CANCUN (Mexico) | EFE
Los 146 países de la OMC examinaban ayer con lupa un borrador de declaración para comprometerse a eliminar los subsidios a la exportación, pero sólo para determinados productos de "especial interés para los países en desarrollo".
Para el resto de los productos, el texto, preparado por el presidente de la V Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio en Cancún, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, sólo implica un compromiso de "reducción" para su supresión progresiva aunque sin fechas.
Esta diferenciación, que afecta también a los créditos a la exportación que concede EE.UU., supone un revés para muchos países en desarrollo que exigen abolir esas subvenciones por considerar que son las que más contribuyen al "dumping" (competencia desleal) en el sector.
Derbez introdujo, sin embargo, un párrafo un tanto sibilino, destinado a contentar a todos, en el que habla de "negociar una fecha final para la eliminación progresiva de las subvenciones a la exportación".
CAJA VERDE. El documento también establece que los países cuidarán de que las ayudas contenidas en la llamada "caja verde" —para objetivos medioambientales o de desarrollo rural, entre otros— no tengan efectos distorsionantes.
Por el contrario, no se acepta la pretensión de los países en desarrollo exportadores netos agrícolas de poner límites a este último tipo de ayudas a fin de evitar abusos.
El borrador establece, por otro lado, que los países pobres tendrán que someter, al igual que los ricos, un determinado porcentaje de sus importaciones agrícolas a recortes más drásticos de aranceles mientras que el resto estará sujeto a reducciones medias y mínimas por determinar.
En lo relativo a las ayudas internas desvinculadas de la producción agrícola, éstas se mantienen aunque sujetas a determinados criterios por negociar.
En los llamados temas de Singapur —facilitación del comercio, transparencia en la contratación pública, política de competencia e inversiones—, el documento opta por una solución salomónica al comprometer a los países a lanzar ya en Cancún negociaciones en los dos primeros, que concitan el mayor consenso.
En cuanto a los dos restantes, en los que la Unión Europea y Japón, especialmente, insistían en iniciar también aquí negociaciones, se establece una fórmula ambigua.
COMPETENCIA. Así, en política de competencia se opta por seguir estudiando el tema, que los países en desarrollo no consideran aún maduro.
En inversiones se va más lejos al decidirse la convocatoria en Ginebra del grupo de trabajo para dilucidar fórmulas de negociación multilateral en ese sector.
En el capítulo de acceso a mercados para productos industriales, se insta a los países a consolidar el cien por ciento de los aranceles para todos sus productos.
De ese modo, los socios de la OMC se comprometen a no elevar los derechos de aduana por encima de un límite fijado ante la organización.
Esta es una aspiración de los países latinoamericanos, que casi sin excepción tienen ya consolidados todos sus aranceles, y están en desventaja con respecto con respecto a otras naciones en desarrollo que pueden subirlos o bajarlos libremente para proteger sus mercados.
En cuanto a otro de los temas conflictos, la exigencia de los países desarrollados de eliminar totalmente los aranceles para determinados sectores industriales, algo que rechazan la mayoría de los países en desarrollo, el texto se limita a señalar que se seguirá negociando con ese objetivo.
Este documento puede ser sometido a modificaciones una vez que los gobiernos de los países miembros de la OMC expresen en las próximas opiniones y eventuales críticas y los ministros y los jefes de delegación vuelvan a reunirse para transmitir sus observaciones al presidente de la conferencia, cuyo final está previsto para hoy.
Alianza
- Las alianzas de países en el seno de la OMC se multiplicaron en la conferencia ministerial de Cancún, una nueva señal del creciente dinamismo de las naciones en desarrollo, pero también de su falta de peso por sí solos en el comercio mundial.
- G21: El llamado G21, que agrupa a los países interesados en acabar con los subsidios agrícolas de los países ricos, es el principal grupo en liza, derivado en parte del Grupo Cairns, con 17 países, grandes productores agropecuarios. Su número aumentó al principio de la conferencia tras unírsele Egipto, y su portavoz es el canciller brasileño, Celso Amorim.
- EEUU-UE: Frente al G21 se situó la alianza de la Unión Europea y Estados Unidos en el tema agrícola, la más poderosa entre los dos principales socios mundiales (más de 2 billones de dólares en 2002).
- G9: Más duros son los nueve países encabezados por Suiza, Japón y Corea del Sur, que se oponen totalmente a la eliminación de los subsidios internos, una fuente esencial de protección para sus productores agropecuarios.
- G16: Con menor número de participantes, pero de importancia clave para las negociaciones agrupa a países también en desarrollo que rechazan las negociaciones en cuatro temas de gran calado, como son la liberalización de las inversiones transnacionales o la transparencia de compras gubernamentales.
- G33: más amplio que agrupa a treinta y tres países en desarrollo que piden la posibilidad de crear listas de productos con tratamiento especial, que queden exentos de reducción de aranceles.
- Benin, Mali, Chad y Burkina Faso: cuatro países africanos productores de algodón, que piden la eliminación de los subsidios para el sector en los países ricos en tres años, evaluados tan sólo en Estados Unidos en 3.900 millones de dólares anuales.
- Países africanos, caribeños y los menos desarrollados: la última de las alianzas anunciada el viernes, que podría ser mayoría, con 90 países aproximadamente... salvo que la OMC funciona por unanimidad. Los países menos desarrollados representen tan sólo el 0,3% del comercio mundial, según sus propios datos.
Crecimiento
La Cepal pronosticó en Cancún que si las metas de desarrollo de Doha y el Milenio se cumplen, la región de América Latina y el Caribe alcanzaría crecimientos sostenidos a medio plazo del 5%.