MATÍAS CASTRO
Mafalda no murió, porque acaba de volver. Así lo demostró Joaquín Lavado, más conocido como Quino, de 76 años, cuando presentó el miércoles en México un libro con 48 tiras inéditas con la niña más famosa del humor gráfico.
La última tira de Mafalda fue publicada el 25 de junio de 1973, treinta y cinco años atrás. Ahora el libro Mafalda inédita, publicado originalmente en 1989 por Ediciones de la Flor (histórico editor de Quino en Argentina), cobra nueva vida gracias a una reedición, cuyo lanzamiento se ha convertido en noticia para toda Latinoamérica.
En la presentación del miércoles, Quino fue claro en sus palabras: nunca mató a su personaje. Simplemente, en sus palabras, dejó de existir para no comenzar a repetirse después de una década de ser editada y marcar a toda una generación. De hecho, con el tiempo marcó a varias generaciones más.
Otros colegas suyos, como Charles Shultz, el creador de Peanuts (la tira de Snoopy y Charlie Brown), han mantenido a sus personajes recurriendo a un equipo de guionistas y dibujantes. Quino podría haber recurrido a lo mismo, ya que Mafalda ha generado buenas ganancias a lo largo y ancho del planeta. "Yo no quise perder el contacto personal con Mafalda", dijo en la conferencia de prensa con la que presentó el libro.
En una entrevista en 1987, cuando se le preguntó si extrañaba a Mafalda, confesó que en los catorce años que habían transcurrido desde la última salida de su tira, sólo había tenido una idea para un chiste con sus personajes. Pero no prendió lo suficiente como para ponerla en papel.
De todas maneras hay algo que ha quedado bien claro de todo esto, y es que no volverá a dibujar Mafalda. Lo del libro que presentó esta semana son solamente tiras dibujadas tiempo atrás, y que demoraron en ser recogidas en libros. El personaje, para él, pertenece a una época que no se volverá a repetir.
"Los jóvenes actuales están desilusionados y no quieren cambiar el mundo para mejor", dijo marcando una diferencia entre el espíritu generacional que representaba la niña, y la forma en que ahora funciona el mundo.
Lo que mantiene viva a Mafalda y toda la galería de inolvidables personajes que la rodean, son las ilusiones que comunica. Para Quino, el mundo hoy ha perdido tales ilusiones. Es claro que hay una enorme diferencia entre el mundo en el que Mafalda fue creada y el actual, más allá de las obvias, que tienen que ver con el desarrollo tecnológico. Así y todo, la gran virtud de Quino ha sido la de crear un personaje que, 35 años después de su "final", sigue siendo leído y editado en todos lados. Es posible, por ejemplo, encontrarse con una historietista japonesa como Aurelia Aurita (seudónimo), que admira la tira.
OBAMA. "Como lo que decía Mafalda es lo que pensaba yo, te digo qué pienso yo de la llegada de Obama", dijo el mendocino. Y para explicar más en detalle su razonamiento, se refirió a la experiencia que vivió en Argentina, de donde tuvo que exiliarse en tiempos políticamente duros. "El peligro de cuando la gente se ilusiona con que alguien le va a resolver el problema, y pasan dos años y medio, tres y no los ha resuelto, es que empiezan las desilusiones y los reproches".
Por eso insistió en la pertenencia de Mafalda a otra generación. "Tenía ideales políticos, crecíamos con los Beatles y el Che Guevara". El tema de la juventud y los ideales es fundamental para este autor. Es en esta parte donde nota las mayores diferencias. "Hoy lo que quiere la juventud es estudiar, sí por supuesto, salir de la universidad, tener un título, conseguir un trabajo y que ese trabajo no se modifique en algo para no perderlo; eso me parece terrible, porque nadie en este momento piensa que el mundo va a cambiar para mejor".
Por eso siente que Mafalda no encajaría si fuese hecha de nuevo. "No podría empezar con una nena que tiene estos ideales y estas ganas de que el mundo cambie para bien".
Quino es, y ha sido siempre un hombre tímido. No participa de muchos actos públicos y vive entre Italia y Buenos Aires, con su hija como "agente". Por lo que un acto como el del miércoles en México es algo extraño.
"Mafalda no es sólo un personaje de historietas, es tal vez el personaje de los años setenta en la sociedad argentina. Si al tratar de definirla se ha usado el adjetivo `contestataria`, no ha sido por uniformarse a la moda del anticonformismo a toda costa: Mafalda es de verdad una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual es". Así dice el texto de introducción al sitio Mafalda.net, dedicado a este personaje que siempre tendrá siete años y nunca se convencerá de que la sopa no es tan desagradable como a ella le parece.
Para el argentino, una de las razones para la vigencia de su personaje, a pesar de los cambios que ha marcado, es que en ella los lectores encuentran a alguien que les cuente de ilusiones que en la actualidad nadie transmite. El mérito, según su opinión, no es de él como creador, sino de la época en que la escribió.
Quino siempre se ha mostrado muy seguro y satisfecho con su decisión de no retomar al personaje, y dedicarse al humor gráfico, disciplina en la que se ha consagrado con notable lucidez. En una entrevista de 1987, para el prólogo del libro recopilatorio Diez años con Mafalda, dijo que no la extrañaba. "Seguro que no... Si Mafalda quiere vivir, allá ella. Yo también quiero vivir... y en eso estoy".
Quino contra los "gorditos" de Botero
En su presentación del miércoles, de la reedición del libro Mafalda inédita, no sólo habló de sus creaciones, sino también de otros. "Botero ya me tiene harto con sus gorditos. Me gusta más Picasso, que cambiaba de estilo a veces varias veces en un día, creo yo", comentó a la hora de hablar sobre la posibilidad de repetirse a sí mismo como autor.
A pesar de la timidez que demostró al comienzo de la conferencia, fiel a su forma de ser, finalmente se soltó y habló con comodidad sobre ese artista y otros, así como también de política actual y del mundo en el que se crían jóvenes distintos a los de su generación. "Me alegra que me queden pocos años de vida porque este mundo no me gusta nada", dijo el dibujante, haciendo gala de la visión del mundo que revela con brillante humor en sus dibujos. "La palabra sagrada la tienen las computadoras... los tomates ya no tienen gusto a nada... al vino lo están emparejando con la Coca-Cola". Si bien reconoce que ha perdido las ilusiones que en parte reflejaba su personaje, siempre hay que tener fe en que eventualmente la humanidad mejorará.
Para los ojos mexicanos, Mafalda fue atropellada
En México corría una leyenda popular muy graciosa, según la cual Mafalda no había terminado su vida en las tiras cómicas por decisión de Quino, sino porque había sido atropellada por un camión de sopa, nada menos. Sería el colmo para Mafalda. En otra de las versiones de esa leyenda la niña moría atropellada por un camión del ejército o de la policía. Quino reconoció que esas historias siempre le han causado mucha risa. "Esa leyenda del camión de sopa, porque hay varios versiones, nació aquí, en México". Muchos lectores mexicanos han creído por años que la mató de forma tan simbólica, cosa que no es así. Lo que ocurre es que en ese territorio todavía no se ha editado el tomo recopilatorio Todo Mafalda que en Montevideo se encuentra en librerías.