SALUD
En el Mes de la Salud Mental, asociaciones de pacientes insisten en obtener recursos para aplicar planes en los que la inclusión de personas con estas enfermedades esté en la base del tratamiento.
"Es muy difícil lograr el proceso de rehabilitación de un paciente que padece un problema de salud mental sin que haya una activa participación de la familia que convive con esa persona”. Esto es algo que Carlos Tellechea dice con conocimiento de causa. Tiene un hijo de 39 años diagnosticado con esquizofrenia hace 15 años, pero que recién hace unos cinco años empezó a mejorar su calidad de vida.
“Estábamos en una situación realmente desesperante, no encontrábamos un lugar adecuado y por suerte un psiquiatra nos orientó hacia el Centro Martínez Visca. Lo inscribimos, empezó a ir y la verdad que ha tenido muy buenos avances. Por supuesto que la enfermedad permanece”, contó este padre que se convirtió en el presidente de la Asociación de Familiares y Usuarios del Centro Martínez Visca, que a su vez forma parte de la Federación Caminantes, integrada por las asociaciones de familiares de personas con padecimiento mental de todo el país.
Federación que engloba a asociaciones de familiares
La Federación Caminantes, integrada por asociaciones de familiares de personas con padecimiento mental de todo el país, cuenta con una plataforma reivindicativa 2022-2024 hacia el cumplimiento de la Ley de Salud Mental que reclama: atención de salud mental de calidad; máximos esfuerzos intersectoriales para integrar a la comunidad a los usuarios de CEREMOS (colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi) y Vilardebó; sistema nacional de rehabilitación; promoción y articulación de todas las iniciativas del trabajo protegido; sistema nacional de viviendas protegidas/asistidas, y gobernanza local en cada departamento del país. Además denuncian que “a diario nos enfrentamos con: mala atención en los centros de salud, falta de recursos, falta de medicación, no integralidad en la atención, problemas en las internaciones en centros de salud”.
“Conformamos esta asociación entendiendo que hay mucho trabajo por hacer en nuestra sociedad en lo que tiene que ver con el proceso de rehabilitación y en ayudar a ese proceso”, apuntó en el Mes de la Salud Mental.
¿Cuáles serían esas acciones? Tellechea respondió que son muchas y variadas, pero particularmente en estos últimos meses se centraron en solicitar al Parlamento más partidas presupuestales para atender todo lo referido a la salud mental, que se maneja a través de la Comisión Honoraria del Patronato del Psicópata, de la cual depende el Centro Martínez Visca.
Uno de los puntos destacados de su reclamo pasa por el Programa Arrayán, que es un programa de viviendas transitorias que estimula y apoya la autonomía de los pacientes. “Está demostrado científicamente de que no hay rehabilitación posible manteniendo al paciente con enfermedad mental aislado de la sociedad. El proceso de rehabilitación justamente pasa por una inserción sociocomunitaria que le permita a las personas poder integrarse a la sociedad”, destacó Tellechea.
En tal sentido, la ley de Salud Mental votada hace cinco años en forma unánime en el Parlamento establece que para 2025 deberían cerrarse los centros monovalentes, como son el Hospital Vilardebó y las colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi.
En su lugar deberían estar funcionando de buena manera las llamadas casas de medio camino, que es parte de lo que propone el Programa Arrayán.
“Se trata de un dispositivo que serviría de apoyo y como prolongación del sistema sanitario en la comunidad para que las personas, luego de haber ingresado en algún proceso agudo y sin que la familia les pueda dar la posibilidad de atención o sencillamente no exista una red familiar, tengan a dónde ir. La verdad que hay muy pocas casas de este tipo, se necesitan muchas más”, señaló Tellechea.
El Centro Martínez Visca cuenta actualmente con unos diez cupos de lo que se llama pensión social y otros diez cupos de apartamentos supervisados, además de brindar apoyo en domicilios particulares cuando se necesita.
“Pero esto debería ser a nivel de todo el país. Para poder cumplir con la ley es necesario invertir no solo en estas casas de medio camino, sino en el equipo de gente especializado que trabaja en ellas”, apuntó en diálogo con El País.
Mes para poner el foco en estas enfermedades
El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre, pero durante todo el mes se realizan actividades vinculadas al tema y sus demandas.

Otro gran factor de preocupación que se ha expresado ya a nivel de la Federación Caminantes es la ausencia de políticas de rehabilitación. “Queremos pensar y trabajar en un Sistema de Rehabilitación que gestione y fiscalice un modelo adecuado a la Ley de Salud Mental y que sea para todo el país. Esto teniendo en cuenta que hay ejemplos exitosos en funcionamiento y esfuerzos destinados a rehabilitación”, expresa la Federación en su plataforma 2022-2024.
Entre sus demandas está promover la autonomía del paciente porque la pregunta que les surge a los familiares es qué ocurrirá cuando ellos ya no estén para brindar apoyo al enfermo.
“Por ello sostenemos que se debería concretar un Sistema Nacional de Rehabilitación que implique un modelo común y de acceso universal”, sostienen como parte de los reclamos.
Un tema que no es menor y que Tellechea menciona como fundamental para la necesaria inclusión social de los pacientes es intentar derribar los prejuicios que la sociedad en general tiene respecto a las personas que se encuentran en esta situación.
“Hay que disminuir la barrera de accesibilidad y sobre todo disminuir las barreras actitudinales, o sea la actitud que la sociedad tiene en cuanto a a cómo se trata a los pacientes y las creencias que hay sobre las personas con problemas de salud mental”, remarcó.
Apuesta a la inclusión laboral y a la convivencia
El Centro Nacional de Rehabilitación Psíquica, hoy denominado Centro Martínez Visca (CMV), trabaja en la inclusión socio comunitaria de las personas. Creado en 1971, depende de la Comisión Honoraria Patronato del Psicópata (CHPP).
Como Centro Diurno trabaja sobre las necesidades de apoyo que la persona presenta para mejorar su funcionamiento promoviendo la inclusión socio comunitaria. Se organiza mediante la Planificación Centrada en la Persona, por lo que se mantiene el trabajo por objetivos individuales. Realiza apoyos a la familia y/o vínculos afectivos.
Entre sus programas está el Programa Ceibo, cuyo objetivo es la inclusión laboral de las personas con necesidades de apoyo en el mercado abierto de trabajo, algo que se realiza con el acompañamiento familiar. Y tienen el Programa Arrayán de viviendas transitorias que persigue como objetivo general la inclusión social para personas con discapacidad psíquica centrándose en el funcionamiento psicosocial a través de las relaciones vinculares de convivencia.
El Centro Martínez Visca, ubicado en Cubo del Norte 3717, cuenta actualmente con unos 260 usuarios que tienen entre 18 y 80 años.
Festejo del primer año con jornada especial
La Asociación de Familiares y Usuarios del Centro Martínez Visca existe formalmente desde el 10 de octubre de 2021. “Somos un grupo que viene trabajando desde 2019, pero tuvimos que interrumpir por la pandemia”, explicó su presidente, Carlos Tellechea.
Se comunican a través de un grupo de WhatsApp en el que se brindan ayuda y organizan sus actividades. Por ejemplo, el próximo sábado celebrarán su primer aniversario con un espacio de recreación y confraternización en el centro sociocultural Duranas (Pedro Trápani 1650).
“Cantamos, bailamos y nos recreamos porque no todo es reclamo y movilización”, destacó Tellechea sobre lo que ocurrirán entre las 17 y las 21 horas.
Información: asocfamiliaresyusuarioscmv@gmail.com