Si todos los finlandeses se divorcian como ocurre en esta película, el país debe ser el más tenso del planeta. Así que lo de Divorcio a la finlandesa, que marca el título, habría que tomarlo con pinzas y disfrutar la trama sin esforzarse en buscar demasiadas conclusiones. Después de todo, parejas que se separan pero siguen viviendo bajo el mismo techo, conservando una relación tensa y distorsionada, hay en todo el mundo.
En esta película, el caso es llevado al extremo. Mika Kaurismaki, algo menos prestigioso que su minimalista hermano Aki, toma una novela y se las arregla para construir una trama que tiene al menos cinco parejas (hay un detalle sutil, que consiste en que todas las personas del film se mueven en grupos de a dos, incluso los figurantes), cuyas historias se entrecruzan de formas exageradas. La historia está bien contada, paso a paso, de tal modo que los datos se van acumulando como ladrillos que terminan por formar una pared, pero todo con una cruza de humor negro y drama bastante interesante.
Cada personaje tiene su historia. Cada una de las historias, a su vez, se enreda con la de los demás y las afecta de tal modo de producir choques constantes. El único problema que tiene es que, a pesar de todo, la historia se vuelve predecible en cierto punto. Hay algunos giros que se pueden adivinar fácilmente, pero esto no termina de estropear la historia ni aburrir al espectador.
Divorcio a la finlandesa
ficha
Finlandia, 2009. Título original: Haarautuvan rakkauden talo. Director: Mika Kaurismaki. Guión: Mika Kaurismaki y Sami Keski-Vahala. Fotografía: Rauno Ronkainen. Montaje: Jukka Nykanen. Elenco: Elina Knihtila, Hannu-Pekka Björkman, Antti Reini, Anna Easteden.
atención a...
El grupo de personajes que presenta la historia, que además confluyen poco antes del final en una misma casa.
Las actuaciones de la pareja protagónica, con buen equilibrio entre el drama y los estallidos humorístico-absurdos de ira.