La historia de la científica que fue repostera, trabajó con Cecilia Roth y ahora brilla en una taquillera obra

Es inquieta por definición y está convencida de que el arte y la ciencia comparten carriles. Tefi Crocce integra el elenco de la taquillera "Extraña pareja", y esa es la excusa para conocerla un poco más.

La actriz egresada de la EMAD Tefi Crocce.
La actriz egresada de la EMAD Tefi Crocce.
Foto: Leonardo Maine

No recuerda exactamente cómo fue que terminó en el taller de teatro que dictaba Noelia Goyeneche. Tefi Crocce (35) era una niña tranquila y callada, pero su imaginación volaba en esos juegos en solitario que hacía en el living de su casa o cuando tomaba la ropa del placard de sus padres para disfrazarse. También le gustaba armar y desarmar cosas, por eso se anotó primero en Ingeniería Mecánica, para seguir una tradición familiar. Con el diario del lunes, le debe un enorme agradecimiento a la gripe A, que la dejó fuera de juego durante dos meses y la llevó a largar todo para anotarse en la EMAD. Esta es la historia de la actriz y docente, que también fue repostera y retomó la ingeniería, esta vez en Alimentos, y que la semana pasada estrenó Extraña pareja en el Teatro Alianza.

La primera escena que a Tefi Crocce se le aparece cuando le preguntan por su despertar artístico es aquella vez que se puso los zapatos y el sobretodo de su padre y, emulando su voz, le dijo a su madre: “Bicho, quiero que le regalemos una máquina de hacer caramelos a nuestra hija”.

A los 14 pidió para ir a aprender actuación y, sin oponer resistencia, la llevaron a un taller con Noelia Goyeneche. Ella fue la primera en sugerirle que hiciera la EMAD. Luego se anotó en el Teatro del Centro, siempre respaldada por sus padres y su abuela, que vio todos sus estrenos hasta los 98 años en primera fila.

En ese taller fue alumna de Álvaro Ahunchain y Álvaro Armand Ugón, director y uno de los protagonistas junto a Coco Echagüe de Extraña pareja, el clásico de Neil Simon que se estrenó la semana pasada en el Teatro Alianza y que también la tiene en el elenco.

“Conocía la obra pero cuando Ahunchain me lo propuso, fue un: ‘Sí, estoy’. Confío en su lado humano, más allá de lo artístico. Busco proyectos donde el elenco me dé felicidad porque el teatro se tiene que hacer desde la alegría”, asegura a TV Show.

Encarna a una de las hermanas Paloma y está chocha con el rol: “Las hermanas hacen que el conflicto entre en ebullición, no somos solo dos vecinas”, dice Crocce, sin poder separar el teatro de la ciencia. Las entradas para la obra se compran en RedTickets.

Esa confianza tiene un sostén: Ahunchain la preparó para su prueba de ingreso en la EMAD y fue el primero en darle una oportunidad cuando egresó. Hicieron Magnolias de acero, junto a Silvia Novarese y Jenni Galván, y fue “una pequeña catapulta”.

Tefi Crocce junto a Silvia Novarese en "Magnolias de acero".
Tefi Crocce junto a Silvia Novarese en "Magnolias de acero".
Foto: @tefi_crocce

También se dio el lujo de ser dirigida por Roberto Jones en Viaje al interior del jardín de los cerezos, de Chéjov; fue parte de Espía a una mujer que se mata —ganadora de tres Premios Florencio—; y este año estuvo en El banquete de Afrodita, y ese “elencazo” de mujeres la llenó de enseñanzas.

“No me puedo quejar. Desde que salí de la EMAD nunca dejé de trabajar como actriz”, dice.

La pasión por el escenario convive en Crocce con el amor por la repostería y la ciencia. No en vano se gana la vida como docente de esta asignatura en un colegio del Prado.

Sus padres son abogados, pero en su familia hay varios matemáticos y físicos. Impulsada por esa tradición familiar, al salir del liceo optó por anotarse en facultad de Ingeniería Eléctrica.

La artista parecía haber quedado relegada, pero volvería a entrar en escena poco después y gracias a la gripe A, que la dejó fuera de juego dos meses. “Quedé muy atrasada. Me frustré muchísimo y no pude reenganchar. Ese año me dediqué a estudiar inglés, y tomé la decisión de dar la prueba de la EMAD”, cuenta sobre este giro que le dio a su vida.

Inquieta como pocas, hizo convivir la EMAD con distintas carreras paralelas. Tuvo un fugaz pasaje por Psicología, pero no se halló. Egresó del ITHU como repostera y durante una década se ganó la vida preparando tortas para cumpleaños infantiles.

En ese ínterin, también daba clases de teatro para niños en inglés, pero quería un cambio. Le tiraba la química y se anotó en Ingeniería de Alimentos, sin mayor expectativa.

“No imaginé que me iba a copar tanto. Sigo haciendo materias de cuarto. No sé si me recibiré, pero este camino moldeó mi ser. No me puedo separar de la ciencia”, asegura.

La estudiante de ingeniería y chef que egresó de la EMAD

El elenco de "Extraña pareja" en su primera función con localidades agotadas.
El elenco de "Extraña pareja" en su primera función con localidades agotadas.

Hay un hilo que une esas tres pasiones y Crocce lo encuentra en la comunión con el otro. La científica, la actriz y la repostera conviven en ella, e incluso sus caminos se cruzan y retroalimentan.

La intérprete le ha servido mucho para conectar con los alumnos en el aula. Además, opina que el teatro y la ciencia cumplen el rol de abrirles la cabeza a los niños. En ambos casos, se trata de salir de uno mismo y buscar maneras de resolver.

“No pretendo que ninguno de mis alumnos sea actor o científico, solo que usen su cabeza y aprendan a construirse de manera distinta. Son herramientas para la vida”, resume.

También encuentra puntos de contacto entre la repostería y el teatro: ambos son artes efímeros y le fascinan porque le dan la chance de volver a hacer. “Pasás horas decorando una torta, la entregás perfecta, cantan el feliz cumpleaños y desaparece. El teatro tiene esa misma magia: cada función es distinta y cada espectador tiene su visión”, sintetiza.

Dejó la repostería atrás en pandemia porque se terminaron los eventos, pero no descarta retomar. “Me quedó esa espina”, comenta.

Mira para atrás y no acredita todas las alegrías que le regaló el arte. Recuerda con especial cariño el rodaje de la película Migas de pan (2016) donde compartió con Cecilia Roth y Justina Bustos. “No sentía la presión de la fama. Con Justina salíamos a pasear y Cecilia muy buena onda”, elogió.

Se filmó en España y Crocce adelantó su viaje una semana por un ciclón que no sucedió, pero aprovechó para recorrer el set y ver a Roth en acción. “Aprendí un montón”.

Otro hito lo vivió en 2015, cuando viajó a Estados Unidos y terminó dando clases de teatro en la Universidad de Duke. Esa experiencia la llevó a Shanghai, donde intercambió con docentes de distintas partes del mundo.

No logró volver al circuito audiovisual y, aunque le gustaría, Crocce no se queda quieta. Ahora explora su faceta musical: su novio, Bruno Roth, la invitó a grabar un tema para su disco Vengo del sur y aceptó porque le fascina cantar. Como en el resto de sus caminos, prefiere no adelantarse. “Dejo que la vida me sorprenda”, cierra.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar