SILVIA PEREZ
El frío era tan intenso que todos se querían ir rápidamente del Estadio, y los jugadores no eran la excepción. En el vestuario de Nacional, se respiraba un cierto aire de tranquilidad, al menos los primeros 90’ frente a Danubio habían quedado en casa. El técnico Daniel Carreño comentó que se iba conforme con algunas cosas: "me voy contento con el resultado y con algunos rendimientos individuales como el de Bava, Ferreira, Albín, Wesley y el propio O’Neill. Todavía nos falta en lo colectivo, donde hay que acoplarse más. Estoy buscando un cuadro nuevo al mismo tiempo que necesito ganar. Los jugadores tienen que adaptarse, conseguir un buen rendimiento, ganarse el cariño de la gente y además, ganar. No es fácil". Luego reconoció que en algún momento pensó en el empate: "hubo momentos en que Danubio manejó mejor la pelota, aunque sin crear mucho peligro y me puse a pensar en el segundo partido. En Julio Dely, en Méndez, en Guerrero. No iba a firmar el empate, pero reconozco que en algún momento pensé en el segundo partido".
Por su parte, Daniel Leites, uno de los tricolores de mejor rendimiento, dijo: "costó, pero nosotros sabíamos que iba a ser un partido duro, sobre todo en la mitad de la cancha. Por suerte ganamos el primer tiempo, pero igual seguimos con la responsabilidad, porque Nacional es un grande". Luego el defensa se refirió a lo que significa para él ser el capitán de los tricolores: "es algo muy ‘grosso’, sobre todo teniendo en cuenta que en el equipo hay gente de mucha más experiencia que yo, y los jugadores que en otras épocas fueron capitanes de Nacional. Carreño no me explicó la razón, pero me siento bien y trato de responder de la mejor manera".
Por su parte, el arquero debutante Jorge Bava, reconoció la importancia que el partido tenía para él: "tenía que hablar mucho porque no podíamos cometer errores. Por suerte, pudimos convertir ese gol de contragolpe y después defender el cero en nuestro arco. Había que estar con los ojos y las manos en la pelota, porque con la lluvia y el estado de la cancha, estaba muy resbaladiza. Me voy tranquilo, sobre todo porque traté de hablar y de ordenar a mis compañeros".
Obviamente, el último en irse del vestuario tricolor, fue el camerunés, Angwba Benoit, el autor del gol que les permitió pegar primero en la Copa Sudamericana. Con una gran sonrisa en su rostro el africano reconoció que se está acostumbrando a hacer goles: "por suerte pudimos quedarnos con esta victoria porque era muy importante comenzar ganando en la Copa. Hoy dimos un paso, pero ahora ya tenemos que pensar en Wanderers".