-¿Cómo es el trabajo de ser cómico?
-A mí me cuesta un poco definirme porque no siento que tengo la impronta de un cómico que tiene una variedad de chistes o varios monólogos. Yo empecé estudiando teatro y lo que puede parecer gracioso en Carnaval son cosas aprendidas. Cosas que aprendí a decir de determinada forma, en un tono de comedia, entonces no me es muy fácil ser cómico. Yo no vivo en estado de kermés. Vivo normal. No soy ocurrente, como laburo de esto pienso mucho qué es lo que digo y pienso cómo son las escenas, pero más bien usando las fórmulas de actuación. Es verdad que estamos todo el tiempo buscando el humor porque trabajamos de eso, pero en el titular a mí me da vergüenza rotularme como cómico.
-¿Estás atento a lo que pasa a tu alrededor para nutrir con eso tus parlamentos?
-Sí, creo que todos lo hacemos. Siempre estamos mirando lo que pasa a nuestro alrededor para utilizar en nuestro trabajo. Lo que hago es consumir mucho de comediantes, miro muchas series yankees tipo sitcom porque en todos los lugares donde se labura el humor uno puede encontrar recursos aplicables a su trabajo e ir aprendiendo cosas.
-¿Dónde sentís que está el límite en el humor?
-Siempre pienso lo mismo, es muy difícil y sobre todo en estos tiempos donde hay una conciencia mucho mayor. Discriminar no es algo grave, discriminar viene de separar, de decir acá va todo lo rojo y allá todo lo azul y eso no es malo. Lo que es malo es que tengas una actitud fascista, que alguien por una forma de pensar o de actuar sea más o menos que vos, ahí sí entramos en un problema. Ahora, en el separar no está lo grave y para los comediantes eso es una línea muy delgada y no todo el mundo la entiende. Lo más básico del humor sostiene que el mismo es una degradación de los valores, entonces es un quiebre. Lo que no puede fallar es la comunicación con el público para que éste entienda que eso es simplemente una guiñada y no estamos errándole en los sentimientos más profundos.
-Decías que tu formación fue como actor y no como cómico, ¿sentís que el rol humorístico lo adoptaste por convencimiento o creés que el público te puso en ese lugar?
-Era un camino que a mí me gustaba mucho desde antes. Desde la escuela siempre estaba buscando hacer reír. Yo empiezo a estudiar teatro para poder hacer eso, pero después el teatro me fue llevando por estos caminos. Yo miraba Carnaval y pensaba "yo tengo que estar ahí", pero no sabía cantar, no sabía actuar, no sabía hacer nada. El teatro me ayudó a descubrir que no necesitás ser gracioso para hacer reír y casi que te diría que todo lo contrario, lo que necesitás es que se crea la situación que estás actuando y es esa situación la que debe ser graciosa. Es lo que nos pasa a nosotros, para hacer un monólogo yo no tengo que ser cómico, lo que sí tengo que ser es creíble, que la gente entienda adónde voy, por qué lo digo, de dónde viene. Trabajamos mucho desde lo natural porque la única forma de que las cosas funcionen es ésa.
-Si bien hablás de trabajo colectivo y construcción de situaciones, ¿eres consciente que la gente cree que Los Choby`s son Pacella y algunos más?
-Los primeros años de trabajo sí podían verse así y después, cuando nos empezamos a armar, los comentarios empezaron a ser otros. El Carnaval también tiene una cosa de divismo o de conocimiento, de cercanía. Me parece que lo que pasa con el público es que conocen a alguien, entienden cuál es el código y por ahí se predisponen con esa persona.
-¿Qué cosas te dio el Carnaval?
-A mí el teatro me hace arrimarme a los libros, yo no era consumidor de literatura. Cuando descubro los libros, empiezo a interesarme por cosas que antes ni siquiera conocía. Eso está demás para tu vida y el Carnaval también tiene eso. Por eso cuando me dicen que esto es popular o qué sé yo, yo lo miro por ese lado, yo siento que esto me sacó de la calle y me cambió la vida.
PERFIL - TALENTO RECONOCIDO
Nombre: Leonardo Pacella.
Nacimiento: 28 de enero de 1979.
Lugar: Montevideo.
Agrupación: Los Choby´s.
Ganó el títulode figura máxima del Carnaval en dos oportunidades: la primera en 2010 y la segunda en 2012. Incursionó en la televisión en el programa "Consentidas", "Pizza a Carballo" y otros. Antes estuvo diez años en el teatro. Comenzó en Carnaval en Los Joker´s y ha reconocido que aprendió mucho de Walter Tuala, una figura de gran referencia para él.