JOSE MARIA BELLO
Esta tarde parte rumbo a España la selección uruguaya Sub 20 que desde el próximo viernes participará en el ya tradicional Torneo de L’Alcudia. En esta oportunidad la responsabilidad de la conducción técnica será de Gustavo Ferrín, que es un profundo conocedor del fútbol juvenil. Ferrín hizo toda su carrera como técnico en las divisiones formativas de Defensor Sporting, cosa que realizó con mucho suceso, luego fue designado entrenador alterno en la última actividad internacional cumplida por nuestras selecciones juveniles en los Sudamericanos Sub 20 y Sub 17, aunque finalmente no estuvo presente en dicho ciclo por haberse suscitado algunos desencuentros entre los integrantes del equipo técnico.
Más tarde, el Ejecutivo de la AUF lo designó para dirigir en dos oportunidades a la selección mayor —en la Copa Carlsberg en Hong Kong, donde obtuvo el primer puesto, y luego para un amistoso disputado en Japón, donde casi sin entrenar se trajo un valioso empate— y ahora han confiado nuevamente en él para este torneo, pero ya con la vista puesta en el futuro, donde Ferrín va a ser protagonista de primera línea. Con Ferrín se da un hecho singular ya que nunca dirigió una selección en nuestro país, siempre lo hizo en el extranjero.
Esta será la sexta vez que los celestes participarán en este torneo y, pese a que nunca pudieron traer el título, hay como una obligación de cumplir una actuación decorosa para continuar estando en la selecta lista de invitados; eso, indudablemente, lleva a que la responsabilidad de todos sea mayor. "No es tan así", manifestó Ferrín al ser consultado por El País, y luego agregó que "más allá de los antecedentes o las actuaciones anteriores, todos los torneos que se disputan en el exterior, y mucho más en Europa, son de mucha responsabilidad y esta no será la excepción y debemos afrontarlo con total seriedad para dejar en alto el prestigio del fútbol uruguayo. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para lograrlo".
Ferrín convocó para esta oportunidad un plantel en el que hay jugadores de diferentes generaciones. Es decir, futbolistas que integraron la última selección Sub 17 y también de la Sub 20 por lo que, para designar el grupo definitivo, el técnico lo tuvo que hacer teniendo en cuenta diferentes objetivos: "no fue fácil la elección de los jugadores porque todos ellos tienen muy buenas condiciones, pero como era inevitable designar a los 20 que podían viajar, lo hice teniendo en cuenta dos propósitos; uno fue pensando en que había un grupo de jugadores que venía golpeado luego de no haber podido conseguir el objetivo de salir campeones en el Sudamericano jugado acá y estimé que se merecían una revancha porque son grandes futbolistas, me refiero a los Sub 20. El segundo propósito fue el no traicionar el futuro de la Sub 20 que participará en el próximo Sudamericano del 2005 en el que participarán los jugadores de la generación de 1985. Basado en esos dos puntos se hizo una mixtura: unos para que vayan adquiriendo roce internacional y para que le vayan tomando el gustito a la selección, y los otros para que le aporten su experiencia y sapiencia futbolística al grupo", expresó el técnico.
Nuestro país está en crisis y el fútbol, que está inserto en él, no es la excepción y se siente. Es por ello que quizá a este grupo le faltó jugar algunos partidos previos porque no se pudo financiarlos, pero para Ferrín eso no será una excusa: "si bien es cierto que no hemos tenido el ideal de trabajo, sé en dónde vivo y no quiero mirar para atrás y trabajar en forma quejosa; por el contrario, quiero hacerlo con optimismo y fue por eso que todo el grupo trató de aprovechar al máximo esto días de trabajo, hemos jugado con Paysandú, contra Defensor Sporting y lo haremos el martes, ya en España, ante un rival que aún no sé cuál es. Estoy contento, satisfecho y la verdad que el equipo me encanta, me gusta mucho".
Ferrín tiene una línea de juego que lo caracteriza y que, con algunos ajustes, utiliza ante el rival que sea. Así fue que le jugó a Japón en Tokio, con un equipo que tuvo un solo entrenamiento, en forma atrevida, sin respetar exageradamente al rival y siendo en todo momento protagonistas: "nosotros vamos a seguir afiliados a nuestra filosofía futbolística; en principio jugaremos con tres en el fondo, dos carrileros, dos volantes centrales, un enganche y dos puntas, pero atención que este grupo ha trabajado con todos los sistemas posibles y está preparado para llevarlos a la práctica. El objetivo es desgastar al rival, no sacarlo a pasear, y para ello hay que atacar con cinco y defender con cinco, hay que poblar el campo de juego con y sin pelota, pero por sobre todas las cosas tratar bien el balón, esa es la idea que siempre defendimos a capa y espada", finalizó manifestando Gustavo Ferrín.
Según pudo saber El País esta no será la última oportunidad que tendrá Ferrín para dirigir a los juveniles; por el contrario, todo indica que este será el mojón de partida de lo que se espera sea un largo trayecto del técnico al frente de las selecciones juveniles uruguayas, que se espera tenga como objetivo final los próximos campeonatos sudamericanos y luego mundiales, tanto de la Sub 20 como de la Sub 17.
Ferrín es un técnico, joven, estudioso y que está llamado, si es que lo dejan trabajar, para hacer cosas muy importantes en el fútbol juvenil. Además, cuenta con el respaldo de los miembros del Ejecutivo, que siempre lo han cobijado y no han querido arriesgarlo a situaciones que le pudieran haber radiado definitivamente de la AUF.