GUILLERMO ZAPIOLA
Era probablemente inevitable, pero también un riesgo. Convertir la más exitosa comedia televisiva de todos los tiempos en un largometraje implicaba algunas decisiones que sus responsables debían meditar cuidadosamente.
También era una tentación irresistible que la protagonista y productora ejecutiva Sarah Jessica Parker difícilmente iba a rechazar. Como la propia Parker lo señala, la popularidad Sex and the City no ha decaído en los cuatro años pasados desde su cancelación. Por el contrario, ha crecido.
Parker lo explica por la difusión que la serie ha tenido a través de la televisión abierta. "Es más la gente que ve el programa, y por lo tanto, nos hemos vuelto más reconocibles. Estar en HBO es como trabajar en una boutique, comparado con trabajar en una tienda como Macy`s: en una boutique hay solamente una puerta, y en Macy`s hay 800. Y de golpe una se ve expuesta a mucha más gente".
En el caso de la versión cinematográfica de Sex and the City, que se estrena en Montevideo el próximo viernes, quienes funcionaron como el equivalente de las 800 puertas de Macy`s fueron los cientos de multiplex que dieron a conocer el film, con resultados que sus propios productores valoraron como inesperados. Una película que costó apenas 65 millones de dólares recaudó 150 millones en un mes, solamente en el mercado interno.
Con ello quedó despejada la gran incógnita de si el formato original de la serie sobreviviría en una película de dos horas y media de duración, que obligaba a más anécdota, más desarrollo de los personajes, y hasta replantear lo que había ocurrido con algunos de ellos durante los cuatro años posteriores a la cancelación del programa televisivo. La crítica ha expresado opiniones divididas, y el público ha reaccionado casi igual que ante la serie original (se la ama o se la odia), pero los fans constituyen un número lo bastante amplio como para que el film haya logrado imponerse.
ANTECEDENTES. Sex and the City debutó en 1998 en la cadena HBO, y se mantuvo en el aire durante seis temporadas hasta su finalización en 2004. Antes fue una serie de columnas autobiográficas firmadas por Candace Bushnell en el periódico The New York Observer. El productor Darren Star valoró rápidamente el potencial de las columnas de Bushnell sobre políticas sexuales en la jungla neoyorkina, pero es posible que ni siquiera él tuviera clara conciencia del fenómeno al que dio origen cuando esas columnas (luego convertidas en un libro) dieron origen a la serie.
La sarcástica Miranda (Cynthia Nixon), la sexy Samantha (Kim Cattrall), la más convencional Charlotte (Kristin Davis) y la irónica y atropellada Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker) conectaron inmediatamente con el público. La mejor explicación de ese éxito ha sido dada por Nixon: "Todo comienza con la historia, y proviene del corazón. La gente ve la serie una y otra vez, el mismo episodio cinco, diez veces, porque está tan lleno de contenido. No son sólo chistes. Son más bien ideas. Y yo creo que los actores son maravillosos".
Todo eso es sin duda cierto en un formato televisivo semanal de 26 minutos, donde cada capítulo solía centrarse en una idea (la fidelidad, el engaño, la soledad, el fracaso, el comienzo de una nueva relación) y la diversidad de reacciones de los varios personajes ante ella. Los mejores libretos de Sex and the City no eran solamente divertidos y (a veces) un poco escandalosos. Estaban también inteligentemente escritos, con una consistencia entre el humor y la interactuación entre caracteres disímiles, infrecuente en la pequeña pantalla.
Sarah Jessica Parker afirma que vestir las ropas y sobre todo colocarse los sofisticados zapatos que enloquecen a Carrie Bradshaw resultó algo muy natural. "El primer día todo resultó tan conocido, que ni lo pensé", asegura. Como productora, Parker nunca dudó que Michael Patrick King, quien estuviera largamente vinculado a la serie, debía ser el guionista y director del film. "Es realmente un escritor con mucho talento para la comedia romántica, y yo sentí que no podíamos hacerlo sin él". King aceptó de inmediato.
"Llegué a enamorarme de esas cuatro mujeres, durante muchos, muchos años, y las he guardado en mi corazón, incluso cuando no estábamos haciendo la serie", reconoce por su parte King. "Me enamoré de estas cuatro mujeres a quienes en realidad, les di vida. Es raro tener este tipo de relación con la gente".
King expresa una admiración sin límites por Sarah Jessica Parker. "Es una musa fenomenal para cualquier escritor", sostiene. "Cuando quieres que sea una estrella, es una estrella. Y sin embargo, tiene la habilidad de ser la que no fue escogida. Puede interpretar toda la gama de roles que tienen que interpretar las personas en la vida real. Sarah Jessica también es inteligente; el personaje no hubiera podido funcionar si no hubiese sido capaz de proyectar ese tipo de intelecto. Además de eso, es muy cómica, realmente sensual y bonita y tiene emociones muy profundas".
