Las series de televisión turcas se ven en más de 20 países y, según los expertos, están contribuyendo a difundir los valores y estilos de vida de Turquía en Medio Oriente y el norte de África, ejerciendo una suerte de "soft power" en beneficio de la diplomacia neo-otomana de Ankara. Series como Muhtesem Yuzyol, Ask-i Memnu y Yaprak Dokumu están batiendo récords de telespectadores en países de la región, y los más de 100 títulos en circulación reportaron a los productores el equivalente a más de 60 millones de dólares, solo este año. Los sitios turcos en Internet recuerdan que un canal televisivo japonés preparó incluso un documental sobre las series turcas y sus efectos.