Washington - La sonda espacial estadounidense Stardust regresó hoy a la Tierra con una preciosa muestra de polvo de estrellas y de cometas, que puede revelar cruciales secretos sobre los orígenes del sistema solar, de acuerdo con imágenes de TV difundidas por la NASA.
La cápsula de la misión Stardust, que recogió polvo de estrellas y de cometas luego de una odisea de cerca de 5.000 millones de km en el espacio, está en "excelente condición", afirmó hoy Joe Villinga, responsable del proyecto para la firma aeronáutica Lockheed Martin, en conferencia de prensa ofrecida en el centro de pruebas militares de Dugway, en el Estado de Utah.
Después de siete años, luego de recorrer 4.630 millones de kilómetros, más de 10.000 veces la distancia de la Tierra a la Luna, una cápsula de 46 kg -cuyo contenido celeste puede guardarse en una cuchara de café-, reingresó a la atmósfera hoy a las 7.57 (hora de Uruguay) en el desierto de Utah (al oeste de Estados Unidos).
"A todas las estaciones: hemos aterrizado", anunció jubiloso el centro de control de la misión de la NASA cuando la cápsula tocó tierra minutos después de ser asistida por dos paracaídas a las 8.12 (hora de Uruguay).
La cápsula entró en la primera capa atmosférica de la Tierra, encima del Pacífico, a 46.435 km por hora, una velocidad récord de reingreso atmosférico para un objeto de fabricación humana.
Stardust soltó la cápsula con la muestra de polvo cósmico a unos 110.000 kilómetros de la Tierra, antes de prender sus motores para colocarse para siempre en órbita alrededor del Sol.
Para frenar la cápsula a unos 32 km de altitud debió desplegarse un pequeño paracaídas y a unos 24 km, inició su descenso en vertical, antes de la apertura de un segundo gran paracaídas a 10.000 metros, que permitió a la cápsula posarse suavemente en el desierto, según lo previsto.
Después de ser lanzada en 1999, la sonda Stardust de 385 kg realizó dos vueltas alrededor del sol y luego se encontró con el cometa Wild 2, cerca de Júpiter, el 2 de enero de 2004.
Stardust también tomó 72 fotos del cometa Wild 2, mostrando grandes rocas en la superficie, cráteres y una veintena de géisers que expelen gas y polvo.
Durante su travesía, acercándose a 240 km de su objetivo, la sonda debió desplegar primero un escudo para protegerse de los gases y el polvo espacial contenidos en el halo del cometa.
Luego extendió un recolector en forma de raqueta de tenis dotado de un centenar de pequeños casilleros, una especie de bandeja para cubos de hielo realizada en aerogel, el más ligero material conocido para capturar polvo.
Durante su viaje de ida, los ingenieros de la NASA utilizaron el otro lado del colector para capturar, durante 195 días, granos de polvo interestalar. El material recogido permitirá estudiar la composición de las estrellas.
Las muestras, que pueden ofrecer información física y química sobre la formación de los planetas, serán llevadas a un laboratorio especial.
"Las informaciones tanto químicas como físicas en las partículas de los cometas podrían revelar la historia de la formación de los planetas así como de los materiales que los componen", según Don Brownlee, responsable científico de este proyecto y profesor de la universidad de Washington en Seattle (al noroeste de Estados Unidos).
El análisis de las muestras de partículas cósmicas podría tomarle a los científicos 10 años de estudios.
AFP