Dos solistas del Ballet Nacional del Sodre serán los protagonistas, durante tres funciones, de la versión de Un tranvía llamado deseo, con coreografía de Mauricio Wainrot, que se está realizando en el teatro San Martín. Rosina Gil e Ismael Arias estarán interpretando a Blanche Dubois y a Stanley Kowalsky en las funciones que irán desde el viernes hasta el domingo próximo.
El reconocimiento, según apreciara la dirección del Ballet Nacional, es "de inusitadas características" se afirma, "constituye un hito histórico para el ballet nacional así como un punto de inflexión en el relacionamiento artístico y cultural de ambos países y de la región".
Es un logro que parte del talento que los dos solistas han mostrado cuando se hizo la misma obra en Montevideo, conducida por Julio Bocca. Rosina Gil es una egresada de la Escuela Nacional de Danza que comenzó sus estudios a los ocho años de edad, habiendo integrado compañías de Asunción, Barcelona, Madrid, y participó en espectáculos como Cuballet 2000 (Cuba) y el Cirque du Soleil, en Zaragosa. También Ismael Arias es egresado de la Escuela Nacional de Danza y en su trayectoria pasó por compañías de Cuba, Chile, Argentina, Venezuela y Paraguay.
Pero otro hecho fue igualmente determinante en la valoración sobre los dos bailarines uruguayos. Es que en el proceso que Julio Bocca llevó adelante para el muy aplaudido estreno de Un tranvía llamado deseo, convocó al mismísimo Mauricio Wainrot. De ahí que el coreógrafo argentino, uno de los más importantes en el continente, tenía un conocimiento muy cercano sobre lo que se realizaba en la sala de Mercedes y Andes.
Entretanto, el Ballet Nacional anuncia el estreno de la versión integral de Corsario para el 30 de septiembre, con tres artistas invitados: María Noel Riccetto, Avetik Karapetyan (del Royal Swedish Ballet) y José Martín, del Royal Ballet of London.