En el corazón de la ciudad de Salto, Uruguay, se encuentra el Colegio Salesiano Nuestra Señora del Carmen, conocido como el Salesiano de Salto, que ha estado sirviendo a la comunidad durante 106 años. Fundado por la Congregación Salesiana, este colegio abarca desde el nivel maternal hasta el preuniversitario, incluyendo también un Bachillerato Técnico Agrario, bajo el sistema UTU.
En el camino por formar mejor a sus estudiantes y, sobre todo, ponerlos en el centro para lograr una enseñanza centrada en los jóvenes la institución educativa ha estado inmersa en una reflexión constante sobre la educación en Uruguay y dentro de sus propias paredes.
La doctora en educación Sarah Ardaix, directora del colegio, explicó que luego de un análisis interno descubrieron cómo los docentes a menudo trabajaban de manera aislada detrás de las puertas de sus aulas, perdiendo así el potencial que yacía en la colaboración entre estudiantes y educadores.
“Estábamos perdiendo muchísimo el enorme potencial que teníamos en cuanto a estudiantes y educadores. Entonces comenzamos a soñar con una nueva forma de enseñar y aprender, donde se pusieran en juego el aprendizaje cooperativo, el abordaje interdisciplinario de los temas, problemas y desafíos; en un sistema donde se acompañará mejor los distintos ritmos de aprendizaje y las distintas formas que tiene que tenemos cada uno de aprender”, reveló Ardaix.
Eso motivó un profundo proceso de transformación educativa que comenzó con pequeñas experiencias piloto y finalmente se implementó en todo el sistema del colegio.
Hoy en día, una visita al colegio revela a varios docentes trabajando juntos en proyectos interdisciplinarios, donde los estudiantes son el centro de la propuesta educativa. Esta perspectiva de colocar a la persona en el centro, en lugar del currículum, ha sido fundamental en la evolución del colegio.
“En Uruguay tenemos una larga tradición de poner en el centro el currículum y no la persona. Para nosotros es fundamental poner a la persona porque, si bien los contenidos de aprendizaje son importantísimos, es cómo aprendemos, que es igual o más importante”, señaló.
Para eso junto a la red de escuelas salesianas de todo el Uruguay, se crearon una serie de rasgos que describen el tipo de persona que se desea que egrese de la institución educativa: “Los rasgos de la persona que nuestra experiencia educativa busca desarrollar son: una persona alegre, comprometida con su proyecto vital, misericordiosa y compasiva, con interioridad espiritual, reflexiva y crítica, cooperativa y empática, flexible y creativa”, indicó la directora.
El colegio promueve el aprendizaje cooperativo y el abordaje interdisciplinario de los temas, permitiendo a los estudiantes ser protagonistas de su propio aprendizaje. Se fomentan aprendizajes transformadores que promuevan el pensamiento reflexivo, el pensamiento creativo, la adquisición de conocimientos y una escala de valores que reflejen comportamientos y actitudes positivas.
Las relaciones entre los estudiantes y los educadores se basan en el vínculo afectivo, la comunicación y la confianza, creando un ambiente propicio para el desarrollo integral de la persona. Los docentes actúan como guías orientadores y co-constructores de escenarios educativos, trabajando en co-docencia para diseñar y llevar a cabo propuestas educativas inter y transdisciplinarias.
El colegio también se preocupa por el ritmo y los estilos de aprendizaje de cada alumno, acompañándolos en su crecimiento de manera respetuosa. Además, la familia es vista como un aliado educativo importante y se trabaja en colaboración para apoyar el proceso de crecimiento de los estudiantes.
“Nos gusta mucho escuchar a cada familia que viene al colegio buscando conocer la propuesta. Actualmente, las familias están atravesadas por dos o tres grandes preocupaciones;una es buscar un lugar donde los hijos sean felices y nosotros, en ese sentido, estamos atravesados por la misma inquietud. También el hecho de encontrar un sitio seguro, cuando hablo de seguridad me refiero a su sentido más profundo, un lugar donde uno puede ser, realmente quien es y en ese sentido es acompañado, aceptado y apoyado por los demás”,destacó la directora de la institución.
En cuanto a la metodología, el colegio organiza los contenidos de manera flexible y se enfoca en la evaluación auténtica. “El colegio pone mucho énfasis en la enseñanza de la matemática, utilizamos el método Singapur esto nos permite tener muy buenos resultados académicos, también ponemos mucho énfasis en la ciencia y tenemos preciosos laboratorios”, remarcó Ardaix.
El aprendizaje se conecta con la realidad y se promueve la colaboración con otros actores y organizaciones de la sociedad. “En el colegio funcionan muchos grupos que llamamos de accionadores donde los gurises, en un espacio de protagonismo juvenil, eligen qué acciones llevarán adelante para transformar la comunidad en la que viven. Por ejemplo, hay proyectos que están destinados a asistir a las personas en situación de calle, conseguirle hogar a animales abandonados, entre otras”, destacó Ardaix.
Uno de los aspectos más destacados de la propuesta educativa del Salesiano de Salto es la atención a la persona en su totalidad. Más allá de la excelencia académica, se busca formar a individuos que se cuestionen sobre su proyecto de vida, su felicidad y su papel en el mundo. Se alienta a los estudiantes a discernir sus proyectos de vida y a adquirir las herramientas necesarias para llevarlos a cabo. "Se alienta a los estudiantes a discernir sus proyectos de vida y a adquirir las herramientas necesarias para llevarlos a cabo..El proceso educativo implica desarrollar a pleno las cualidades y competencias de la persona, no sólo con miras a crecer personalmente, sino con la actitud de ser agentes de cambio positivo del mundo en el que vivimos. El conocimiento es una herramienta privilegiada para la transformación social", señaló Ardaix.
La directora enfatizó que la educación es una cuestión del corazón y que la construcción de un vínculo basado en el afecto y la confianza es esencial para el proceso educativo. Por eso, el colegio se esfuerza por proyectar en la trascendencia y promover el deseo de aprender a lo largo de toda la vida.
El proceso de inscripciones para el año 2024 en el Colegio Salesiano de Salto ya está en marcha y continuará hasta el mes de febrero. Las familias interesadas pueden ponerse en contacto a través de diversas vías, como teléfono, correo electrónico, Instagram o el blog del colegio, para programar una entrevista con la dirección del colegio.
Durante esta entrevista, se discuten los objetivos y deseos de la familia, y se busca encontrar puntos de coincidencia con la propuesta educativa del colegio. El colegio no persigue fines lucrativos y reinvierte sus ingresos en la educación, lo que permite ofrecer becas para aquellos que eligen la educación salesiana para sus hijos.