PERTH
Rodrigo Capó, sustituto nada menos que de Diego Ormaechea en el puesto de número 8, ha ganado en importancia dentro del equipo, reflejo de una superación conquistada con esfuerzo y dedicación antes en nuestro país y ahora en el equipo de Castres de Francia que compite en la Primera División y del cual ha sido titular como ala toda la temporada.
—¿Presentían que hubieran tantas goleadas?
—Por los resultados se ha visto la existencia de importantes diferencia en los tanteadores, es el caso nuestro ante Sudáfrica. Italia con todo su poderoso profesionalismo de jugadores pagos y con ritmo de competencias en el Seis Naciones y con toda una infraestructura económica, no pudo frenar a Nueva Zelandia. Georgia frente a Inglaterra no pudo mas que tacklear y así se podrían enumerar otras situaciones.
—¿Cuáles son las grandes diferencias?
—Resulta fundamental la preparación alcanzada por todos los jugadores, algo que no se da en la actividad de clubes. Para cualquier jugador resulta esto diferente, y por ello entra a jugarse en forma pasional.
—¿Qué te significa jugar de número 8?
—Es un puesto en el cual siempre quise jugar dentro de la selección. Se me dio la oportunidad anterior de jugar de No 8, en el Panamericano de Buenos Aires, hace dos meses y ahora se suma esta actuación en la Copa del Mundo, situaciones importantes para mi carrera deportiva y algo que no estoy dispuesto a dejar pasar.
—¿Qué sentimientos te inspiró la situación?
—Sentí bronca, demasiada rabia, pero no impotencia. En algunos pasajes del partido logramos imponer nuestro ritmo y jugar muchos minutos en el campo contrario. Sabía que sería muy duro el partido y que ellos iban a imponer su juego.
Supimos mantener una conducta adecuada y fuimos disciplinados sin cometer infracciones que nos pudiera costar algún jugador afuera de la cancha. Fue verdaderamente buena la actitud de todos, llegando incluso en muchas oportunidades a recuperar pelotas difíciles, sin llegar a cometer penales.
—¿Donde radicó el error de marca?
—Fallamos en la primera línea defensiva, sin lugar a dudas la más importante. Es un error que superaremos en el partido contra Samoa. Pienso que estamos capacitados para ir avanzando de abajo para arriba en este campeonato.
En el tackle radicaron nuestros mayores errores. Tenemos que lograr derribar al rival imposibilitándolo que pueda seguir jugando. Nos falta mayor rigor y contundencia en los tackles y si llegan los tries rivales que sean en la bandera.
—¿Qué sentiste en tu debut mundialista?
—El solo entrar a la cancha contra Sudáfrica me hizo sentir cosa que nunca me habían ocurrido. Cuando comenzó a sonar el himno me emocioné muchísimo porque se me vino a la mente mi viejo, mi vieja, mis hermanos, los compañeros que quedaron afuera. Sentía que estaba representando al país y eso para mí es un orgullo. Era una mezcla de felicidad con muchas otras cosas, pero muy difíciles de describir con palabras.
—¿Cómo será el partido con Samoa?
—Samoa va a ser un muy duro rival. Ellos son conocidos por la violencia en su accionar dentro del campo, la buena condición física y técnica de todos sus jugadores, pero también cometen errores en el juego de conjunto. Es un rugby que ataca y golpea por lo cual nuestra defensa será muy importante y no tengo dudas en que mejoraremos mucho con relación al primer partido.