HENRY SEGURA
S alma Hayek se ha transformado en la última bandera de la cuestión latina en la industria del entretenimiento de Estados Unidos. Desde su empresa Vetanarosa, impuso la versión estadounidense de Betty la fea (o sea, Ugly Betty) que se emite con muy buena audiencia en horario central por la cadena ABC.
El acierto no es simple casualidad. Con Frida la actriz anticipó una actitud que no tenía demasiados adeptos. Durante años estuvo paseando con el libreto del filme sin poder concretarlo, entre otras cosas porque quería que fuera una producción fiel a la gran artista mexicana pero que necesariamente debía trasladarse por ciertos andariveles anglosajones. Los puristas no estaban de acuerdo con ella, porque entendían que esos dos mundos eran casi antagónicos.
Ciertos pactos con colegas le permitieron a la actriz crecer en la producción. De la misma manera que Tinelli hace asociaciones esporádicas con figuras del espectáculo, Hayek hizo las suyas. La española Penélope Cruz la acompañó en el aventurero film Bandidas y en breve hará una incursión por Ugly Betty. Obviamente, la propia Salma hizo su aporte a la serie haciendo una aparición casi accidental en un capítulo.
Diminuta y decidida, Hayek está pronta para dar otro salto en el mercado televisivo, sin que el mismo esté diseñado sobre una campaña publicitaria de intimidades propias. De espaldas a la pasarela, la actriz ha llegado a un acuerdo con el canal Fox para realizar una serie dramática con historias de médicos. Para el proyecto contó con el apoyo del guionista Joe Sachs, responsable de la serie ER-Sala de urgencia, de donde emergiera George Clooney, nada menos.
Los ascendentes de la actriz (padre político y hombre de negocios; madre artista) parecen seguir iluminándola en estas iniciativas.