Llegó "Miliki": dijo estar arrepentido

| "Actué impulsivamente", indicó el delantero argentino, que se mostró motivado por el regreso a Peñarol

JOSE MASTANDREA

Las últimas horas del período de pases parecen haber perdido interés para Peñarol. Diego Aguirre descartó la incorporación de Juan Toya y espera una definición respecto a la incorporación de Martín Ligüera ya que, a esta altura, es muy difícil que Antonio Pacheco regrese de Europa. El Inter pretende que se quede jugando en un equipo italiano que puede ser el Empoli. De todas formas, el tema se resolverá en la presente jornada.

La prioridad para el técnico es lograr un sustituto para Pacheco y el nombre que manejó Aguirre fue el de Ligüera. Esa sería la última incorporación de los aurinegros aunque en los corrillos del Palacio "Cr. Gastón Güelfi" siguen insistiendo que el Cr. José Pedro Damiani tiene un "As" en la manga.

Aguirre confía en el presidente. Al menos así lo indicó ayer de tarde, después del trabajo que realizó el plantel en Los Aromos. "Vamos a ver... yo no cierro ninguna posibilidad. Todo puede suceder. ¿Toya? Y no... me preguntaron, dije que era buen jugador pero que no era una prioridad, no era lo que estábamos necesitando. Espero que llegue alguien si Pacheco no regresa", señaló.

Ayer hubo un regreso. El de Daniel Jiménez, reincorporado al grupo tras su alejamiento en la primera parte del año. El argentino se mantuvo trabajando en forma individual, bajo las órdenes del profesor Pablo Cáceres. "Miliki" se mostró en buena forma pese a su larga inactividad, se lo vio hasta más delgado. "Y sí... puede ser. lo que pasa es que allá (en Rafaela) no me quedo quieto ni un minuto. voy para un lado y para otro. También entrené. No me dejé estar. Lo que sucede es que acá tengo una vida más sedentaria. De Los Aromos me voy a casa y lo único que hago es sentarme en el living a mirar televisión", confió el jugador.

Jiménez se mostró arrepentido de haber dejado Peñarol en plena actividad. "Estoy arrepentido de haberme ido... esa es la verdad. Por ahí actué impulsivamente, sin razonar. Lo que pasa es que en ocho años de profesionalismo nunca me había tocado vivir una situación similar. Siempre fui titular, siempre me sentí útil para el equipo y aquí no se me estaban dando las cosas. Pero bueno... ya pasé raya. Aquí estoy, a las órdenes del técnico. Lo que él resuelva está bien", señaló.

El plantel hizo un ensayo táctico durante una hora ante la atenta mirada de un centenar de personas que llegaron a la concentración aurinegra con sus hijos. Las vacaciones de julio hicieron que aumentara la presencia de hinchas en Los Aromos.

Aguirre paró al equipo titular con Chilavert, Fajardo, De Souza, Nunes y Ciz; Rotundo, Cesaro, Bengoechea, "Cebolla" Rodríguez, Cedrés y Emanuele. Del otro lado, defendieron nueve jugadores: Berbia, Pilipauskas, De Los Santos, Díaz, Winsker, Bogliacino, Canobbio, Leguizamón y "Tato" García.

El técnico trabajó en defensa y en ataque. Repitió jugadas y resaltó los aciertos y también los errores. Terminó satisfecho: "hicimos un buen trabajo", indicó.

El equipo aurinegro del domingo sería con Chilavert, Fajardo, De Souza, Bizera y Lago, Rotundo, Cesaro, Bengoechea, Emanuele, Bueno y Cedrés.

Aguirre espera tranquilo. Confía en poder lograr el objetivo en la segunda parte del año.

"Presión es para los que no pueden alimentar a sus hijos"

J.M.

Grandes y chicos. Todos lo esperaron pacientemente. Se bancaron el frío y el barro durante casi dos horas, sólo para "robarle" un autógrafo o una foto. José Luis Chilavert no se quejó. Al contrario. Firmó camisetas, gorros, remeras, lo que fuese y también posó con cuanto niño se le cruzó en el camino. Sabe que es el precio de la fama.

El arquero paraguayo es el gran llamador de este Torneo Clausura. La gran figura que llegó a Peñarol para intentar revertir lo acontecido en la primera parte del año. "Aquí hay un grupo bárbaro de jugadores. Encontré un plantel fuerte, unido por eso me pregunto de dónde sacan algunos periodistas que Peñarol está dividido...", señaló.

Dijo estar listo para el debut y se negó a hablar de presión porque entiende que el fútbol es un juego y no hay que dramatizar. "Presión tienen los padres que no pueden darle de comer a sus hijos. Esto no es presión. Se parece a todos los partidos, a todos los campeonatos. No se puede dramatizar en el fútbol. Se gana y se pierde. Nosotros vamos a intentar recuperar el sendero del éxito. Lo bueno que tiene este torneo es que todos empezamos de cero", indicó.

Después, tuvo tiempo para hablar del primer rival que va a enfrentar durante su debut en el arco aurinegro. "Conozco a Defensor. Sé que es un buen equipo, un club que se ha preocupado de mantener un estilo, una línea de conducción. Me tocó enfrentarlo en la Copa Libertadores cuando jugaba en Vélez y no le pudimos ganar. Empatamos los dos partidos cero a cero", señaló Chilavert.

Se fue de Los Aromos casi a las seis de la tarde. Y seguía firmando autógrafos: "no hay nada más lindo que estar rodeado por niños, sentirse querido por ellos...", dijo antes de despedirse de sus fans con una sonrisa.

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