CUARENTENA

Pequeños grandes cocineros: meriendas hechas con amor por niños solidarios

"Meriendas con amor" es un proyecto para fomentar valores y ayudar a los más necesitados.

Analía y Felipe, de Meriendas con amor. Foto: Meriendas con amor
Analía y Felipe, de Meriendas con amor. Foto: Meriendas con amor

Llegó el fin de semana, estamos en cuarentena y qué mejor que pasar tiempo en familia, aprovechando esta situación para mirar lo positivo y hacer cosas que antes no hacíamos por falta de tiempo.

Hay harina, huevos, azúcar, leche, manteca: la felicidad de cocinar con los más chiquitos de la casa es un regalo en medio de la pandemia de coronavirus que azota el mundo. Es un regalo, pero un regalo que no todos pueden recibir: por estos días la realidad golpea y bien bajo a muchas familias. La situación actual afecta aún más a aquellas personas que tienen que comer con lo que les da el día a día.

Algunos lugares de la ciudad están vacíos, los shoppings siguen cerrados y muchos negocios continúan en pausa. Pero los merenderos no paran, no pueden parar. Hay miles de niños que dependen de estos lugares para comer. Afortunadamente, hay voluntarios que no bajan los brazos ni en los momentos más complicados y están al firme. Y también hay gente con ideas y con un corazón grande, como Analía y su hijo Felipe, que junto a cientos de otras familias vienen llevando la merienda a cientos de niños de barrios carenciados.

Analía Raurich contó a El País que junto a su hijo Felipe, de 5 años, tomaron como una actividad divertida para la cuarentena el cocinar juntos: “Un día hicimos una torta y dijimos…‘¿y si hacemos para compartir con otros niños que lo estarían necesitando?’. Y se me vino a la cabeza hacer una especie de merienda compartida; esa fue la idea original”.

Ese fue el puntapié de lo que hoy es “Meriendas con amor”, un proyecto de niños para niños, con el fin de fortalecer los lazos solidarios. Esta idea que surgió en la cocina de Analía une actualmente a niños que concurren a distintos merenderos de Montevideo con la elaboración de meriendas realizadas por otros niños y sus familias para ellos.

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#JuntosPodemos ♥️

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El esfuerzo, la cooperación, la responsabilidad y la solidaridad son los valores en este emprendimiento en el que los niños son protagonistas.
“La idea es compartir lo que cada uno hace con otro niño y está pensado para que los pequeños puedan hacer esta actividad en familia, cumpliendo con la cuarentena, sin salir de la casa”, señaló la mamá de Felipe.

Y agregó: “Fue una idea media loca que salió de la nada; la comenté con unas amigas y les gustó, entonces empezamos a ver cómo lo podíamos implementar. Me contacté con algunos merenderos para ver si a ellos les servía recibir nuestras meriendas, para que después ellos las retiraran de los domicilios de los cocineros voluntarios que nosotros conseguíamos y para que las entregaran ellos en sus merenderos”.

Analía se contactó con el Ministerio de Salud Pública (MSP) para saber qué cuidados había que tener y así se realizó un protocolo con las medidas de higiene que había que pedirles a los voluntarios. “No es solo mandar comida. Hay que hacerla y mandarla con seguridad para todos. Entonces a raíz de lo que en el MSP me dijeron y con el asesoramiento de un médico amigo armamos el protocolo para cocinar”.

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¡Gracias a los 3 por cocinar con tanto ♥️ para hoy !

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Las familias voluntarias deben entonces cumplir con ciertos requisitos: usar tapabocas y guantes al cocinar, lavarse las manos antes de iniciar la preparación de los alimentos, lavar y desinfectar las superficies y los utensilios que se van a usar, asegurarse de usar alimentos vigentes, entregar las meriendas bien cerradas con papel film y, si alguno de los integrantes de la familia se siente enfermo, abstenerse de participar.
Meriendas con amor hizo su primera entrega el lunes 13 de abril y esa primera semana enviaron casi 400 meriendas a distintos lugares.

“Tuvimos una repercusión increíble, los voluntarios se fueron sumando y las familias que cocinan son cada vez más, por eso fuimos ampliando también el número de merenderos a los que mandamos los alimentos”, concluyó Analía.

Los niños son los protagonistas.

A partir de un calendario que armaron, envían la merienda a distintos merenderos. La mayoría de estos lugares alimenta a unos 100 niños por día. “Cada día de la semana tenemos marcado a qué merendero enviamos y qué familias cocinan”, explicó Analía, y agregó que actualmente ayudan a varios merenderos de Montevideo: de Barrio Santa María, Punta de Rieles, Piedras Blancas y Casavalle.

No hay requisitos a la hora de qué cocinar: pueden ser tortas, budines, muffins, galletas; lo importante es que rinda para unos 20 niños y que se haga con las medidas de higiene.

“Me encantaría poder seguir con esto. Hoy ayudamos y también hay otros proyectos que les dan una mano, pero ¿qué va a pasar después?”, se preguntó Analía.
Para comunicarse con Meriendas con amor pueden hacerlo por mensaje privado en Instagram, por Facebook  o por mensaje vía WhatsApp al 092 200 071.

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