ARTE URBANO

Nudehead: el artista que se esconde, pega con la verdad y corre

Prefiere mantener su identidad en secreto para que se conozca su obra: una crítica irreverente a la vida cotidiana

nudehead arte callejero
Hace tres años que volvió a la calle. Lo hacía en su ciudad natal, Yakarta (Indonesia), a finales de la década de 1990. Foto: L. Mainé

Pega y corre. El pegamento todavía no está seco. Quizás quedó colocado mal el afiche. Pero la consigna es esa: “Pega y corre”. La adrenalina es parte del momento. La ciudad es el escenario. El personaje va vestido de negro, con capucha y con máscara. Y hasta sucio por el adhesivo que cae en lo que llama su “uniforme”. Resguardar la identidad es clave. No quiere que se sepa ni su nombre ni su edad. ¿Y las cámaras de seguridad? “I don’t care” (no me importa), espetó quien es conocido como Nudehead, un artista y diseñador que deja dibujos con una fuerte carga irónica por Montevideo. “Yo prefiero hacer las cosas sin permiso. Son bromas de mierda”. Así les dice.

Hace tres años que volvió a la calle. Lo hacía en su ciudad natal, Yakarta (Indonesia), a finales de la década de 1990, cuando era estudiante en la Facultad de Bellas Artes del Instituto de Tecnología de Bandung y formaba parte del colectivo “Teka Teki Seni Aral” (La Rompecabezas del Arte Intrépido). Es el único dato personal que está dispuesto a divulgar. Años después llegó a Montevideo y se concentró en el “arte tradicional”, aquel que se expone en galerías o espacios culturales. Pero allí no encuentra dos cosas fundamentales: la excitación y la comunicación con el público. “En la calle todo es democracia, directo y efímero; eso es lo que a mí me interesa”, señaló a El País.

La elección del seudónimo se debe a cómo se ve a sí mismo y cómo concibe su arte: “Soy como un cirujano que abre los nervios de la cabeza y explora lo que está adentro. Es una manera de decir la verdad”. Y la verdad, muchas veces, es dolorosa. Y cuando más desnuda está, más duele. Sus afiches son una crítica sobre quiénes somos y cómo nos comportamos como sociedad. “Nuestra vida está jodida. Por el sistema, por nuestra dieta, por nuestras costumbres, por nosotros mismos”, comentó. Sin embargo, no olvida que hay un elemento que puede hacer todo más soportable: el humor.

Arte callejero.

“Perdónate a ti mismo/a” es uno de los mensajes más potentes de Nudehead. Su obra continúa el ciclo Callejeros con artistas urbanos que comentan sus motivaciones. Nudehead, nacido en Indonesia, prefiere no revelar su identidad. Sale a pegar sus dibujos con capucha y máscara. “Recojo basura cultural y la convierto en una mierda divertida e irónica”, es el resumen que hace de sus afiches colocados por Montevideo.

Sueños prefabricados.

Un hombre con la mirada desencajada que grita “estoy muy feliz con mis rejas”, un Cristo rodeado de regalos que dice: “Jesús te espera en el shopping” (una serie que apareció durante la Navidad de 2019) o una especie de hombre lobo con el corazón en la mano con la leyenda “no ames a nadie y no te lastimarás” son algunos de los ejemplos.

“No tengo una actitud negativa. Es una lucha para ver mejor la realidad. Es mejor enfrentar la vida y la realidad de la manera más honesta posible (y con una pizca de humor negro). Cuando no pasa esto es cuando viene la frustración”, reflexionó Nudehead.

El consumismo es uno de sus temas favoritos. Se pueden encontrar pegatinas con una mujer gritando “¡mucho impuesto!” o un hombre acongojado que se pregunta “¿para qué pagué tanto?” También son conocidas sus intervenciones con el rostro del exministro de Economía, Danilo Astori, caracterizado como el Tío Sam que dice “¡Queremos tus dineros!” o como Freddy Krueger por la “Pesadilla del IRPF”.

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Una de las pegatinas más reconocidas y que cree que sintetiza el objetivo de su arte. Foto: @nudehead_kunste

La pegatina que sintetiza estas ideas o “filosofía” es la de “Perdónate a ti mismo/a”. Nudehead habla de que, no solo hay que perdonarse los fracasos, sino también las ideas impuestas por la sociedad.

