La arpillera como base de muñecos creativos

Las artesanías de Caren Sobrera. Foto: Caren Sobrera

ARTESANÍAS

Por estas fechas conquistan más desde los pesebres, pero las posibilidades son muchas.

Caren Sobrera (43 años) es ayudante de arquitecto y en algún momento de su vida también probó estudiar arquitectura. “Pero siempre de costado estuve trabajando en artesanías, en diseño”, cuenta al diario El País desde Canelones, donde se desempeña en muchas áreas.

Ahora, por ejemplo, trabaja en una carpintería donde lustra muebles. Pero también dicta talleres en la Intendencia de Canelones, donde forma parte del área de formación cultural. Está al frente de unos cinco grupos a los que hay que sumar los talleres textiles itinerantes que da un mes en distintos lugares de este departamento.

A su vez, desde hace diez años es parte del teatro independiente Eslabón, ocupándose sobre todo del diseño de vestuario y de las escenografías. “He estado siempre en la parte estética de las obras”, apunta quien también confecciona vestidos de fiesta.

En esta oportunidad quisimos conocer su historia como creadora de unos muñequitos de arpillera que, si bien están en el Mercado de los Artesanos durante todo el año, por estas fechas empiezan a concitar más atención porque varios de ellos forman parte de los tradicionales pesebres.
“El año pasado fue lo que más vendí hasta ahora. Lo que llevé, lo vendí”, recuerda.

Con los muñecos comenzó porque le compró uno a una integrante del Mercado de los Artesanos y le gustó tanto que intentó realizar uno a su estilo. Lo consiguió. Entonces su padre –“tremendo artesano”, según sus palabras- le regaló un libro de cómo hacerlos y ella siguió probando, siempre con la arpillera como material aunque buscando nuevas formas. Con el tiempo incorporó otros materiales.

Las artesanías de Caren Sobrera. Foto: Caren Sobrera
Foto: Caren Sobrera

“En un momento me llamaron de una compañía de títeres para que les hiciera los muñecos y me quedé titireteando”, comenta entre risas.
Cuenta que su trabajo es casi que de laboratorio. “Me piden cosas y veo cómo las voy a hacer. Hago trabajos por encargo, que son los que más disfruto”, señala. También le apasiona ponerse a crear sin regirse por la obligación de completar un stock. “Le busco más los detalles”, acota.

Durante un tiempo abandonó estos muñecos, los retomó cuando logró entrar en el Mercado de los Artesanos. “Pensé en presentarme con otras cosas, otros materiales, pero al final me decidí por ellos”, dice.

Le gustaría poder enfocarse más en estas artesanías y tiene confianza en que llegará el momento. Por ahora, si la buscan que sea bajo el nombre Nerak Sob. “Un amigo una vez puso mi nombre al revés porque le sonaba a no sé qué y quedó”.

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