Juan Pablo Culasso

El guardián de sonidos

Hace un año ganó el concurso en NatGeo; le abrió las puertas del mundo y de Uruguay.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Juan Pablo Culasso ganó un año atrás un concurso en NatGeo

Cuando un paisaje desaparece y en su lugar montan una construcción o un terreno para construir resulta útil acudir a una fotografía para saber cómo era antes.

Una segunda forma de transmitir algo pasado es describir cómo lucía: qué había donde ahora hay una casa; qué forma, color y tamaño tenían los árboles o qué animales habitaban la zona. Esto sumado a una anécdota personal suelen completar la descripción de una zona que cambió con el paso de los años.

Pero hay otro modo de rememorar; un modo que completa los registros anteriores cual si fuera una filmación y que incluso vale por sí mismo: la grabación de los sonidos. El registro auditivo de un paisaje completa la escena y revive las acciones de la mano de la imaginación. Esto es lo que Juan Pablo Culasso logra con sus grabaciones: captar lo que las personas no pueden escuchar por sí mismas, ya sea porque no acceden físicamente a un lugar o porque este ya no existe.

En 2004 Juan Pablo estuvo en Uruguay y casi nadie supo que ese joven ciego era aquel niño de camisa blanca que en la década del 90 leía junto a una ventana la frase “vaya vaya dijo la tortuga gigante”, en una publicidad para la Fundación Braille del Uruguay.

Con unos 18 años viajó al departamento de Colonia y se adentró en una zona de bañados cercana a Colonia Valdense, hacia el final de lo que se conoce como Camino de la Totora. Allí encontró gallinetas (ave de unos 50 centímetros de cabeza color gris azulado), chorlitos, (más pequeños, de pecho blanco) y garibaldinos, (de unos 17 centímetros, color negro y rojo), entre muchos otros que grabó.

En estos años el bañado fue drenado y transformado en pasto. “Para mí es un lugar emblemático porque es uno de los primeros lugares que grabé”, rememora desde San Pablo, en diálogo con El País. “ Muchas veces con mi padre llevábamos a americanos e ingleses que iban por algunos días a Uruguay y querían ver pájaros. Les sorprendía mucho la variedad que había tan cerca de la ciudad”.

Hoy el único registro de lo que hubo está en el sitio web de la colección Macaulay Library, el mayor archivo científico de audios y videos de animales del mundo, donde Culasso publica muchos de sus registros para que estén a disposición del público.

Supercerebro.

La grabación en los bañados de Colonia y tantos otros aportes al país y al mundo han pasado inadvertidos para la mayoría de los uruguayos y paulistas (Culasso vive en San Pablo desde hace 10 años). Pero todo cambió en 2014.

En febrero pasado se cumplió un año desde que el uruguayo se consagró ganador de SuperCerebros, un programa latinoamericano emitido por Natgeo (National Geographic) tras identificar a través de su canto a 15 aves diferentes (puede hacerlo con 500).

Allí contó cómo ama la Zoofonía, conocida como el registro de los sonidos de la naturaleza. Entonces, Uruguay hizo el link entre su historia y aquel niño en la publicidad de los años 90.

“SuperCerebros fue un antes y un después. No solo por el premio (50.000 dólares con los que compró equipos de última) sino por la gran proyección que tuvo divulgar una actividad relacionada a la conservación en un canal como National Geographic”, cuenta tras una expedición en Ushuaia. “Tuve oportunidades únicas como grabar en las selvas boreales de Minnesota, en el bosque andino ecuatoriano y en el Chocó Colombiano”, selva contra Panamá y el océano Pacífico.

De todos ellos, los bosques boreales lo impresionaron especialmente. “Fuimos con mi padre cuando todavía todo estaba congelado”, rememora. “Parabas el auto y escuchabas un silencio opresivo”. Pero en días todo empezó a revivir. “Es difícil decirlo pero escuchabas el sonido de la nieve derritiéndose, una cascada en la que pasaban pedazos de hielo y se deshacían como cristales al llegar a la caída, escuchabas el sonido de los lobos, el canto de los pájaros con una temperatura de 1 grado bajo cero a las 11 de la mañana...”

Otra de las experiencias que rescata es que después de cuatro años como conferencista dio dos conferencias en Uruguay y fue reconocido por la Sociedad Zoológica en la Facultad de Ciencias, allí donde tiempo atrás le transmitieron que no podían darle clases por ser ciego, según contó al portal 180. En estos años ha trabajado con distintas instituciones como la Universidad Estatal de Campinas y la Universidad Cornel en Ithaca, (Nueva York).

LAS CLAVES


1. Dónde


Trabajó en el archivo sonoro neotropical de la Universidad Estatal de Campinas , (Brasil) junto a Jacques Vielliard, (destacado científico francés) y colaboró con el laboratorio Macaulay Library, Universidad Cornel; Ithaca, Nueva York.

2. Qué


En febrero se cumplió un año desde que se consagró ganador de SuperCerebros, programa latinoamericano emitido por Natgeo (National Geographic) tras identificar a través de su canto a 15 aves diferentes (puede hacerlo con 500).

SABER MÁS

“No lo hago como un trabajo, es una pasión”


 Imaginemos que los micrófonos son oídos. Cuanto mejores sean los micrófonos y grabadores, más obtendremos un sonido real, es decir, un sonido que realmente refleje lo que estaba pasando en aquel lugar cuando apreté Rec.

 Los discos que publico son a partir de recursos personales. Ni antes de SuperCerebros ni después han llegado propuestas de sponsors. No se si ya lo había escrito antes, pero grabar es una pasión, para mi no es un trabajo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)