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Fernando Foglino: el arte de recuperar las esculturas perdidas

El artista Fernando Foglino recupera las obras perdidas y robadas del Uruguay a través de un proyecto llamado "evidencia".

Abayuba de Foglino y original
Abayuba de Foglino y original


Fernando Foglino (44) descubrió el arte casi como de casualidad. En 1994, cuando inició Facultad de Arquitectura, se encontró que habían huelgas y paros que afectaban su formación y, mientras esperaba por el comienzo de los cursos, se acercó a la Casa de la Cultura. Allí descubrió la poesía de la mano de Walter Ortiz Ayala y con el tiempo se convirtió en poeta.

Cursó arquitectura y el viaje tradicional que se hace en la carrera le abrió la mente: “A partir de ahí empecé a dedicar tiempo al arte en simultáneo al trabajo de arquitectura”, contó Fernando Foglino a El País.

El artista se valió de las convocatorias públicas para exponer su trabajo. En 2011, en el marco de la celebración del Bicentenario, se presentó al premio Paul Cézanne de la Embajada de Francia y obtuvo el segundo lugar. Más tarde, en 2019, consiguió el 49º Premio de Artes Visuales de Montevideo por su trabajo “Evidencia”.

Lo perdido

Llegar a crear evidencia fue un proceso que tomó años y que tiene varias aristas.

“Cuando me presenté al premio Paul Cézanne se me ocurrió hacer una obra cambiando la posición a una de las referencias culturales más comunes de José Gervasio Artigas que tenemos que es la obra de Juan Luis Blanes, el Artigas saludando con sombrero”, explicó el artista.

Para esa obra, utilizó la barra kinect de una consola de videojuegos Xbox, para lograr un escaneado fiel a la realidad y con eso creó mediante impresoras 3D figuras pequeñas hasta una en tamaño real de goma que fue expuesto en el Museo de Artes Visuales y generó mucho impacto.

“En las cuestiones de la computadora, soy autodidacta. En aquel momento aprendí con los libros y los CDs que tenían tutorial. En aquel momento hice como dije el dicho puse ‘la carreta adelante de los bueyes’ y recurrí al kinect para escanear la escultura y cambiarla de posición”, indicó Foglino.

Fernando Foglino. Foto: Tali Kimelman
Fernando Foglino. Foto: Tali Kimelman

Ese trabajo fue visitado por miles de personas que, por primera vez, pudieron interactuar tocando la obra de más de tres metros hecha en goma.
A partir de ese escaneo, Foglino trabajó con Andrés Nogueira y Rodrigo Melazzi en la creación del archivo de patrimonio 3D que es un sitio web en el que se van escaneando los diferentes monumentos nacionales y se los pone a disposición del público para ser reproducidos en diferentes tecnologías.

Mientras creaba ese archivo, Foglino tuvo una idea: recuperar las partes y obras perdidas o robadas de Uruguay y así surgió “Evidencia”.

“A través de diferentes técnicas el archivo me suministró datos sobre qué le faltaba a las obras. Empecé a buscar las fotos históricas que mostraban cómo era el objeto cuando estaba completo”, detalló.

El modelado digital de las piezas lo ayudaron a definir cómo encajaría milimétricamente e incluso, en el proceso, se animó a ir probando si encajaban en la escultura original.

Los presidentes digitales

 En el contexto de tener un archivo 3D, Fernando Foglino trabaja junto a Agustina Fernández en un proyecto que ha digitalizado a los presidentes de Uruguay.
Los expresidentes de la República, Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera, Jorge Batlle, José Mujica y Tabaré Vázquez ya tienen su retrato digital.
Según contó Foglino, el primero en animarse fue el expresidente Sanguinetti, seguido por Lacalle Herrera. “Los más complicados fueron Jorge Batlle, ‘Pepe’ Mujica y Tabaré Vázquez.El último pidió ver los retratos anteriores antes de sumarse al proyecto”, comentó Foglino.
En el caso del actual presiente, Luis Lacalle Pou, se realizará próximamente.

