PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
El vicepresidente de la Federación Uruguaya de Básquetbol, el sanducero Sergio Picasso, confirmó ayer a El País, la renuncia a su cargo, expresando que la decisión responde a los sentimientos de "impotencia" frente a los hechos sucedidos y de "imposibilidad de continuar trabajando dentro de los cuadros de la Federación después de lo que pasó".
También consideró que como institución, la misma "debería castigar o penar a quienes tenían la función de imponer justicia y de brindar las garantías" durante el partido.
Según informó, la renuncia fue presentada oficialmente en la mañana de ayer, después de "despertar en mi casa y enfrentar de nuevo la realidad".
"Me pareció que lo mejor era dejar el cargo porque trabajar en estas condiciones avasalla todo", expresó y agregó que "siempre me di tiempo para pensar en frío... lo de Aguada, la quita de puntos..., pero esto me superó, es muy fuerte".
Picasso estableció que la Federación de Básquetbol, si bien "ya no puede decir nada" (referido al resultado), debería "reaccionar y hacer una revisión de sus cuadros directrices".
En tal sentido, opinó que como institución cuenta "con una estructura para corregir, al igual que otras cosas del país y no solamente en el deporte, y que tiene que ver con centralismo".
"Acá (en Paysandú) se vio más por la dimensión del esfuerzo y el fenómeno que provocó, pero en todo el interior se dio ese esfuerzo por llevar adelante la liga", subrayó y consideró la necesidad de que ésta cuente con "un crecimiento más autónomo, tal vez fuera de las bases estructurales o en otro organigrama de la Federación de Básquetbol".
"Lo importante es unirnos quienes creemos que se puede hacer algo, porque algo hay que hacer, pero así en caliente no sé qué", indicó.
El ex directivo dijo no tener una explicación para lo sucedido en la noche del lunes y sólo expresó que "no queremos pensar en algo extra (deportivo)".
Finalmente consideró que el PBBC "es un proyecto que no se puede dejar caer. Estos procesos no se detienen por dos o tres personas que actuaron mal. Esto es algo histórico y muchos otros departamentos querían imitarlo. Ha sido fantástico".
REALIDAD. Mientras tanto, en la calle, por toda la ciudad, los más fanáticos no se cansan de rebobinar la cinta en el video grabado para confirmar el 0:00 del reloj cuando Paysandú superaba a Defensor por un punto y no faltan quienes personalizan en Diego Castrillón el maleficio.
Parece que no alcanza con cargar tintas sobre Felix Fares y Julio Dutra y recuerdan cuando en cancha sanducera, el jugador festejó un doble mostrando al público la camiseta violeta. Dicen que como sanducero no podía entonces haberlo hecho y aseguran que no podría haber festejado ayer como lo hizo.
Todos saben en esta ciudad que esta definición traerá cola y que aunque haya culminado en la peor de las formas, la primera Liga de Básquetbol, ha dado tema para rato a los sanduceros. Más importante aún, ha dado la muestra de que para los logros, basta amalgamar las ideas con la voluntad y el esfuerzo.
Señor juez
ERROR - "Lo que ocurrió es que un gran árbitro, como sin dudas lo es Félix Fares, no tomó las precauciones para un final electrizante como era ese, en el cual inexorablemente un árbitro tiene que estar al lado de la mesa de control para establecer con precisicón la culminación del partido. (...) (La supuesta falta de Castrillón a Charquero) es una de las apreciaciones de cada uno de los árbitros en cuanto a la interpretación de la acción punitiva que cada uno pudiera tener. Fue foul o no fue foul, eso es estrictamente personal del árbitro; eso depende del estado anímico en que el árbitro se encuentre... si un árbitro está cansado o presionado, puede suceder, pero esto no puedo pensarlo de uno de los mejores árbitros que tiene el país. Lo del final es una cuestión completamente distinta. Hay un error de mecánica de arbitraje, que no puede ocurrir". (Julio César Sánchez Padilla, ex árbitro de basquetbol).