Mariana Airaudo
Ficha
Concierto de piano. Programa: Obras de Carmelo Calvo, Louis Moreau Gottschalk, José Uguccioni, Camillo Giucci, Arthur Napoleao, Dalmiro Costa y César Cortinas;. Sala: Centro Cultural de España.
Bajo el título "Tercer Concierto del Bicentenario. Montevideo Musical de 1850 al 1900" se presentó la pianista Mariana Airaudo con un programa inusual. Salieron a relucir compositores que generalmente permanecen en el archivo de partituras de la sección musicología del Museo Romántico. Es una gran alegría ver que algún joven se interese por mostrar autores no frecuentes en nuestras salas de concierto. Comenzó con dos compositores nacidos en España, Calvo y Uguccioni, y Gottschalk, nacido en Estados Unidos. Los dos primeros fallecieron en Uruguay y el último en Río de Janeiro. La importancia de Calvo para nuestro país radica en que fue uno de los primeros maestros de composición y el primer organista de nuestra catedral. Por su lado, Uguccioni ejerció la docencia de piano y compuso varias romanzas para canto y piano así como numerosas piezas de salón para piano solo.
Moreau Gottschalk fue el primer autor nacionalista norteamericano. Su fama como virtuoso superó a sus dotes de compositor y sus obras han caído en el olvido. En su estadía por nuestra capital compuso la Sinfonía a Montevideo la cual incluye en el final partes del Himno Nacional de Francisco José Debali. Airaudo en estos tres autores realizó una lectura correcta de las obras pero a su interpretación le faltó calidez.
Camillo Giucci (padre) pianista y compositor italiano, fundó en Montevideo en 1895 el Liceo Musical Franz Liszt en homenaje a su querido maestro. Este conservatorio y los ya creados La Lira e Instituto Verdi configuraran el pilar fundamental de la actividad musical. Su labor como concertista y docente hizo que su vocación por la composición quedara relegada a un segundo plano. Entre las pocas partituras que se han rescatado se encuentra la hermosa Gavotte que interpretó Airaudo, en la cual mostró mayor compenetración con la obra y dejó fluir su sensibilidad.
El compositor y pianista portugués Artur Napoleao en una gira de conciertos hizo una breve estadía por Montevideo antes de decidir radicarse definitivamente en la capital carioca. En Río de Janeiro fundó una casa editora de partituras, se dedicó a la enseñanza del piano y a componer piezas de salón. La Romance que ahora se escuchó fue inspirada en aquellas veladas en las que él participaba acompañando a destacadas cantantes brasileñas. La versión de Airaudo fue demasiado rápida, haciendo perder el carácter de romanza.
El cierre del concierto tuvo a dos compositores uruguayos que fueron niños prodigios en el piano: Dalmiro Costa y César Cortinas. El primero se dedicó a dar conciertos y a escribir piezas de salón gozando de una fama en vida que lo llevó a que lo contrataran en Buenos Aires. En la habanera La pecadora Airaudo consiguió el dominio total de la obra y pudo mostrar unos pianísimos fuera de lo común. César Cortinas -alumno predilecto de Camillo Giucci (padre)- es sin lugar a dudas el mayor talento que ha tenido el Uruguay. En sus escasos 27 años de vida demostró poseer una capacidad extraordinaria para la composición. Su maestro Giucci no se equivocó cuando dijo que podría dudar de muchas cosas pero que jamás podría dudar de su inmenso talento. Se perfeccionó en conservatorios de Berlín y Bruselas donde sus maestros coincidieron plenamente con la opinión de Giucci. El destino le juega una mala pasada, falleciendo de tuberculosis en 1918 en Córdoba (Argentina), dejando trunca una obra de la cual se tenían las mayores esperanzas. La Balada op. 4 fue compuesta a los 14 años y es una prueba contundente de la madurez del joven compositor. Tanto la balada como el bis que fue el Estudio arpegiado de Fabini, fueron las únicas piezas que la pianista ejecutó de memoria, esto hizo que ella al liberarse totalmente de la partitura pudiera expresarse libremente y trasmitir su fina sensibilidad. Mariana Airaudo es una pianista que tiene mucho para dar.