Procopio hace ya largo tiempo que no sabe de derrotas y eso que no se le han escatimado rivales al hijo de Premier Role. Revelándose como un fondista de poco comunes aptitudes, ha sabido sobreponerse a rivales y cambios de pista, ganando clásicos en Las Piedras, en Flores para por último alcanzar la cúspide en el máximo escenario.
El pupilo de Aníbal San Martín a la vez que demostró ser gran galopador, tuvo que sacar a relucir muchas veces —y sobre todo en Maroñas—una cualidad que lo prestigió aún más: su enorme dosis de guapeza. Y a la hora de definir, primero él. Cuando un animal hace las cosas así, generalmente se le buscan contras, pero casi siempre también con malos resultados.
Procopio tras vencer en los importantes clásicos Reinauguración del Hipódromo de Maroñas (1.800 metros) y luego el Presidente de la República (2.500 metros), se muestra hoy otra vez en público y lo hace precedido de ensayos que confirman que mantiene un estado perfecto.
ENEMIGOS. Por cierto que Procopio deberá hacer frente a rivales temibles. Y dos de ellos, de suma peligrosidad. Vicarial y luego Jampro, se turnaron para exigirlo al máximo, haciendo que el resultado estuviese en suspenso hasta el mismo disco de llegada. Si allí la lucha fue entre dos, ahora puede ser entre tres, concretándose un espectáculo de gran nivel.
Vicarial ha corrido muy poco y perdió su invicto sólo ante Procopio. Tuvo allí grandes atenuantes: largó mal, se fue apresuradamente a la punta y no tuvo más treguas. El hijo de Vicario reaparece especialmente preparado para esta prueba y tendrá gran parte de los apostadores con él.
Jampro está más fogueado que el anterior e intentará tomarse el desquite tras caer en los umbrales del disco. También tendrá muchos partidarios.
LANCE. Si puede haber lugar a sorpresas, creemos que ninguno más indicado para darla que Don Lujo, un animal que en determinado momento fue dominador del ambiente. Y lo fue por méritos propios, exhibiendo una capacidad corredora que justamente ha sido en Maroñas —donde es locatario— donde no ha podido aún demostrar. Sin embargo, nuestro cronometrista ha dado el alerta: el del Virgen del Luján anda como en sus mejores momentos...