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El musical que conquistó el mundo, fue un éxito uruguayo hace 19 años y vuelve para defender un lugar

Hasta el sábado 23 de setiembre serán las funciones de "Chicago, el musical" que se realizará en el Auditorio Nelly Goitiño y servirá como un homenaje a Luis Trochón.

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Imagen de la comedia musical "Chicago".
Imagen de la comedia musical "Chicago".
Foto: Difusión

El telón volvió a subirse, ahora en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre, para recibir a uno de los musicales más icónicos de todos los tiempos: Chicago. Creado en 1975, con música de John Kander, letras de Fred Ebb (ambos responsables de Cabaret), la dirección del inigualable Bob Fosse y una mezcla de jazz con crítica al sistema judicial y penitenciario, no ha parado de tener adaptaciones en todo el mundo. Incluso saltó a la pantalla grande, y la versión cinematográfica de 2002, con Renée Zellwegger, Catherine Zeta-Jones y Richard Gere como Roxie Hart, Velma Kelly y Billy Flynn respectivamente, ganó seis premios Oscar, incluyendo estatuilla para su director, Rob Marshall, y el galardón mayor a mejor película.

En 2004, gracias al talento de Luis Trochón, Chicago tuvo su estreno absoluto en las tablas uruguayas. Debutó en el Teatro Movie y se convirtió en un éxito gracias a 65 funciones que atrajeron a casi 25.000 espectadores.

Ayer, a casi 20 años de aquel lanzamiento, el musical regresó a los escenarios para rendirle homenaje al legado de Trochón. Va en el Auditorio Nelly Goitiño y las funciones son a las 20.30, todos los días hasta el sábado 23 de setiembre, salvo el lunes. Hay entradas a la venta en Tickantel, desde 1.250 pesos; quedan pocos lugares.

Imagen de la comedia musical "Chicago".
Imagen de la comedia musical "Chicago".
Foto: Difusión

Lo que hace que esta producción sea aún más especial es que está protagonizada por alumnos y exalumnos de la escuela de Luis Trochón, lo que le confiere un toque de nostalgia y continuidad que resuena en cada nota y paso de baile. En esta versión, que cuenta con 40 artistas en escena, Valeria Ferreira es Roxie Hart, Jimena Siri interpreta a Velma Kelly, y Rodrigo Garmendia al abogado Billy Flynn.

La dirección vuelve a estar a cargo de Daniel Infante Pan, con el aporte de Santiago Gutiérrez como responsable de ejecución musical; Mariana Lloret y Christian “Tita” Moyano se encargaron de las coreógrafías.

Lo que se mantiene inalterable es la historia: Roxie Hart, una soñadora e ingenua aspirante a cantante, asesina a su amante y va a prisión. Allí conoce a Velma Kelly, una popular artista que también espera sentencia por matar a su hermana y esposo, y entabla amistad con otras presas en igual situación. Con la intención de salirse con la suya, Roxie contrata a Billy Flynn, el mejor abogado de Chicago y quien hará todo lo posible (lo legal y lo no tanto) para que sea declarada inocente. Con una conocida banda sonora y audaces cuadros musicales, es una crítica a la corrupción del sistema judicial y al concepto de los criminales estrellas.

“La versión teatral es la de Luis”, comenta Garmendia a El País. “La estética y el vestuario es una apuesta renovada que nos tiene muy emocionados por el nivel de producción”.

Como en Broadway, pero en Uruguay.

En la cartelera uruguaya los musicales son una rareza, relegados en su mayoría a las vacaciones de setiembre y destinados casi siempre al público infantil. Sin embargo, a lo largo de los años, hubo intentos audaces por traer musicales más sofisticados y maduros al escenario uruguayo.

Seguramente haya sido Ignacio Cardozo, y su Cine radio actualidad, estrenado en 1992, uno de los primeros intentos por realizar un musical con todas las letras en el país.

Al año siguiente Imilce Viñas protagonizó Hello Dolly, dando inicio a una serie de títulos conocidos en el mundo, pero realizados en escenarios y con elenco uruguayo. Entre ellos se puede encontrar a Cabaret, Victor/Victoria, La jaula de las locas, Sugar, Mi bella dama, El violinista en el tejado, Forever Young y West Side Story, que se hizo el año pasado en el Auditorio Nacional del Sodre Dra. Adela Reta.

“Hacer West Side Story, para los chicos que participaron, fue una experiencia reveladora. Las formaciones artísticas en nuestro país están un poco encapsuladas, y el poder integrar todas las áreas, todas las artes en un espectáculo, para los artistas es maravilloso. Es una experiencia que todos tendríamos que pasar alguna vez”, comenta Rodrigo Garmendia, quien dirigió ese espectáculo y ha estado en el elenco de la mayoría de los musicales que se han hecho en Uruguay.

Además de los espectáculos nacidos en el exterior y con versiones locales, hay que contemplar las creaciones originales de Omar Varela como Arrabalera, La bien pagá o Muchachas del cha cha cha, que han demostrado que la pasión por el formato existe en Uruguay. Eso entiende el director y coreógrafo Ignacio Cardozo, quien hace pocas semanas bajó de la cartelera de Teatro Alianza el musical Inolvidables.

Imagen de "Chicago, el musical". Foto: Difusión
Elenco de "Chicago, el musical". Foto: Difusión

“Hay público para el musical”, comenta “Hoy me siento solo tirando del carro porque Luis se fue, Omar también, y son espectáculos difíciles de hacer. Es complicado ensayar un musical, y con orquesta ni te digo. Pero la gente quiere los musicales, hay un público que va al teatro y disfruta de estas obras”.

El desafío que enfrentan estos espectáculos en un país como este es considerable. La producción de musicales requiere una infraestructura sólida, técnicos altamente capacitados, actores y músicos talentosos, presupuesto y, por supuesto, un público dispuesto a sumergirse en la magia del musical. El ser poco más de tres millones y medio de habitantes termina siendo un elemento determinante para que este género sea tan esquivo en Uruguay.

“Le he sugerido a la Comedia Nacional, a la Filarmónica y a la Banda (Sinfónica), que tienen todas las posibilidades para hacerlo, aunar esfuerzos, dejar de seguir tirando uno por cada lado, y hacer un gran musical”, confiesa Nacho Cardozo. “No he conseguido eco”.

Derribando prejuicios

Ensayo de "West Side Story" en el Auditorio del Sodre. Foto: Noel de Mello
Ensayo de "West Side Story" en el Auditorio del Sodre. Foto: Noel de Mello.

“Uruguay tiene una cosa que es única en el mundo: el Carnaval. A veces se lo menosprecia. Dicen que no es tan elevado como otras disciplinas, pero el Carnaval no es otra cosa que grandes comedias musicales con una estética particular. El concepto de musical está presente, y son espectáculos que miran miles de personas. Llevan tanto público como el fútbol. Hay un prejuicio que estigmatiza al género, pero es mucho más consumido y valorado de lo que mucha gente cree”, dice Garmendia, quien el año pasado dirigió la versión de West Side Story que ganó el Florencio a mejor comedia.

El espectáculo se realizó con estudiantes y técnicos del Sodre, pero de acuerdo a fuentes de la institución, no está en los planes realizar otra puesta de estas características, al menos para la programación de 2024. Los motivos son los mencionados: una producción de alto costo para una audiencia reducida.

En ese contexto, el regreso a la cartelera uruguaya de Chicago, uno de los musicales más conocidos de todos los tiempos, se puede ver como una suerte de resistencia, de defensa de un estilo, y en parte como un gesto de amor. Es una oportunidad para ver comedia musical en su máximo esplendor.

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