La selección de Uruguay venció ayer en Teherán por 4 a 0 a Camerún, con dos goles de Carlos Bueno, uno de Fabián Estoyanoff y otro de Horacio Peralta, y de esa forma no sólo se clasificó para jugar mañana la final de la Copa de la Paz ante Irak, que ayer venció a Irán por 1 a 0, sino que también mantuvo el invicto que los celestes ostentan al cabo de cinco partidos que llevan disputados en la "era Carrasco".
El encuentro, que se jugó con una sensación térmica superior a los 40 grados, lo que en buena medida parecía que iba a favorecer la chance de los africanos, mostró dos etapas bien diferenciadas: en la primera parte el trámite resultó relativamente parejo y fue muy cadencioso, sin que haya existido mucho peligro para ninguno de los arcos, mientras que en la segunda, que se inició con el segundo gol de Uruguay y de Bueno convertido prácticamente en el arranque, el vaivén del juego se hizo mucho más abierto y dinámico, porque Camerún trató de irse arriba en forma desesperada en procura del descuento y los celestes lo liquidaron con una contundente andanada de tres conquistas anotadas en los primeros 24’ de esa segunda etapa.
De todas formas, en el período inicial Uruguay fue el que arriesgó más, tal como aconteció promediando ese lapso, cuando aparecieron algún pase y remate de Liguera y algún disparo de Estoyanoff y Peralta para inquietar al arquero adversario. Fue por eso, entonces, que —pese a que Camerún había tenido varios corners a favor— no extrañó demasiado que, con un cabezazo de Bueno ante centro de Liguera, haya sido Uruguay —que había controlado la pelota por mayor tiempo que los africanos— el que a los 32’ se pusiera en ventaja.
El segundo gol de Bueno, que aprovechó un grueso error del arquero rival para convertir antes de que transcurriera el primer minuto de la segunda etapa, fue determinante, porque Camerún estiró sus líneas y Uruguay —con mayor agresividad ofensiva, aunque manteniendo el equilibrio que había mostrado antes— lo contragolpeó con gran eficacia, aumentando la cuenta en dos oportunidades, por intermedio de Peralta a los 59’ y Estoyanoff a los 66’, para establecer una diferencia que no terminó siendo todavía mayor porquelos jugadores celestes malograron varias chances claras frente al arco adversario.
Como notas singulares corresponde señalar que Carlos Bueno fue el capitán y mostró aplomo de tal al punto que calmó a Peralta en una incidencia del segundo tiempo en la que el puntero pareció querer reaccionar ante la entrada fuerte de un rival que luego fue expulsado, y que además de jugar con el estilo ofensivo que quiere su técnico, el conjunto celeste volvió a identificarse plenamente con otra faceta del fútbol que pregona Carrasco: le mostraron una sola tarjeta amarilla, y no por juego brusco, sino por la demora de Munúa en realizar un saque de arco.
El goleador descartado
Carlos Bueno fue sustituido a los 68’ por Carlos Vigneri.
Fue notorio que el delantero aurinegro salió sentido, al extremo de que fue él mismo el que le hizo la seña correspondiente a Carrasco, haciéndole notar que no podía continuar disputando el encuentro.
Al parecer, el artiguense sufrió un problema en los gemelos y, como esa fue la zona que tuvo afectada recientemente cuando estuvo al margen en Peñarol, quedó descartado para jugar mañana la Copa de la Paz ante Irak. Es altamente improbable que integre el plantel que estará a la orden para el cotejo ante Argentina el próximo miércoles en Florencia y, como ya se había dicho, se unirá a la delegación aurinegra en España, pero luego que su equipo enfrente al Castellón y el Villarreal, en lugar de seguir viaje hacia Ecuador, retornará junto a Gabriel Cedrés a recuperarse plenamente en Montevideo.
Irak será el rival mañana
Irak será mañana el rival de Uruguay en la final de la Copa de la Paz, que se disputará a partir de las 11:30 horas de nuestro país en el Estadio Azadi de Teherán.
Los iraquíes derrotaron ayer, en el otro cotejo de la jornada inaugural del torneo en el que participan los celestes, a la selección de Irán.
Irak venció por 1 a 0 con gol de Abdul Fayaz a los 52’.
El ganador alineó varios juveniles junto con un puñado de veteranos. Fue la primera victoria de la selección iraquí sobre sus rivales regionales en años.
Irán había derrotado a Irak en Teherán hace dos años en partido por la Eliminatoria para el Mundial de Corea y Japón 2002, en lo que fue el último enfrentamiento entre ambos.
Antes de viajar a Irán para jugar el cuadrangular, los jugadores de Irak se entrenaron en Alemania, que es el país de origen de su técnico Bernd Stange.