Una niña en el País de las Maravillas

| Se estrenó el título ganador del Oso de Oro de Berlín y del Oscar a Mejor Largometraje de Animación

 portada espectaculos 20030913 200x140

GUILLERMO ZAPIOLA

Es la película que destronó a las empresas Disney y DreamWorks en la última adjudicación de los Oscar a Mejor Largometraje de Animación, y el primer film animado en obtener el Oso de Oro, el gran premio del festival de Berlín. Se está exhibiendo desde ayer en Montevideo El viaje de Chihiro, producción japonesa dirigida por Hayao Miyazaki, uno de los nombres más importantes del cine de animación de las últimas décadas a nivel mundial.

TRANSITOS. Lo que cuenta El viaje de Chihiro es el tránsito de la pequeña protagonista, una niña de diez años, que se traslada con su familia a la que será su nueva casa. Al tomar un atajo se introducen inadvertidamente en un universo paralelo donde empiezan a ocurrir cosas extrañas. El paisaje es hermoso y aparentemente plácido, y en lo que parecen ser las ruinas de un parque temático hay toda clase de alimentos que los padres de la niña comienzan a devorar. Un niño advierte que deben abandonar el lugar antes del anochecer, porque puede ocurrir algo terrible. Chihiro trata de avisar a sus padres, pero es demasiado tarde: han sido convertidos en cerdos.

Allí comienza una aventura en la que se han querido ver influencias del Lewis Carroll de Alicia. Atrapada en un universo de fantasmas, y acosada por toda clase de seres extraños, Chihiro debe superar una serie de obstáculos para que las cosas vuelvan a la normalidad.

Se ha señalado que, a diferencia de la más clásica animación norteamericana, con su nítido enfrentamiento entre "buenos" y "malos", Miyazaki propone personajes más complejos y ambiguos, con sus luces y sus sombras. Chihiro nunca está segura de en quién puede confiar y en quién no, y aprende de a poco que la apariencia es lo de menos y que la esencia de un individuo no se define por su aspecto exterior. El Oscar a mejor largo de animación y el Oso de Oro de Berlín parecen haber tomado buena cuenta de esas y otras virtudes.

ANTIDISNEY. En una nota firmada por Yannick Dahan en el amplio ‘dossier’ que la revista francesa Positif dedicó al director Miyazaki con motivo de su premio en Berlín se objeta el calificativo de "Disney japonés" que una parte de la crítica europea ha adjudicado al cineasta. Más bien hay que pensar en un "antiDisney", o más estrictamente en un creador personal que ensaya caminos alternativos a los del viejo maestro. A mediados de la década del ochenta, Miyazaki fundó junto a Isao Takahata los estudios Ghibli, cuyas primeras producciones fueron adquiriendo de a poco en Occidente cierto ‘status’ de culto.

La versión angloparlante de El viaje de Chihiro ha sido distribuida por Disney y supervisada por John Lasseter (de Pixar, la productora de Toy Story y Buscando a Nemo, gran admirador de Miyazaki), Kirk Wise (La bella y la bestia, El jorobado de Nôtre Dame, Atlantis) y Don Ernst (el productor de Fantasía 2000). El film anterior de Miyazaki, La princesa Mononoke, tuvo premios y elogios críticos, pero fue necesario que el realizador ganara en Berlín con El viaje de Chihiro para que los medios de comunicación se fijaran realmente en él. El Oscar que obtuvo poco después puede ser también consecuencia de esa mayor notoriedad.

Todo indica que Miyazaki es un perfeccionista que insiste en tener el mayor control posible sobre su obra: aunque trabaja con todo un equipo de colaboradores, se reserva el derecho al retoque y el detalle final en el dibujo. Se ha señalado igualmente que sus héroes no son individuos superpoderosos sino personas comunes y corrientes que enfrentan situaciones extraordinarias sin dejar de padecer vacilaciones y miedos. Y a menudo no se trata de héroes sino de heroínas: Satsuki en Mi vecino Tototo, Gina en Porco Rosso, Sheeta en Laputa, un castillo en el cielo, Nausicaa en Los guerreros del viento, la ya mencionada Princesa Mononoke, Chihiro aquí. El director señala: "No me gustan los personajes femeninos débiles. En cierta forma, pienso que las cosas se han vuelto un tanto aburridas con tantos personajes masculinos fuertes que son transformados en héroes. En realidad, los hombres hemos perdido la batalla. Son las mujeres las que son fuertes en estos días". Las referencias llevan a pensar en película lo suficientemente valiosa como para lamentar que se la haya lanzado en forma apresurada y en un horario restringido.

Rescatando lo artesanal

Frente a las técnicas de animación tridimensionales favorecidas por la revolución digital, Hayao Miyazaki declara preferir los métodos tradicionales. En un reportaje en la revista Positif señala: "Me gusta trabajar a la manera tradicional, a mano. Con los gráficos de computadora se trabaja sobre volúmenes. Nosotros lo hacemos con líneas y contornos. Hace mil años que los japoneses nos expresamos mediante líneas, mientras que los norteamericanos se expresan a través de volúmenes, de la cantidad. En principio no quiero trabajar con la computadora, que utilizo únicamente para mejorar alguna cosa que no se puede hacer a mano. En mis películas todo está dibujado y pintado a mano por mi pequeño equipo, lo que proporciona mejores resultados artísticos que la computadora. Si se fracasa con la computadora es peor que un fracaso manual, se convierte en una catástrofe. Utilicé la técnica de 3D en algunas escenas, pero cuando terminé la película me planteé algunas cuestiones, y no estoy seguro de que volvería a usarla".

Un productor independiente

Nacido en 1941, Hayao Miyazaki ha estado vinculado al cine de animación desde hace más de tres décadas. A comienzos de los años setenta, su nombre comenzó a aparecer como creador de estructuras escénicas de algunos films de animación muy clásicos de la empresa Toei, y en 1985 fundó junto a Isao Takahata (otro realizador importante, autor de las elogiadas Heisei tanuki gassen Pompoko y Jarinko Chie, entre otras) la empresa Ghibli, productora de sus films y también de los de Takahata, Yoshifumi Kondo y otros autores. La creación de Ghibli fue un sueño largamente acariciado por Miyazaki: un equipo pequeño y participativo, donde cada etapa del film es discutida colectivamente.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar