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Pensar en una persona inteligente evoca la idea de alguien con un pensamiento muy analítico. sin embargo, existe un rasgo que suele ser pasado por alto y que en realidad es una característica de las personas más inteligentes: la escucha activa.
Además de motivar una interacción comunicativa más rica, la escucha activa deja en claro que una persona es capaz de retener y relacionar información sin necesidad de tomar nota.
En entrevista para CNBC, la psicoterapeuta y orientadora profesional Jenny Maenpaa reveló que las personas que tienen una escucha activa suelen ser muy inteligentes, ya que son capaces de percibir una interacción de manera integral, en lugar de únicamente responder a lo último que comentó su interlocutor.
La especialista define a la escucha activa como un proceso en el que, así como se logra captar lo que se está escuchando, se le relaciona con elementos externos y de seguimiento en la misma conversación.
“Los oyentes activos responden con preguntas porque sienten una verdadera curiosidad por lo que se está diciendo. Pueden mantener sus preguntas en mente hasta que usted termine, en lugar de interrumpir para aclarar o compartir un pensamiento que tuvieron en el momento”, destaca la psicoterapeuta.
Ventajas de la escucha activa
Las personas exitosas suelen utilizar esta habilidad para generar confianza con colegas, jefes, mentores o cualquier sujeto de su entorno. No obstante, existe una cantidad considerable de profesionales que considera ser un oyente activo, a pesar de que en realidad 70 por ciento de ellos exhiben malos hábitos al momento de escuchar, según detalla un informe del 2020 de la Universidad del Sur de California.
Por su parte, la Universidad Internacional de La Rioja en México apunta que la escucha activa permite una comprensión profunda de los mensajes que se reciben, facilitando la toma de decisiones informadas y la resolución efectiva de problemas.
Esto sin mencionar que, esta cualidad que distingue a las personas inteligentes, fomenta la empatía y la construcción de relaciones sólidas, ya que da cuenta de un interés genuino en lo que el interlocutor quiere dar a conocer.