telefónica con el vicepresidente del club, Luis Miguel Salvador, en la que De León, que había analizado exhaustivamente videos de partidos del equipo, brindó lo que fue considerado por el dirigente un certero informe sobre el equipo, sus aciertos, sus fallas y sus discrepancias. Respecto a lo de Pachuca, tanto fue así que antes se le ofreció el equipo a Del Bosque, quien no aceptó pues de Inglaterra tenía una oferta y no quería irse tan lejos de España.
El gran argumento que dieron los dirigentes para explicar la contratación fue que De León se basará para reforzar el plantel en las fuerzas básicas del club. Según nuestros informes no son buenas. Por eso Passarella llevó a Monterrey a Juan Jacinto Rodríguez, nuestro compatriota que trabajara en la Sub 17.
Parece una ironía del destino que De León suceda a Passarella después de todo lo que pasó cuando al argentino dirigía a la selección celeste.
En aquel momento se manejó que había resquemores de cuando ambos estuvieron en River en el 90. El propio De León nos admitió entonces que Passarella fue muy claro y le facilitó su incorporción a la selección porque con él sería suplente de Serrizuela, y no quería perjudicarlo. No tenía ninguna obligación de hacerlo. Pero él sabía lo que era jugar un Mundial por la selección de su país. El mismo gestionó la cesión. River le pagó todo. Fue un proceder irreprochable.
Ahora, Passarella tuvo un nuevo gesto que revela altura. Sabiendo como sabe de la falta de título habilitante para ejercer la dirección técnica de De León, nada dijo. Llama la atención cómo no lo pidió el Monterrey, como antes se lo solicitaron otros clubes a los técnicos de Uruguay que dirigieron en México.