Héroes en pandemia: uruguayos que jugaron un rol fundamental para abastecer de oxígeno

Uruguayos transportando oxígeno. Foto: Comunicación Sur

PANDEMIA

Para la Cámara de Autotransporte Terrestre Internacional del Uruguay fue un desafío hacer frente a la alta demanda ya que transportar este gas altamente peligroso no es sencillo.

Durante lo peor de la pandemia por coronavirus, la demanda de oxígeno en los centros de salud de Uruguay aumentó en un 80%. Cuando en situaciones normales los camiones que lo reparten llegaban una vez al día a un hospital, durante varios meses debieron ir hasta tres veces por jornada.

Para la Cámara de Autotransporte Terrestre Internacional del Uruguay (CATIDU) fue todo un desafío hacer frente a esta demanda, ya que para transportar este gas hay que ser sumamente cuidadoso: requiere camiones especiales y conductores altamente calificados.

En Uruguay no hubo desabastecimiento de oxígeno como sí ocurrió en otras partes del mundo e incluso de la región.

Detrás estuvo la labor de las empresas locales, varias de las cuales llegaron incluso a viajar a Chile para traer oxígeno y evitar quedarse sin suministro.
En esta tarea, que pasó desapercibida para la mayoría de los uruguayos, jugó un rol fundamental CATIDU, ya que fueron quienes se encargaron de la logística y distribución del oxígeno en los hospitales.

¿Por qué es un producto peligroso de transportar?

El oxígeno es un producto altamente peligroso, ya que es oxidante y por la baja temperatura y la alta presión a la que se debe transportar presenta varios riesgos al momento de la operación.

Esto hace que no lo pueda manejar cualquier tipo de conductor: requiere formaciones, no solo en embarcaciones peligrosas sino también habilitaciones específicas y capacitaciones continuas. “El oxígeno se transporta a muy alta presión y a muy baja temperatura, a 158° C bajo cero”, explicó a El País Diego Martínez, de CATIDU.

Uruguayos transportando oxígeno. Foto: Comunicación Sur
Foto: Comunicación Sur

Los equipos que se encargan de transportar el oxígeno tienen que contar con una tecnología particular: deben incluir varios sensores para asistir en el cambio de carril, en el frenado y alertar sobre la fatiga del conductor. Este es uno de los transportes más exigentes que existen, lo que hace que no haya demasiados conductores preparados para esta tarea. Las capacitaciones llevan al menos cuatro meses de trabajos prácticos a los que se deben sumar los conocimientos teóricos.

El oxígeno es un producto con el que “hay que tener cuidado”, ya que “si entra en contacto con el cuerpo por alguna pérdida, provoca quemaduras debido a su baja temperatura. Pero las cisternas aguantan la temperatura y tienen muchas válvulas de seguridad”, señaló.

Además, destacó que “no es peligroso para la gente que se cruza con el camión” pero sí o sí “requiere que los conductores estén capacitados, porque son los que lo manipulan”.

En el peor momento de la pandemia se llegó a ir a buscar oxígeno a Chile; y en los momentos más tranquilos llevaron a Paraguay, país que estaba desabastecido.

El viaje al país trasandino implicó hacer un recorrido de 2.500 kilómetros, ya que en los países más cercanos como Argentina y Brasil no tenían stock suficiente.

Si bien para CATIDU no es algo fuera de lo común ir a buscar o abastecer de oxígeno a otro país, sí fue un desafío inédito lograr hacerle frente a la alta demanda.

Uruguayos transportando oxígeno. Foto: Comunicación Sur
Foto: Comunicación Sur

Martínez comentó que siempre “se trabaja con muchos protocolos, controles de horario, lo que dificulta a veces la logística”. Y los cuidados y desafíos fueron aún mayores “en el contexto de pandemia, momento en que se duplicaron los volúmenes de oxígeno que debían ser transportados”.
En diálogo con El País destacó “el gran compromiso y profesionalismo de los conductores” que cumplieron con esta importante tarea.

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