Perdonarse por no tener dinero, por no cumplir con los cánones de belleza (unos cuantos dibujos critican, por ejemplo, las posturas sensuales en las fotografías), por no vacacionar en Ibiza.

Muchas personas, seguidores o no en sus redes sociales (unos 3 mil en Instagram), le escriben para contarle que haberse cruzado con ese afiche los ha ayudado en un mal día o en una situación en particular. Y ahí es cuando “las bromas de mierda” adquieren otro sentido, el que se quiere pero no siempre se consigue: un ida y vuelta entre el artista y el público.

“Me hace sentir bastante contento en el sentido de lo que estoy haciendo es una devolución a la sociedad. No sos lindo, no tenés el pelo lacio, no tenés el cuerpo… perdónate”.

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“Tomar conciencia de cómo nos equivamos con nuestra vida”, es lo que propone. Foto: @nudehead_kunste

Y añadió: “Los artistas contracorriente siempre tenemos una actitud positiva. Tengo una (pegatina) que dice ‘autorretrato de vos’ y aparece alguien con cadenas en las manos. Somos así. No es para ponernos tristes sino para darnos cuenta, para darnos fuerza, para sacarnos del sueño. Los sueños ahora son prefabricados. Son sueños falsos. Son sueños industriales. Paremos de soñar”. Pero ver el cadáver de una novia que se sigue preguntando “¿me quiere o no me quiere?” es despertar de un cachetazo.

Nudehead sale a pegar solo. De noche. De incógnito. Pega en paredes ya sucias. Lo suyo es rebeldía pero no lo considera vandalismo. Elige los lugares con cuidado para que estén ubicados en zonas transitadas y el mensaje llegue a más gente. Colabora con otros artistas en ciudades europeas y estadounidenses para que ellos dejen sus dibujos ahora que no puede viajar. Aunque haya representado a Astori o inclusive a Maneco Lovatto, el excandidato a alcalde para Tranqueras, el resto de sus dibujos es universal. Y en cualquier lado el sentido es el mismo: pegar y correr. Y más tarde, cuando alguien lo vea, despierte.

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Uno de los temas recurrentes de su obra es la crítica al consumismo. Foto: @nudehead_kunste

Nadar contra la corriente con ironía.

 “Mi interés es cultivar todos los temas y desarrollarlos y demostrar que nuestra vida es completa. El tema es cómo verlo y representarlo”, comentó Nudehead, un artista y diseñador nacido en Yakarta (Indonesia).

Comenzó a pegar afiches fines de la década de 1990 cuando era estudiante en la Facultad de Bellas Artes del Instituto de Tecnología de Bandung con un grupo llamado “Teka Teki Seni Aral” (La Rompecabezas del Arte Intrépido). Después de mudarse a Montevideo en la década del 2000 se concentró en su “arte no callejero”. Ha realizado exposiciones individuales en galerías y centros culturales en varias ciudades.

En 2008 sus dibujos humorísticos en negro y blanco con mensajes de texto fueron galardonados en el Premio Nacional de Artes Visuales. Su arte de pegatina fue parte de la primera exposición del Espacio del Arte Contemporáneo en 2009. Fue finalista del Premio de Arte Visual de Montevideo en centro de Exposición SUBTE en 2018.

Hoy su arte circula casi en todas partes del mundo: Reino Unido, Alemania, España, Brasil, México, Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos.

“El arte no pertenece al público exclusivo de las galerías o de los centros culturales; estos están muy limitados. Yo prefiero comunicarme directa y honestamente con el público. (En la calle) la gente va a encontrar algo, se va a encontrar con ‘arte’, una comunicación social, y reacciona. En las galerías hay ciertas limitaciones mientras que en la calle todo es democracia, directo y efímero y lo es lo que a mí me interesa”, dijo Nudehead a El País. Y añadió: “Este no es un arte para la venta. Es un arte de persona a persona”.

De su persona o de sus ideas hay un tema que se repite y es la crítica a las religiones. “Fui musulmán, cristiano, budista y musulmán de nuevo. Y ahora no tengo religión”, explicó.

Un afiche que parodiaba las balconeras navideñas de la Iglesia Católica fue reproducido y colocado en las ventanas por algunas personas con el mismo pensamiento. Nudehead dijo que se sorprendió por esa respuesta popular. “Es interesante nadar contra corriente. Cansa más pero es interesante. Me hace sentir más energía”, afirmó.

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