Si hay algo que en primera instancia llama la atención de esta película rusa recién editada en DVD, y que nunca llegó a cines aunque fue anunciada, es el despliegue de producción que tiene. Además está el hecho de que es una historia épica de fantasía, filmada con efectos visuales y recursos de edición que habitualmente se adjudicarían al cine estadounidense, que es la primera parte de una supuesta trilogía y que es la segunda película rusa que más ha recaudado en la historia (de hecho ganó el doble que la esperada tercera parte de El señor de los anillos). Nada de esto habla de su calidad.
Visualmente virtuosa, mucho más que Inframundo, la película tiene como idea de fondo la existencia de dos razas, los "Otros", unos pertenecen a la luz y otros a la oscuridad (como vampiros). Los Otros de la luz vigilan la noche, y los Otros de la oscuridad vigilan el día; todo gracias a una tregua firmada entre ambos siglos atrás, que determinó una vigilancia recíproca de los dos bandos. Guardianes de la noche, entonces, se centra en los Otros de la luz y su vigilia nocturna.
La comparación con Inframundo, cuya secuela se pudo ver en cines y su primera parte no esta ni siquiera en DVD, no es al azar. Esta película estadounidense también se centra en la lucha entre dos razas, hombres lobos y vampiros (claro que ambas son nocturnas), y al principio se la había anunciado como parte de una trilogía que luego terminó comprimiendo la segunda y tercera parte en una sola película. Guardianes de la noche hizo lo mismo y cerró su historia en su secuela, Guardianes del día, que todavía no ha llegado a Uruguay.
En Guardianes hay un elegido que cumplirá una profecía, tal como en Matrix, y casi como en Inframundo, por citar dos ejemplos recientes. La rusa es mucho más sugestiva que aquellas, a pesar del despliegue exhibicionista que le imponen sus efectos .
Su trama es lo que la hace sugestiva. Tras un comienzo con una voz en off que ubica al espectador en la historia, los hechos comienzan a sucederse sin que nadie se pare a explicar nada. Todos los personajes ya se conocen entre sí y saben lo que tienen que hacer, el espectador llega a un mundo que existe desde antes y nadie le dice "este es fulanito, cuyo poder es tal y quiere hacer tal cosa". En medio del bombardeo que propone la música y la imagen, el guión deja un espacio que no siempre se llena. Por arriba sobresale un segmento animado, dibujado con mucha elegancia y muy bien utilizado.
Guardianes de la noche promete cosas todo el tiempo: personajes, historias, situaciones e ideas. No siempre cumple, al menos en esta parte a la que hay que reconocerle que no sigue algunos clisés de personajes y situaciones del cine estadounidense.
CRITICA/MATIAS CASTRO
GUARDIANES DE LA NOCHE
Director. Timur Bekmambetov.
Guión. Timur Bekmambetov, Laeta Kalogridis y Sergei Lukyanenko.
Montaje. Dimitri Kiselev.
Fotografía. Sergei Trofimov.
Música. Pleymo y Yuri Ploteyenko.
Elenco. Konstantin Khabensky, Vladimir Menshov y Valeri Zolotukhin.
Rusia, 2004