Nacional debió abordar ayer su primer partido del Torneo Apertura sin varios titulares por razones reglamentarias, lo que debilitó su poderío deportivo y genera una duda en cuanto a su participación en la Copa Libertadores de América a partir del martes.
Lo primero que hay que decir es que Nacional tiene grandes limitaciones económico-financieras. Además de los problemas para solventar el presupuesto de este año si no concreta un pase internacional de un jugador cuyos derechos federativos pertenezcan al club, está toda la deuda de años anteriores.
Otra puntualización para entender la situación es que dentro de la actual directiva hay dos corrientes. Por un lado, los liderados por el presidente Ache, dentro de los que hace punta el vice Cr. Morgan Martínez, que consideran necesario abatir el presupuesto de manera considerable, contratar muy poco, valerse de los jugadores formados en el club, para así sanear cada vez más la economía de la institución. Por el otro, el grupo que lidera el Dr. Víctor Della Valle, que perdió la elección por escasos votos, que desean mantener un poderío deportivo que haga posible el tetracampeonato Uruguayo. Si bien la relación ha sido buena entre ambos grupos, cada vez que se tratan estos temas las diferencias son evidentes. Aparecen nombres para contratar y en algún caso se dan por ambos lados contrataciones que los otros no comparten, porque también Ache se sale con la suya y concreta alguna incorporación.
Si Nacional pudo reforzarse para conseguir los últimos títulos fue por su buena relación con los empresarios, en especial con el grupo Casal, el más poderoso lejos. Se reciben así futbolistas sin costo o por sumas módicas, para mostrarlos en el club y hacer posible pases internacionales posteriores.
Munúa y Lembo no viajaron a Tacuarembó porque no hubo acuerdo en las condiciones para el contrato. Tienen tiempo para hacerlo hasta hoy de tarde para ser inscriptos en la Libertadores. Alvez ya acordó las bases de su contrato, pero aún no llegó de Grecia el consentimiento de su pase a préstamo. Será inscripto en la lista de la Copa y no podrá jugar hasta que llegue el consentimiento. Por eso no viajó. El argentino Juárez arregló las bases el viernes y estará en la lista. Méndez está lesionado e integrará la nómina, al tiempo que O’Neill también arregló y jugará estos meses en el club.
Escuchamos declaraciones de Lembo y Munúa en las que se mostraban molestos porque se había esperado hasta último momento y no se había llegado a un acuerdo. Lembo dijo que su contrato cabía el año anterior y este año no. Debe saber que nadie puede pretender en este país y en este fútbol ganar en dólares lo mismo que el año pasado. Se quejó también de que no haya dinero para él y que se haya contratado a un jugador el viernes. Refirió sin mencionarlo a Juárez. No lo hizo a O’Neill, que está en la misma situación, pero es del grupo Casal. Si el isabelino juega este año en Nacional es porque lo pidió Casal. Varias declaraciones poco felices, idas y venidas, faltas a prácticas, eran como para no contratarlo.
Se reprocha que se esperó hasta último momento. Cabe recordar que hasta el domingo pasado Casal y su gente estuvieron con el tema de Peñarol hasta última hora. Casal le había dicho a Ache que los contratos de Munúa y Lembo los hablarían ellos dos. No es fácil ubicar y reunirse con el empresario, quien según se nos dijo estuvo muy realista al momento de hablar de dinero el miércoles. Además es parte de su técnica comercial el esperar a último momento, cuando los plazos y el deseo de los dirigentes corren a su favor. Ahora hay una doble presión. El club quiere contar con Munúa y Lembo en la Copa y el torneo local hasta que se haga su pase internacional. Pero los jugadores saben que necesitan jugar y mostrarse para que el pase sea factible. Hoy se sabrá.