Madrid - La célula armada más violenta del grupo separatista armado ETA, el "Comando Vizcaya", recibió hoy un duro golpe con la detención de cuatro de sus activistas, entre ellos su coordinador, que trabajaba en las oficinas de la policía municipal.
Además, las fuerzas de seguridad hallaron un taller utilizado para preparar atentados con material explosivo en su interior, informó el gobierno vasco.
La Ertzaintza (policía autónoma vasca) encontró en una lonja (edificio comercial) de Galdakao, en Vizcaya, 125 kilos de explosivos y una bomba-lapa preparada para estallar, así como una matrícula troquelada sin usar de Cantabria, en el norte del país, lo que le hace sospechar que ETA planeaba cometer allí su próximo atentado con coche-bomba.
Esta lonja utilizada como taller estaba a nombre de Gorka Martínez Arkarazo, según fuentes policiales, detenido por coordinar desde 2001 el comando Vizcaya.
Desde hace unos meses el detenido trabajaba como administrativo en las oficinas de la Policía Municipal de Amorebieta, en Vizcaya, donde residía.
Martínez, miembro "legal" de ETA, es decir, no fichado por la policía, tenía previsto presentarse el próximo lunes a un examen para acceder al cargo de auxiliar administrativo.
"Es la primera vez que un legal, que hace una vida absolutamente normal, realiza operaciones tan relevantes para un comando", afirmó Javier Balza, consejero del Interior del Gobierno vasco.
Hasta ahora, la participación de los "legales" en las operaciones de ETA era de forma indirecta.
Los otros tres presuntos integrantes del Comando Vizcaya que han sido detenidos son Ziortza Fernández, Aritza Ferrero y Aitor Herrera, según fuentes policiales.
A los etarras detenidos se les atribuyen los últimos atentados de los últimos meses en Vizcaya, en concreto la colocación de una bomba en un hotel de Getxo (Vizcaya), el 23 de junio, otro artefacto explosivo en la empresa Azkar, de Bedia, el 6 de julio, y la bomba que estalló el 19 de junio en la instalación de la compañía eléctrica Iberdola, en Iurreta, que se saldaron con daños materiales y personas heridas.
"Estos atentados habrían sido preparados en la lonja de Galdakao, especialmente buscada por todas las policías por ser el almacén y taller de infraestructura básica del comando Vizcaya desde hace un par de años", afirmó Balza.
En la lonja se encontraron, junto con los 125 kilos de explosivos, armas, granadas, ollas para preparar bombas, material eléctrico, una troqueladora de matrículas, así como varias placas de automóviles, "entre ellas las destruidas físicamente por haber pertenecido a los vehículos empleados en los atentados de los últimos tiempos", y una moto robada hace un año, "manipulada y destinada a ser utilizada en atentado", informó Balza.
Además, la policía encontró muchísima documentación. Una furgoneta de documentación que está siendo analizada, añadió.
"Es una acción muy importante contra ETA, directamente contra ETA, pero desde luego ETA sigue existiendo y no cabe ninguna duda de que la organización terrorista sigue funcionando, aunque su facultad operativa está en declive desde hace mucho tiempo", concluyó Balza. ANSA