Hoy a las 21.30 horas se presenta Juan Carlos Cáceres en sala Zitarrosa. Esta es la primera vez que este artista que es al mismo tiempo músico y musicólogo, además de pintor, toca en Montevideo. Que este argentino de nacimiento radicado en París desde hace tres décadas nunca antes haya estado en Uruguay no implica que no conozca los pormenores de la música uruguaya. Por el contrario, es un profundo conocedor de ella, además de haber sido compañero de ruta musical de varios orientales radicados en Francia como Lobito Lagarde o Jorge Trasante, entre otros. La cita de esta noche se trata de una oportunidad imperdible para escuchar a Cáceres, quien llega a presentar su álbum más reciente Toca tango, el quinto de su cosecha. Cáceres se sienta al piano y con su voz áspera desgrana canciones que se basan en los ritmos de la murga porteña, transita por las cadencias más negras del tango y la milonga, ritmos que para él forman el universo musical cuyo nombre genérico es "tango".
MUSICOLOGO. Sus recitales tienen un atractivo extra: además de la calidad de su música tienen un importante ingrediente histórico. Antes de cada canción, Cáceres hace una introducción que le permite conocer a su público sobre los orígenes y desarrollo de nuestras músicas ciudadanas como el candombe, la milonga, el tango y la murga.
Eso sí, a los uruguayos les conviene no atarse a interpretaciones ortodoxas, dado que para Cáceres, basado en datos históricos, la murga y el candombe son tan uruguayos como argentinos. "Lo que pasa es que los negros de Argentina, que tuvieron su mejor momento durante el período de Rosas, se fueron muriendo, pero la música de ellos permaneció, aunque fue tocada por blancos. En Argentina también hubo candombe, como también hubo murga, con la diferencia que la murga argentina tiene un componente mucho más italiano, mientras que la uruguaya es más ibérica", aclara el argentino.
Cáceres no tiene dudas del origen negro del tango, y por lo tanto sostiene que el candombe es padre de la milonga, madre a su vez del posterior tango. A esa le ha dedicado varios temas. "Para mí la música tiene que tener contenido, y esas cosas yo las digo en mis canciones", aclara el argentino que es considerado por la crítica como un artista aluvional, un creador compulsivo, notable pianista y cantautor que desborda ideas y salta de los ritmos rioplatenses a los climas intimistas.
Pintor además de músico (las tapas de sus discos son de su propia paleta), Cáceres también frecuentó el trombón, se volcó al jazz, y en los 60 se fue a España, de donde pasó a Francia en mayo de 1968. Sus experiencias del exilio las cuenta en el tema Sudacas, que dio nombre a un editado en 1995.