Germán Hornos está entre algodones

| Al delantero le anestesiaron la zona afectada para que pudiera jugar el clásico de la ciudad frente al Betis

JOSE MARIA BELLO

"Hornos y Ligüera son como Coutinho y Pelé". Esa frase pertenece al técnico de la selección uruguaya, Juan Ramón Carrasco y se la manifestó días pasados a El País. Por lo tanto, el ariete, que actualmente defiende al Sevilla de España, es para Carrasco una de las piezas fundamentales en el equipo.

Cuando Uruguay jugó el amistoso en Florencia ante Argentina, Germán Hornos, que había sido convocado, concurrió a Italia pero luego de revisado por el cuerpo médico celeste se resolvió que no jugara ya que presentaba un fuerte golpe en el peroné.

Luego de ello, llegaron los dos primeros partidos por las Eliminatorias y, debido a la lesión, no fue tenido en cuenta. La semana pasada se jugó en Sevilla el derby (clásico) de la ciudad entre el Betis y Sevilla, donde Hornos integró el equipo sevillano, pero durante la semana había pasado algo que nunca quedó muy claro. Se supo que en un entrenamiento, realizado a puertas cerradas, el delantero uruguayo recibió un golpe. Testigos que estaban en el movimiento aseguran que fue en un tobillo, mientras que Hornos manifestó que fue en el mismo lugar donde había recibido el golpe anterior. Gente muy próxima a la dirección del Sevilla sostiene que Hornos manifestó eso por las enormes ganas que tenía de jugar el clásico. De esa manera, al tener todavía dolorida la zona, le echaría la culpa al último golpe y los médicos lo tratarían por eso y no por lo que ya a esa altura era una lesión complicada.

Al jugador lo atendieron en una clínica propiedad de los doctores César y Antonio Leal, con la que Sevilla tiene desde larga data firmado un contrato. El mismo se hizo cuando al frente de la misma estaba el padre de los que ahora son los propietarios, un gran médico pero al parecer sus hijos no heredaron la gran capacidad de su padre y hay muchos jugadores que no quieren que ellos los atiendan. Insólitamente, para jugar el clásico a Hornos se le aplicó anestesia en la zona afectada, cosa que es reprobada por la mayoría de los galenos. El duraznense jugó el partido y no lo hizo en buena forma y además al otro día tenía nuevamente dolores en el peroné. Fue así que las autoridades de su club lo llevaron para que lo viera el Dr. José María Madrigal, un especialista de primera línea. Este, luego de realizarle una resonancia, le manifestó que debía mantenerse sin jugar por dos semanas (se perdió el partido de ayer y se perderá el del miércoles ante Valladolid y el del domingo ante Málaga) para realizar una rehabilitación en descarga, y luego comenzar a entrenar, cosa que sucederá el próximo lunes.

Por lo tanto, Hornos tendrá dos semanas para lograr la puesta a punto y poder estar en el partido del 16 de noviembre ante Chile.

"El canario es fuerte y sangrudo", le manifestó Carrasco a El País, agregando que: "por eso creo que lo tendremos en estos dos partidos".

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