No por mucho atacar...

Eduardo "lalo" Fernandez

Hoy en la tarde el Estadio se llenará una vez más de emociones contenidas, nervios y estruendosas griterías. Juega Uruguay y punto. Y lo hace por la Eliminatoria frente a Chile, el que llega con cuatro unidades en su haber tras su empate con los argentinos y la victoria frente a los peruanos. Fútbol, el chileno, de buen nivel técnico, rápido, sabedor de cómo manejar la pelota y los tiempos y si alguno piensa que jugará metiéndose en el fondo se equivoca, primero por que no lo siente, segundo no sabe como hacerlo y tercero, si lo hace pierde porque su idea futbolística siempre ha sido otra. Frente a un equipo con las características del trasandino es de pensar que la "filosofía" de J.R. inundará el Monumento al Fútbol para deleite de todos, ya que ambos van a jugar al compás de su obsesión por atacar. Unos desembozadamente, los nuestros, y otros calculando fríamente en qué momento dar un zarpazo, los chilenos. El entrenador compatriota esboza un 3-3-1-3 lo que anuncia que no bien el juez de la orden de ¡a jugar!... tratará de llevarse por delante al rival. Al margen de quienes integren el equipo y pensando en lo publicitado por su responsable, "lo que importa es el sistema" se puede afirmar que Uruguay atacará y atacará. Claro que para ello se necesita agarrar la pelota y no perder pases por apuros innecesarios ni abusar de ellos por tratar de "jugar bien", como tampoco, en un desmedido afán por atacar quedar mal parados en el fondo. Uruguay tiene la obligación de ganar. No queda otra alternativa ya que de local es imperioso hacerlo máxime frente a un rival muy respetable, pero que nunca ganó en el Estadio, y que además no parece ser "a priori" de los candidatos más firmes a clasificar. El planteo oriental sin duda es audaz y si consigue manejar la pelota será muy difícil de marcar para lo cual, seguramente, encimará la salida en el campo rival. Si por el contrario no encuentra la pelota le puede pasar lo de Paraguay, ya que si se ve obligado a marcar viniendo muy atrás desnudará los espacios que deja su planteo táctico por más tesis filosófica que se quiera sostener. En buen romance y en criollo, no por mucho atacar se gana más temprano. Si todo es medido, equilibrado, respetuoso del contrario pero haciendo valer la condición de local, sin para ello jugar con malas artes, la victoria estará cerca. La cosa será no dejar que se escape.

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