VERANO

Propinas, una costumbre que no se pierde

Hoy en día la mayoría la deja incluida al momento de pagar con tarjeta.

Propinas. Foto: archivo El País
Propinas. Foto: archivo El País

En dólares, en pesos, en monedas, incluido en el pago con tarjeta o la que brilla por su ausencia: “Hay de todo”, dice la mayoría de los mozos y propietarios de bares, cafeterías y restaurantes de Punta del Este y alrededores ante la consulta de quiénes, cuánto y cómo dejan propina en agradecimiento por el servicio y lo consumido.

Las propinas, ese dinero extra que para quienes llevan adelante el servicio es parte importante del sueldo y que para el cliente es una demostración de que fue bien atendido, se rigen por diferentes montos y costumbres según el país.

En Estados Unidos, por ejemplo, depende del Estado pero es costumbre que sea de entre un 15% y 25%. En Suecia, varía entre un 5% y 10%. Y en lugares como Japón es muy poco común que se deje propina.

Si un uruguayo viajaba hace unos años a Brasil, seguramente se asombraba de que en la cuenta del restaurante venía incluida la propina, es decir, el total a pagar era el monto de lo que se había consumido más la propina. En Uruguay históricamente esta se dejaba aparte, luego de abonar la cuenta. Y esto es algo que en el último tiempo ha venido cambiando.

“Hay una nueva corriente que antes no era tan notorio acá en Uruguay, pero que ahora es moneda corriente y es que en todos los locales gastronómicos cuando la gente va a pagar los mozos le preguntan si desea agregar el servicio a la cuenta. Entonces, el que no tenía pensado dejar propina, tal vez lo hace porque se siente en compromiso. Y así el local y los mozos de alguna manera se garantizan que casi todo el mundo deje propina, porque es muy difícil que ante la pregunta te digan que no quieren dejarla incluida”, dijo a El País el propietario de una cafetería ubicada en la zona de Manantiales.

Otro comerciante de la zona coincidió y dijo que aproximadamente el 90% de los clientes deja la propina incluida con el pago que hace con su tarjeta de débito o crédito. Por lo general, en Uruguay, esta es de un 10% de lo gastado en el lugar.

Esta temporada mejoró en comparación a la del año pasado, en la que las fronteras estaban cerradas y el turismo fue casi exclusivamente local. De cualquier manera, aunque el cliente sea uruguayo o extranjero, los gastronómicos aseguran que la propina se mantiene presente en la mayoría de los casos.

“Los extranjeros que vinieron son de poder adquisitivo alto, es gente que no se fija en gastar un poco menos o un poco más, entonces no hay grandes diferencias, aunque tal vez hace unos años pasaba que un argentino, capaz, podía dejar algún billete grande de dólar. Hoy es más difícil, no está pasando, pero igualmente la gente deja propina y es importante porque de alguna manera es parte de nuestro sueldo”, dijo una moza de un restaurante de La Barra.

Según un informe de la BBC que cita a Michael Lynn, profesor de administración en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, que ha estudiado el tema de las propinas, una de sus investigaciones muestra que cuanto más extrovertidos son los rasgos de personalidad de las personas en un determinado país, mayor es la cantidad de proveedores de servicios a los que les dan propinas y mayor es la cantidad de dinero que dan. Pero, por supuesto, al ver quiénes y cuánto dejan de propina, también pesan otros aspectos como las normas sociales o el nivel salarial de los clientes.

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