Una figura extraña en la polémica

MATÍAS CASTRO

En medio del interminable debate sobre la inseguridad, manejado entre los famosos argentinos, los periodistas, los conductores, los opinólogos y la clase política, hay un personaje que ha surgido este año de forma bastante particular. Se trata del diseñador de ropa Roberto Piazza, un hombre que, entre muchas otras cosas, está haciendo una gran campaña de concientización por el tema del abuso sexual a los niños.

Días atrás anunció que lanzará en Buenos Aires una campaña nacional para la prevención de este tema y también de la violencia familiar. Piazza ha sufrido notoriamente por este tema, en particular de parte de su hermano, a quien llevó a juicio. De hecho, él tiene una fundación para la lucha contra este problema.

En numerosas oportunidades se ha manifestado por la violencia y el abuso hacia los niños. El juicio en el que participó, contra su hermano, fue un hecho obviamente doloroso pero también mediático como pocas cosas. Piazza lo utilizó a favor de su cruzada personal, y así, al menos, logró capitalizar un insoluble problema afectivo (después de todo, estaba en guerra con su propio hermano).

De alguna manera en su historia se ha enredado también el tema de la inseguridad, y es por eso que su nombre aparece como rara avis en medio de la polémica. Es que no hace mucho dos ladrones entraron a su casa, lo ataron, robaron y amenazaron con violarlo. Como era lógico, la prensa se arrojó sobre él, y él aprovechó para hacer sus descargos, producto de la inmediatez de todo. Así fue que se convirtió en una de las figuras más destacadas de la cuestión, aunque con el tiempo, y astutamente, se enfocó en temas que lo comprometen personalmente. Y ha tenido la inteligencia de ser un empresario de peso que se convirtió a sí mismo en el producto que vende.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar