Con un nuevo disco bajo el brazo y ganas de volver a radicarse en Montevideo, Martín Buscaglia presenta esta noche su tercer disco solista: El evangelio según mi jardinero, en el Planetario Municipal. Acompañado por Nicolás Ibarburu en guitarras (también coproductor artístico del disco), Mateo Moreno en bajo y Martín Ibarburu en batería, Buscaglia dará a conocer canciones que nacieron bajo el influjo de los múltiples estímulos de la ciudad de Madrid.
"Sí, allá es muy común pasar de escuchar música española, latinoamericana, africana, árabe, rock, pop, música electrónica, de todo", dice acerca de lo ecléctico que resultó ser su nuevo trabajo. "Pero no es un ejercicio, no es que me haya propuesto meter la mayor cantidad de referencias y estilos posibles. Me sale así, creo, porque me paso escuchando todo tipo de música, todo el tiempo. A veces, me gustaría incursionar como DJ: terminar el concierto y ponerme a pasar música. Pero por ahora estoy muy ocupado con esto".
El disco fue grabado para el sello independiente español Lovemonk, y tendrá edición uruguaya a través de Ayuí y argentina por Los Años Luz Records. Se trata del proyecto más ambicioso de Buscaglia. "Tiene una fuerte influencia de la música funk, de gente como Stevie Wonder, en particular porque él tocaba todos los instrumentos.
Y quise hacer algo así, un disco de un multiinstrumentista. Hay muchos invitados, desde gente como Arnaldo Antunes y Juana Molina hasta nombres menos conocidos. Pero el grueso del disco está tocado por mí, aún cuando no sea un multiinstrumentista hecho y derecho. Yo me siento cómodo con el bajo y la guitarra, pero en este disco probé muchos otros instrumentos, en una actitud a la inversa de lo común. En vez de expresarme yo a través del instrumento, es éste el que se expresa a través de mí", dice con un sonrisa.
Radicado desde hace tres años en Madrid, asegura que se fue un poco para ampliar los horizontes y otro por lo que él percibía como un espacio cada vez menor para su estilo. "Cuando me fui, sentí un poco eso, como que no había gran receptividad para lo que hacía. No es una queja, porque de hecho pude grabar dos discos, presentarlos y, de una forma u otra, siempre viví de la música. Pero o era la cumbia lo que predominaba o, ahora, el rock más aguerrido".
Buscaglia vuelve a la capital uruguaya con el deseo de defender su disco y tocar más a menudo. "Durante todo el año pasado, me presenté solo una vez, como invitado de Arnaldo. Y claro, es demasiado poco. Vamos a ver qué pasa, pero la verdad es que estoy muy contento, siento que estoy en mi mejor momento como músico".
Con 33 años y a punto de tener una hija, uno podría pensar que Buscaglia siente la necesidad de sentar cabeza en la ciudad en la que nació. "Por ahora sí. Luego veremos. De todas formas, este disco también va a ser presentado y desarrollado en España y Argentina. Hoy toco en el Planetario, el sábado en Buenos Aires y el miércoles que viene voy a tocar en un festival de Valencia que es programado por Kiko Veneno, él me eligió para participar", afirma con un mesurado orgullo.
Bastante más elogiado afuera que acá, Buscaglia dice comprender que nadie es profeta en su propia tierra: "Le pasa a mucha gente. Le pasó a Rada. Le pasó a Drexler. Si bien te puede ir más o menos bien en Uruguay, cuando llegás con algo que viene como avalado desde afuera, se te empieza a considerar de manera diferente. No hay mucho que se pueda hacer al respecto, pero lo importante es que hice el disco que quería hacer, con la gente y las ideas que tenía en mente, eso".
El concierto comienza a las 21 horas y las entradas, a $ 100, se venden únicamente en la boletería del Planetario.