Fabian Muro
Por si no fuese suficiente con el cóctel de estilos que Cursi desplegó en su segundo disco, Del 2 al 70, el grupo vuelve con más fusiones y mezclas: Cursimix. Aquel abanico de murga, pop, calypso, rock y reggae, se amplía ahora con dub, tecno y otras subcorrientes de lo que se denomina "electrónica".
El trío integrado por Fabián Krut, Diego Drexler y el nuevo baterista Diego Bartaburu presentará hoy Cursimix en Pachamama (Pza. Independencia 1382) junto a invitados en el escenario y también en las bandejas. "Ibamos a llevar la PC, pero no queremos arriesgar que se cuelgue, así que vamos a disparar las pistas desde el minidisc", dice en jerga tecnológica-musical Krut. O traducido al concepto del show: una fuerte presencia de música grabada interactuando con la que se ejecuta en vivo, más el aporte de varios discjockeys para seguir la pachanga luego de que el grupo termine su concierto.
La edición de Cursimix coincide con un auge del "remix" o remezcla como herramienta creativa. En el último par de años, la oferta de discos que ofrecen canciones ya conocidas pero sometidas a una mirada diferente se ha ampliado notoriamente, con ejemplos locales (Elefante con Forma), regionales (Babasónicos, el recién editado Reversiones de Gustavo Cerati) e internacionales (Linkin Park). Krut y Drexler venían alimentando la idea de entregar sus canciones a DJ’s y músicos apenas finalizaron de grabar Del 2 al 70, como se explica en el libro de Cursimix. Cuando ese disco ya estuvo en la calle, a los integrantes de Cursi les llegaron rumores de un remix casero del tema La pachanga falsa, algo que también los alentó.
Sin embargo, todo empezó con un proyecto mucho más modesto: poner en el sitio web oficial de Cursi un par de "remixes", como una yapa para los seguidores. Pero se fue sumando gente y la idea inicial fue creciendo. Según Drexler, el momento bisagra ocurrió cuando Cursi comenzó a colaborar con Nicolás Costa, músico y Dj que graba bajo el nombre de Loopez y este año editó su debut: Pool. "Nos contagió entusiasmo y fue el primero en tirarse al agua", cuenta el bajista.
Krut explica que los remezcladores tuvieron total libertad para dar su versión de la canción: "No nos costó desprendernos de las canciones, algo que hicimos casi a ciegas, porque está en las reglas del juego que el otro elija cómo sacarnos la foto, por decirlo de alguna manera. Si no, ¿qué sentido tendría? Está implícita cierta irreverencia hacia la canción, su estructura y nuestra forma de arreglarla. Tiene que primar su visión y su criterio. Si el remix luego se apega más o menos al original, ese es un tema posterior". Drexler agrega que "ni siquiera quisimos que nos adelantaran nada, ningún trabajo ’en progreso’. Primó un clima de ’perestroika’ total. Lo único que nos interesaba era escuchar el resultado final".
Cuando el dúo oyó lo que gente como Loopez, Daniel Anselmi, Tigres Voladores y los argentinos Román Varas y Juanchi Baleirón (Los Pericos), entre otros, hicieron con los temas, la satisfacción fue total. "No cambiamos nada y nadie quedó afuera", dice Drexler. "Nunca estuvimos nerviosos ni tuvimos temor, pero sí hubo incertidumbre. Sin embargo, fue muy refrescante y revitalizó nuestra dinámica interna como banda, afirma el bajista y Krut coincide.
Cursi no solo tiene nuevo disco, también cuenta con un flamante castigador de parches y platillos: Diego Bartaburu. "Irvin (Carballo), nuestro baterista anterior, vive en Sudáfrica ahora. Se fue a tocar allá", relata Krut. "El otro día me mandó un mail, las cosas que cuenta son increíbles y el mero hecho que esté allá aún me asombra", dice el guitarrista. "Pero Diego es tan versátil que no le costó nada adaptarse a nuestra música. Se aprendió los temas al toque. De hecho, fuimos a tocar a Paraguay con él unos pocos días después de que entró a la banda".
Entre los invitados para el concierto de hoy estarán Román Varas, el cuarteto vocal La Otra, Loopez y los DJ’s Andyfunk, Andino y Uzi Sabah.