Uno de los ejes de la acción de la película es por supuesto la relación de Carrie con Mr. Big, su eterno enamorado encarnado por Chris Noth. Con respecto a su relación con él, Parker señala: "Los hombres lo adoran. Me decían cosas como: ¿no le vas a hacer nada feo al Sr. Big, verdad? Y las mujeres por supuesto, todas enamoradas de él. Él vale cada discusión, cada pelea. Y no existe nadie en el mundo con quien hubiese querido hacer este papel que no fuese Chris".
ROMANCE. Noth hizo a un lado la placa y la canana con el revólver de detective de Law and Order: Criminal Intent (en realidad volvió a ser reemplazado por Vincent D`Onofrio luego de su enfermedad) para retomar el personaje de Mr. Big. Sobre su relación con Parker el actor declara: "La química entre Sarah Jessica y yo es invalorable. El hecho de que actuemos juntos, teniendo una buena relación y cierta química, permite que la relación vaya mucho más lejos".
Es gracioso leer empero, en la página web IMDB, que un usuario se queja porque en la película Big declara su amor a Carrie, y en lugar de ofrecerle un anillo le ofrece un zapato. En serio: ¿alguien cree posible conquistar a Carrie Bradshaw sin apelar a los zapatos?
Qué pasó con cada una de las damas en cuatro años
MIRANDA
La exitosa abogada (encarnada por Cynthia Nixon) había aceptado un descenso en su `status` al mudarse de Manhattan a Brooklyn con su marido Steve (David Eigenberg) y su pequeño hijo Brady. Al comenzar la película es un ama de casa con una vida complicada, que debe extenderse en varias direcciones y que por momentos se encuentra sencillamente exhausta. Para peor, su matrimonio comienza a exhibir grietas, y la decisión que tome al respecto es uno de los giros de la trama de la película.
SAMANTHA
La ninfómana del grupo (Kim Cattrall) había decidido sentar cabeza tras su lucha contra el cáncer de mama y su enamoramiento de un joven actor (Jason Lewis) al que ha seguido a Los Angeles. Al comenzar el film está aparentemente tranquila, viviendo en una hermosa casa de playa en Malibú, pero extraña a Nueva York y sus amigas, que se han casado y tenido hijos. Se siente desplazada no solamente en términos físicos. No se trata únicamente de la distancia.
CARRIE
La historia de la exitosa columnista (Sarah Jessica Parker) era la que había quedado más "abierta" al finalizar la serie, El eterno Mr. Big la había rescatado de su aventura parisina con Mikhail Baryshnikov, y a su regreso ha logrado desarrollar una próspera carrera como escritora. Ya tiene tres libros publicados, aunque sigue habiendo sacudones en su vida sentimental. De pronto, Big le propone matrimonio, y el resultado da lugar a algunos tropiezos, inevitables equívocos y malentendidos.
CHARLOTTE
La más "tradicional" de las cuatro amigas (Kristin Davis) está viviendo en Park Avenue lo que puede denominar "su sueño". Su matrimonio con el abogado Harry (Evan Handler), algo bruto pero bondadoso, y a quien conoció durante su conflictivo divorcio, parece estar funcionado correctamente. Han adoptado a una niña china, Lily, y Charlotte vuelca sobre la niña su demorado afán de maternidad. Todos opinan que los cambios han sido para bien, pero nada es eterno.
Música vendible
Las películas exitosas generan un inevitable "merchandising" colateral. Al mismo tiempo que Cómplices de Luis Miguel se convertía en el disco más vendido en varios países de habla hispana, en los Estados Unidos la banda sonora de Sex and the City, original de Aaron Zigman, lograba un confortable segundo lugar en las ventas en los Estados Unidos, colocándose únicamente por debajo de Here I Stand de Usher. Los `fans` no están solamente en las butacas de los cines o frente a la TV.
La responsable de varias de las extravagancias en el vestuario
Una de las cartas que Sex and the City jugó a lo largo de sus seis años de existencia televisiva fue el extravagante vestuario de sus protagonistas, creado especialmente por la diseñadora Patricia Field. Incansablemente, Field vistió a Carrie, Samantha, Charlotte, y Miranda con todo tipo de indumentarias, desde ropa de diseñadores a hallazgos de mercadillos, siempre con algo inesperado, fresco y a veces estrafalario.
"Pat Field es indispensable", afirma Sarah Jessica Parker. "De ninguna forma podíamos seguir contando la historia sin ella. Lo novedoso de sus ideas, su manera de romper las reglas, es contagioso".
"Pat Field es una artista", agrega el director y guionista Michael Patrick King. "Resulta muy divertido trabajar con ella, porque es muy impulsiva y una gran colaboradora".
Field vuelve a Sex and the City con gran parte de su equipo original, incluyendo a la co-diseñadora Molly Rogers. Según ella, constituyen una especie de "gran familia" de creadores.