El Mercosur y la Unión Europea dieron hoy un nuevo paso en el largo camino para llegar a un acuerdo de libre comercio, con el cruce de ofertas de apertura en sus mercados para dos sectores clave: servicios e inversiones.
Para hoy estaba fijado un gesto similar también en otro de los rubros clave de las negociaciones (los bienes, con mejoras para unas 3.000 posiciones arancelarias) pero finalmente este punto quedó postergado, ya que los europeos informaron que su propuesta estará lista recién la semana próxima.
"Es una postergación que no tiene que ver con ninguna dificultad concreta, sino sólo con más tiempos técnicos necesarios para preparar la lista", explicó uno de los negociadores argentinos.
El funcionario subrayó que lo que el Mercosur está buscando en el sector de los bienes (sobre todo en los productos agrícolas) es "un acceso substancial a los mercados europeos para un tercio de sus exportaciones a Europa, para las cuales el bloque reclama mejoras concretas no sólo en el plano arancelario formal sino en todas las medidas que traban el ingreso en los mercados".
Respecto de los servicios y las inversiones, la oferta del Mercosur no es conjunta sino la suma de cuatro propuestas, las de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, puesto que se trata de áreas en las que estos países tienen "regulaciones nacionales", o sea legislaciones diferentes.
El intercambio de documentos tuvo lugar a última hora de la tarde en una de las sedes de la Comisión Europea de Bruselas, donde los textos del Mercosur fueron recibidos por Karl Falkenberg, el brazo derecho del comisario europeo para el Comercio, Pascal Lamy, que hoy está de visita en Italia.
Los "servicios e inversiones" son fundamentales para Europa, que tiene intereses multimillonarios y una fuerte ventaja comparativa "por ejemplo, en telecomunicaciones, bancos o seguros" en estos sectores, incluso en comparación con las súper competitivas empresas norteamericanas.
"Por una cuestión de asimetrías, Europa tiene en otras palabras mucho más que ganar en los servicios que el Mercosur", precisó el diplomático argentino, tras destacar que precisamente por esta razón "cualquier esfuerzo que el bloque haga en este sector debe ser visto por la UE como una exhortación para que Europa abra efectivamente sus mercados en los productos que más nos interesan".
La pregunta de fondo es si la UE considerará suficiente la propuesta del Mercosur en servicios, visto que, según se comenta en Bruselas, la oferta de Brasil es bastante modesta y podría no responder a las expectativas que los europeos tienen para sus proyectos en el inmenso mercado brasileño.
Sin embargo, la de Brasil podría ser sólo una estrategia para abrir camino a una propuesta jugosa más adelante, visto que toda negociación comercial es un proceso muy largo y está lleno de avances y retrocesos, que a menudo son sólo movidas tácticas transitorias.
De lado argentino, la oferta incluye entre otros rubros la "entrada temporaria de personas que prestan servicios, las telecomunicaciones, los servicios profesionales, de distribución, financieros y relacionados con el turismo", según informó la embajada en Bruselas.
Si se pasa en cambio a las inversiones, entonces la oferta argentina incluye compromisos por los que se otorga a los inversores de la Unión Europea el acceso al mercado y el trato nacional (o sea el mismo que a los inversores argentinos) para cuatro sectores realmente de peso: agricultura, pesca, minería e industria manufacturera.
Una propuesta que, según muchos analistas, es muy consistente y tiene todas las posibilidades de "seducir" a los europeos.
Cada una de éstas áreas contempla lógicamente modalidades y grados diferentes de apertura. Como ejemplo, en el rubro pesca se puede pedir que el personal de los buques de la Argentina sean en su totalidad (o en un determinado porcentaje) argentinos.
Este es precisamente el tipo de temáticas que se negocia en el ámbito de una negociación comercial como la que están impulsando el Mercosur y la UE, en vista de llegar a una zona de libre intercambio. ANSA