Los 85 años del Automóvil

Diego Lamas

Todo se ponía en marcha un 12 de junio de 1918 y allí nacía el Automóvil Club del Uruguay. El aniversario se festejará el próximo jueves en el Hotel Sheraton. Allí se reunirán los continuadores de pioneros que vieron el rápido desarrollo de los carruajes autopropulsados que desde el final del siglo 19 ya transformaban a Montevideo. Calles y caminos no adecuados ayudaron a buscar el servicio que, no sin dificultad, desarmará una cubierta frágil, una cámara de aire y repara lo que mecánicamente parecía irreparable. Hace 85 años un grupo de visionarios en América pensaron en el servicio que se imponía, la ayuda a la creación de ordenanzas, la cultura en general que no estaba lejos de la mecánica, del auto transporte y también del deporte.

En el mar y en el aire, los hombres ya buscaban una cinta azul, una altura y distancia heroicas y el mundo, admiraba. La velocidad común a esos medios de transporte ya había nacido con los primeros automóviles. A vapor, eléctricos e impulsados entonces por la llamada benzina. La competencia tomó cuerpo y todo esto pendiente de una sola seguridad, tuvo que ser ordenado. También allí el A.C.U. abrió un camino que fue primero nacional y luego necesariamente se expandió por el mundo e hizo crecer y corregir sus reglas a medida que progreso y velocidad avanzaban.

Instituciones como la nuestra se reunieron en 1926 en París y allí una Federación Internacional integró también al Uruguay y a los hombres del A.C.U. para llegar hoy a lo que es la Federación Internacional del Automóvil. En nuestro país, atrevidos comenzaban a competir en circuitos tan baguales como cerrados y recorrer caminos y huellones con el afán de ganar, competir y descubrir una nueva faceta deportiva. El orden se imponía en una práctica que ya entonces era de alto riesgo y el A.C.U., tomaba las riendas en forma de volante.

Desde entonces todo creció por el terruño y por el mundo. Nacieron también otras instituciones nacionales dedicadas por completo a este nuevo deporte. Y se crearon diferentes tipos de prácticas. Todo fue regido, atrajo a miles detrás de las novedades y allí estuvo también El País, difundiendo y exhibiendo en fotos también históricas, lo que aún finalizaba con una bandera a cuadros. Se largaba con la bandera patria y eso sí lo llegamos a ver. Hoy ya nos acostumbramos a la luz verde.

En estos 85 años el atrevido país se hacía conocer por el deporte con el fútbol como rey y el desarrollo de la competición buscando ser el mejor, hizo crecer también a todas las competencias motorizadas, no sólo los del automóvil. Otra larga historia llevó a la celeste al exterior hasta alcanzar los más altos campeonatos mundiales. También en América de Sur el pabellón se elevaba impulsado por el viento de pilotos y mecánicos y el interés de dirigentes que no se encerraban en la frontera.

Los medios de difusión mucho hicimos por este crecimiento, difundiendo y acompañando y como en el caso de El País promocionando eventos inolvidables con el nombre de nuestro diario.

Hoy, uniendo a todos los hombres que ocuparon y ocupan a cualquier título lugares en el Automóvil Club del Uruguay, recordamos aquel año 1918 que ahora muestra a un Club extendido por el país y que en materia de la parte que nos ocupa ha crecido, pese a todo. Pistas de tierra colaboran con escuelas públicas, cientos y cientos de aficionados, vibran, aprenden y aplauden y todas las especialidades buscan superarse en lo nacional y fuera de fronteras.

A solo 15 años de un Centenario, muchos hombres y mujeres vinculados al Automóvil Club del Uruguay acompañarán a esta Institución el próximo jueves en un festejo que de exagerado nada tiene y que por merecido recibirá calurosas felicitaciones.

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