En el caso del indígena Abayubá, por ejemplo, habían desaparecido el carcaj de flechas y la lanza.

Evidencia” sigue los pasos de un personaje ficticio que deteriora y roba las esculturas de Uruguay. En una serie de videos se ve como este hombre los toma y simbólicamente los convierte en oro. “Dejo lado de la teoría más aburrida de que fueron robados para vender el bronce y le pongo un contenido del tipo reivindicativo. Por ejemplo, a través de la escultura de Hernandarias hablo de colonización, en La meditación hablo de patriarcado y representación de la mujer y La niña de la paloma sirve de excusa para hablar de historia y dictadura”, explicó.

Las piezas faltantes son reproducidas en dorado y generan un gran impacto visual. Foglino presentó 11 piezas por primera vez de manera completa en la Bienal de arte de la ciudad de La Habana y luego recibió el Premio Nacional de Artes Visuales por su labor.

Las redes

El trabajo de Foglino se apoyó en gran parte en la tecnología y las redes sociales.

Si bien aclara que no las usa demasiado, confiesa que sí es usuario de Facebook y que los algoritmos de Google y esa red social le han servido para su investigación. “Es una demencia el tema de Google y las búsquedas. Se me revelan muchas cosas porque la inteligencia artificial de las máquinas piensa que ciertas cosas pueden servirme y me ofrece material. Por ejemplo, en el caso de la obra La niña de la paloma llegué a una película que se llama Los tres generales en la que un militar chileno de la dictadura asegura que la obra representa a su hija. Con todo lo que sucedió en la dictadura con los desaparecidos y el robo de niños me pareció muy impactante”, aseguró.

“Cuando uno empieza a mostrarse en exposiciones se arrima gente. Por ejemplo, a raíz de Evidencia se acercó Alfredo Ghierra y me habló del ‘pez globo del Parque Rodó’ del que yo no tenía idea. Ahora Luisa Parodi, una restauradora me está ayudando y está casi pronto”, detalló.

Ahora, Foglino está en la etapa de descubrir qué tema tratará a partir de esa escultura del pez globo desaparecida de la fuente.

Las esculturas retiradas y robadas son un tema en el presente. A partir de la muerte de George Floyd y los movimientos antirracistas de las últimas semanas, miles de esculturas con connotaciones discriminatorias han sido retiradas o destruidas y Foglino se hizo eco de la situación: “Creo que es porque los monumentos ya no significan lo mismo para la población. Todos digamos han tenido una relectura de la historia y, en general, fueron colocadas hace unos 100 años. Las personas piensan distinto acerca de ellas y pasan tantas cosas que, al final, genera un impacto darle un golpe al monumento y de esa manera poder poder representar algo”, agregó.

Los pies de la meditación.
Los pies de la meditación.

La meditación, la obra cuyos pies se derretían en cada día para enviar un mensaje potente

La Meditación hecha en mármol de Carrara por P.E.Fiaschi fue restaurada con sus partes faltantes fabricadas en hielo. La escultura formaba parte de dos que fueron colocadas a principios del siglo XX en la rambla de Carrasco. La serie ubicaba a dos mujeres sentadas en un banco mirando al mar en un extremo y otro del Hotel Carrasco.
La obra desapareció durante mucho tiempo y fue restaurada en 2016. En base a una investigación, Foglino logró recuperar las piezas perdidas de la obra: “Le hice los pies y manos de hielo y se derretían todos los días en la sala de museo. Durante la exposición había un freezer con manos y pies que el personal cambiaba todos los días”, contó Foglino.
Para lograr la obra, el artista aprendió técnicas de coctelería para lograr hielo transparente y durable en el tiempo y lograr el efecto dramático de la escultura que se destruía ante sus expectadores con el paso de las horas.
Además, La Meditación forma parte de la serie “Evidencia” y es utilizada para hablar de temas como violencia de género en las producciones audiovisuales que acompañan a las diferentes obras recuperadas en la serie.

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