Hace un par de semanas Jennifer Aniston desmintió todo lo que tenía que ver con su futuro casamiento con el actor Justin Theroux. Mucho se había hablado al respecto, incluso con fechas, detalles de su vestimenta y hasta posibles invitados. Pero finalmente todo resultó ser falso. Una de esas falsedades tenía que ver con sus comentarios sobre el casamiento de Brad Pitt y Angelina Jolie. Mucho se ha insistido con lo que pueda sentir Aniston con respecto a Pitt, su viejísima ex pareja con la que todos la siguen vinculando a la fuerza.
En medio de todo esto, escribí algunas columnas en las que ponía también en duda los rumores sobre el casamiento de Pitt y Jolie. Las noticias sobre el tema siguen apareciendo, aunque nunca de forma oficial. Una de las cosas que ocurrieron recientemente es que el joyero que hizo el anillo de casamiento demandó al mediático bloguero Perez Hilton, toda una figura de la farándula estadounidense, porque publicó difamaciones sobre él y su trabajo. Visto desde el punto de vista del público desconfiado, esa es una pista que indica que efectivamente habría un anillo de compromiso.
Sobre Pitt y Jolie se dice que se casarán en Europa. También se ha dicho que Julia Roberts les regaló la contratación de una niñera para sus niños durante un buen tiempo, de modo de dejarles tiempo libre. También se habla de la lista de invitados, obviamente repleta de nombres ultra famosos. Y se dice que Pitt prepara una boda de ensueño para sorprenderla. Juntos parecen la pareja más perfecta del mundo del cine ya que suman belleza, familia, fortuna, buenas intenciones, conciencia social, éxito, inquietudes y otras cosas. Por eso la boda debería de estar a la altura de lo que el resto del mundo imagina sobre ellos. Pero me atrevo a suponer que si efectivamente se van a casar, no lo harán para darle el gusto a sus admiradores o a los programas de chimentos. Todavía me atrevo a dudar de que el casamiento realmente se haga. Aunque claro, puedo equivocarme.