RIO DE JANEIRO - El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien esta semana dio un nuevo impulso al Mercosur y fue recibido en Washington por su homólogo George W. Bush tras oponerse a la invasión a Irak, en su país encara las primeras protestas.
Lula, aunque ya se había reunido en Washington con el mandatario estadounidense luego de haber sido elegido presidente de Brasil, acudió ayer nuevamente a la Casa Blanca atendiendo una invitación de Bush.
Esta reunión, con agenda abierta, adquirió un especial significado, luego de la acción armada unilateral británico-estadounidense contra Irak, que Lula rechazó abiertamente.
"Los países en desarrollo quieren relaciones en serio", afirmó Lula, quien precisó que, a su juicio, "Brasil debe estrechar sus vínculos con la India, con Argentina, con Africa del Sur", todas naciones que pueden entrar en la categoría de "potencias intermedias" que se está acuñando en América del Sur.
POLITICA ECONOMICA. Aunque Lula está logrando una proyección internacional a escasos seis meses de haber llegado al poder, en su país ya encara las primeras manifestaciones de protesta, pese a que mantiene casi 70% de popularidad.
Su conservadora política económica, aplaudida al unísono por organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aún por Washington, se ha constituido en la ’piedra en el zapato’ para Lula.
El descontento se manifiesta incluso dentro de su propio Partido de los Trabajadores (PT izquierda), algunos de cuyos dirigentes expresan públicamente sus discrepancias por la falta de cumplimiento de sus promesas electorales en el área social, mientras que otros sectores de la alianza política que lo sustenta en el gobierno, empiezan ya también a criticarlo.
La mayor organización obrera del Brasil, la Central Unica de Trabajadores (CUT), que él mismo fundó hace 20 años, protagonizó recientemente la primera protesta en contra de una reforma de las pensiones y ha amenazado con una huelga general.
Por su parte, los empresarios critican la reforma fiscal y la alta tasa básica de interés, que el Banco Central acaba de rebajar en medio punto dejándola en 26% anual, considerando que aumenta el riesgo de recesión. AFP