Por la verdad, la justicia y... ¿el mundo? Superman ha causado revuelo al anunciar en el ejemplar más reciente de la revista Action Comics (en la que apareció por primera vez en 1938), que pretende renunciar a su ciudadanía estadounidense porque está cansado de que sus acciones sean interpretadas como instrumento de la política de Estados Unidos.
El Hombre de Acero, que cuando era niño emigró de Kriptón a la Tierra y fue adoptado por la familia Kent en Smallville, Estado de Kansas, llegó a la conclusión de que lo mejor para él es servir al mundo en general luego que lo acusaran de causar un incidente internacional al volar a Teherán en medio de una gran manifestación.
Debido a que en la historieta notó una fuerte presencia policial y advertencias del ejército de que habría consecuencias severas por el movimiento de protesta, Superman quiso que los manifestantes supieran "que no estaban solos".
La historia de nueve páginas fue escrita por David S. Goyer (también director de cine y guionista de las exitosas últimas versiones de Batman en la gran pantalla) y dibujada por Miguel Sepúlveda. En ella, Superman se mantiene de pie en silencio durante 24 horas, le lanzan bombas molotov, lo insultan y amenazan, pero también es ovacionado y recibe rosas de simpatizantes durante la movilización.
No le disparan a Superman hasta que la manifestación de más de un millón de personas termina de manera pacífica.
"Permanecí 24 horas en la Plaza de Azadi. No me moví ni hablé. Sólo me quedé ahí", afirma Superman al asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, quien teme que el superhéroe se haya vuelto contrario a Washington.
Sin embargo, el gobierno de Irán se refiere al proceder del famoso superhéroe como un acto de guerra y lo acusa de actuar en representación del presidente de Estados Unidos. Por eso Superman explica que renunciará a su ciudadanía.
"La verdad, la justicia y los valores estadounidenses, ya no son suficiente", aseguró Superman. "El mundo es demasiado pequeño, está muy conectado". No es la primera vez que un personaje de historieta se muestra ofendido porque lo consideren parte de la política de Estados Unidos.
En la década de 1970, el Capitán América, cuya identidad era Steve Rogers, de la editorial Marvel Comics, renunció a su famoso traje y escudo y adoptó la identidad de Nómada cuando comenzó a subir de tono el escándalo del Watergate.
La noticia de la decisión de Superman suscitó críticas en blogs y foros de Internet, pero la editorial DC Comics aseguró que no se trata de una crítica al gobierno de Estados Unidos. De hecho, asegura la editorial, el Hombre de Acero se conserva tan estadounidense como el pastel de manzana, el béisbol y la vida rural.
"Superman es un visitante que proviene de un planeta lejano y que adoptó los valores estadounidenses desde hace tiempo", dijeron la semana pasada en un comunicado los coeditores de DC Comics, Jim Lee y Dan DiDio. "Como personaje e ídolo, Superman encarna lo mejor del ser de los estadounidenses", afirmaron.
Superman, al igual que su segunda personalidad, Clark Kent, que es estadounidense, continúa "como siempre, comprometido con su país adoptivo y con sus raíces como un joven campesino de Smallville, en Kansas", agregaron para despejar dudas.