LECTURA

Iniciativa propone soltar y adoptar libros para que estén al alcance de todos

Suelte su libro invita al intercambio de lectura vía Instagram. Sus responsables son egresados y docentes de Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Suelte su libro
Los cuatro responsables de crear la idea y hacerla funcionar.

"Yo este libro lo tengo, pero ya no lo quiero leer más, ¿a vos te interesa o te sirve para tus clases?” Charlas como esta inspiraron a Carolina Condado a instrumentar un intercambio de libros entre conocidos y apeló a Facebook para ponerlo en práctica. Pero la idea no prosperó.

Un día, hablando con Valentina Silva, se le ocurrió probar suerte en Instagram. Entonces convocaron a Juan Di Muro y a Gimena Rodríguez. Los cuatro se hicieron amigos en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la que tres son ya egresados y Gimena todavía es estudiante, pero todos coinciden en el ejercicio de la docencia.

“En un principio era más de intercambio de libros entre nosotros. Lo empezamos a hacer y salió esto de Suelte su libro”, contó Gimena sobre la iniciativa que comenzó a principios de año y cuya respuesta superó las expectativas de sus creadores. En tres semanas y media de funcionamiento ya habían hecho cien intercambios.

Presentación.

Lo primero que se propuso el cuarteto fue armar la cuenta de Instagram dándole un toque distinto.

“Tratamos de sacar las fotos de los libros de una manera creativa, original. Las subimos y Juan, que es nuestro creativo estrella, hace las reseñas. Son más divertidas, no tan formales”, explicó Gimena.

Es así que si uno va a la cuenta @sueltesulibro se encontrará con reseñas como esta: “Estimado Diego Forlán: usted tiene el mejor abdomen que el fútbol uruguayo ha dado. Además de eso, su libro sobre el mejor jugador de un mundial y dejando los valores del profesionalismo bien altos… aparte, le prendía la computadora al Chengue y eso, eso son valores”.

El libro reseñado es la biografía de Diego Forlán, uno de los tantos géneros literarios de los que han recibido libros. “Nos han llegado desde novelas hasta los libros de Darwin Desbocatti o el Profe Geyerabide”, dijo Gimena a El País.

La otra mirada, de Nano Folle, por ejemplo, es presentada así: “Eran dos… él… de cabellera frondosa… El otro… le escribió el prólogo. Estaban escribiendo un libro… Parecía que todo iba bien… de repente… lo soltaron. Soltaron un libro… Alguien lo adoptó”.

Esta reseña alude a las dos modalidades de Suelte su libro. La primera es la de adoptar libros. “Es la que más nos interesa, que todos esos libros que nos llegan sean adoptados por las personas a las que les gustaría leerlos”, destacó Gimena. La persona interesada comenta en Instagram “quiero ese libro” y el cuarteto se pone en contacto con ella para hacérselo llegar.

La segunda modalidad es la que le da nombre a este espacio y es la de soltar libros. “Es parecida a la anterior, la diferencia es que nos dicen ‘tengo todos estos libros para soltar’. Nos contactamos con la persona, ya sea por las publicaciones de Instagram o por mensaje privado, y coordinamos para pasarlos a buscar”, detalló.

La idea es publicar cada día entre seis y 10 libros, de manera de controlar la demanda y que la cosa no se desborde. Ha pasado que las circunstancias han marcado que se hicieran publicaciones temáticas y más numerosas.
“Por ejemplo, antes de Reyes nos llegaron un montón de libros infantiles. Ese día publicamos 21 libros y la mayoría se fue. Los que no se fueron, unos siete, los donamos a una escuela rural de Aiguá que se prendió fuego en noviembre y perdió todo”, contó Gimena.

Posible sección

Está la idea de crear una sección para intercambio de textos de estudio.

A pulmón.

Suelte su libro es una iniciativa voluntaria de estos cuatro amigos, por lo que le hacen frente con dinero de su bolsillo y en el tiempo que tienen libre de sus trabajos o estudios.

El traslado de los libros, por lo general, lo realizan en ómnibus o en bicicleta. A veces, si es posible, coordinan un punto intermedio entre ellos y la persona que va a adoptar o soltar un libro y allí se juntan para el intercambio.

La cosa se complicó un poco cuando empezaron a recibir mensajes del interior del país. Hasta Ciudad de la Costa llegaban, pero un día les escribieron de Tacuarembó. Hacer frente al costo de envío ya era un problema, pero se encontraron con la sorpresa de que el interesado en el canje proponía asumir los costos de la encomienda. De esta misma manera ya han hecho envíos a Carmelo y Minas, entre otros lugares.

“Pensamos que no íbamos a dar abasto, sin embargo es un pánico que aparece en el momento y después nos damos cuenta de que está todo bien”, contó Gimena sobre una mecánica que por ahora tienen bajo control. Si se hace más masiva, pensarán en nuevas formas de administrar la cuenta o sumar más manos. “Por el momento no está en nuestros planes porque no lo vemos necesario, esa es la verdad”, concluyó.

La propuesta llegó a gente de todas las edades

El perfil de usuario de Suelte su libro fue una de las sorpresas que recibieron sus creadores. “Dijimos ‘Instagram lo usan más bien los jóvenes y la gente de nuestra edad, que estamos entre los 29 y los 36’. Y la verdad que no es así, nos han contactado adolescentes, jóvenes, gente de nuestra edad, adultos, varias personas mayores, abuelos incluso”, apuntó Gimena, una de sus responsables. También es pareja la división entre hombres y mujeres.
“No sabemos cuánto más va a explotar esto; por suerte tenemos amigos fuera de nosotros cuatro que nos colaboran con pila de cosas, con las reseñas”, explicó y recordó como anécdota que una vez Manuela Da Silveira y Fernando Tetes los publicaron en sus historias de Instagram y eso hizo disparar la cantidad de seguidores.
Los libros se encuentran en las distintas casas del cuarteto responsable, entre Malvín, Parque Batlle y el Centro de Montevideo.

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