El galán-cantor Hugo del Carril fue una de las figuras más importantes del espectáculo argentino de principios y mediados de siglo XX, participando en una infinidad de películas y espectáculos que unían el tango con el séptimo arte.
Piero Bruno Hugo Fontana nació el 30 de noviembre de 1912, el año en que el tango fue aprobado por la aristocracia porteña reunida por el barón Demarchi en el Palais de Glace, tras escuchar a la orquesta típica de Genaro Spósito y ver bailar a dos parejas.
Nacido de un matrimonio de inmigrantes italianos y criado por una pareja de inmigrantes franceses, comenzó como presentador en Radio El Pueblo, donde hacía algunas intervenciones como estribillista de las orquestas que se presentaban en vivo, procurando variar el seudónimo y el estilo. Hugo Font, Carlos Cáceres, Pierrot, Oro Cáceres, fueron algunos de sus nombres artísticos.
Su primera grabación -como estribillista de la orquesta de Edgardo Donato- es de 1935, el año de la muerte de Carlos Gardel. Ahí fue que Luminton apostó fuerte a del Carril como sucesor. A partir de ahí su carrera comenzó a crecer. Sus acompañamientos más habituales en los discos fueron por la orquesta dirigida por Tito Ribero.
Además, se hizo conocido por su versatilidad: podía alternar el melodrama con la picardía, la sobriedad con el swing, una campera melancolía con una marcha sindical.
Yo soy aquel muchacho , Esta noche me emborracho, la grabación de Betinotti que entrama la milonga urbana con la milonga payadoril, y Madame Yvonne, son algunas de sus obras más reconocidas.
Políticamente cercano al peronismo, compartió el set de La cabalgata del circo con Eva Perón y luego fue emblema de las canciones de apoyo al matrimonio. En 1949 cantó los Versos de un payador a la señora Eva Perón y los Versos de un payador al General Juan Perón , de Manzi, además de grabar Los muchachos peronistas , con orquesta de Domingo Maraffiotti y coro de Fanny Day.
Después del golpe que derrocó a Perón en 1955, Del Carril fue preso y perseguido, y nunca logró volver a rescatar su vieja fama. Murió el 13 de agosto de 1989.
Festejando el centenario de su nacimiento, en Buenos Aires, hubo varios actos destacando la personalidad y el arte de Del Carril. El más importante de ellos fue la inauguración de la estatua en su homenaje en la esquina del Luna Park.
En base a Clarín.com