Saldanha: El brasileño tras una prehistoria taquillera

Saga animada. "La era del hielo" regresará mañana a los cines con un tercer capítulo, procesado en tres dimensiones

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MATÍAS CASTRO

Tres días antes que en el resto del mundo, se estrena mañana en Uruguay "La era del hielo 3". Adaptándose a los tiempos que corren, esta creación del brasileño Carlos Saldanha se verá también en cines 3D.

"Nunca tenemos las herramientas necesarias para crear lo que hemos pensado. Siempre queremos más" dice el director, nacido en Rio de Janeiro en 1968. A pesar de no ser una estrella en el mundo de la animación, es un hombre que ha ganado su lugar al hacerse responsable de algunas de las películas de mayor éxito en la última oleada de la animación digital. Y además, ha sido testigo de la evolución de la industria en este rubro.

Originalmente la primera Era del hielo iba a ser hecha con animación tradicional, dibujada cuadro a cuadro, y dirigida por Don Bluth, responsable del revolucionario videojuego Dragon`s Lair. Sin embargo el creciente impacto de la animación digital y el fracaso comercial de Titan A. E. dirigida por Bluth, provocaron un cambio de planes, y así se decidió hacer el film con computadoras y entró Saldanha al equipo junto con Chris Wedge.

Wedge había comenzado como animador en películas como Tron, y fundó, con animadores que habían trabajado en ese film, los estudios Blue Sky. Pero Fox compró estos estudios y les asignó la producción de La era del hielo tras el cambio de planes. Así Wedge, que siempre ha puesto la voz a Scrat, la emblemática ardilla con dientes gigantes, se puso a cargo del proyecto y convocó a Saldanha, que no había dirigido antes largometrajes de ficción. Casi de inmediato el brasileño, que había estudiado animación y trabajado en Blue Sky desde sus 22 años, se hizo cargo de la serie. En 2002 hizo Gone nutty, un cortometraje con Scrat, al mismo tiempo que La era del hielo, con el que ganó una nominación al Oscar en la categoría de Mejor cortometraje animado. A partir de ahí el trabajo comenzó a fluir notablemente y de inmediato fue contratado para dirigir Robots, otra vez codo a codo con Chris Wedge.

Ahora Saldanha, ya con un nombre reconocido dentro de la industria, se acaba de meter en el nuevo giro de la animación digital: las tres dimensiones. Y al igual que en la segunda parte de La era del hielo, ganó su lugar como único director. "Cuando empezamos con la producción hace tres años, sabíamos que las tres dimensiones iban a evolucionar muchísimo", contaba Saldanha en la presentación del film en Los Angeles. "Ahora no hay más que echar un vistazo para comprobar que estábamos en lo cierto. Es realmente increíble, desde los años `80, con aquellos lentes de cartón. Creo que la gente va a redescubrir las enormes posibilidades que aporta". Ese período de tres años al que se refiere es el lapso que transcurrió desde el estreno de la segunda Era, cuyo enorme retorno en boleterías los impulsó a trabajar en la continuación que se estrena mañana.

A lo largo del proceso de producción el guión nunca estuvo cerrado del todo, hasta el momento del corte final del film. "Una de las mejores características de la animación es que el texto siempre está vivo y evolucionando". Las trescientas personas del estudio aportan constantemente durante el trabajo, de modo que la película se va enriqueciendo a medida que avanza.

Los estudios Blue Sky parecen ser un lugar ideal para trabajar. Están ubicados en medio de un bosque, bien iluminados y amplios, casi como lo que ocurre con Pixar. En condiciones así se busca generar un espíritu de trabajo comunitario que suele resultar muy efectivo para esta clase de películas, que exigen estar cargadas de detalles elaborados. La historia de La era del hielo esta vez, apunta al crecimiento de las familias de los personajes y a ponerlos en medio de un viaje hacia el mundo de los dinosaurios, por lo que la cruza de aventuras, toques familiares y también impacto técnico de la animación requería un equipo de trabajo totalmente comprometido.

La evolución de los personajes promete ir por los mismos rumbos familiares que recorrieron los de Shreck, otra exitosa saga de animación digital. La familia de Manny y Ellie, los mamuth, está a punto de agrandarse ya que ella está embarazada, y ese es el punto de arranque, con el futuro papá haciendo lo posible para armar un ambiente seguro para su hijo. Con ellos vive Sid, el perezoso, que se mete en todo. Mientras tanto, Diego, el tigre dientes de sable, está cansado de ser tratado como un gato y comienza a sentir deseos de volver a tener una vida salvaje y más curtida. Sid, por su parte, sale en busca de una nueva familia y termina encontrando tres huevos de dinosaurio y protegerlos, con lo que todo el grupo se separa un poco.

La voz de esos tres dinosaurios, en inglés, es la del propio Saldanha. Esos pequeños dinosaurios tienen madre y, justamente, su intento por recuperarlos es lo que desata la aventura al empujar al grupo de animales hacia un mundo subterráneo donde los dinosaurios todavía subsisten. Cualquier eco de la novela El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle, no es mera coincidencia, aunque en ella los dinosaurios hayan sobrevivido en un lugar cerrado en Sudamérica.

El gran tema de La era del hielo ha sido lo técnico, al igual que en las películas previas. Uno de los aspectos más llamativos de la animación fueron y son los pelos y plumas de los animales, por no hablar del realismo de los movimientos. La competencia con Dreamworks (Shreck) y con Pixar (Up), es muy alta y las tres empresas invierten mucho en el desarrollo de las técnicas de animación. Blue Sky, de hecho, tiene la patente de su propio software de animación, parte clave del negocio, ya que no sólo se usa en sus films sino que luego puede venderse o alquilarse como servicio a terceros.

Ahora Blue Sky trabaja en tres películas más, aunque afirman estar concentrados en el lanzamiento mundial de La era 3. Una de las tres se llama Río, y es la próxima que dirigirá Saldanha. La historia, que no fue escrita por él, trata sobre un colorido loro de Minessotta que emprende un viaje hasta Río de Janeiro. Al menos en la ficción que se estrenará dentro de dos años, el brasileño regresará a su país.

La cifra

314.641 Es la cantidad de entradas vendidas por la saga en Uruguay. La primera tuvo 168.585 espectadores y la segunda 146.056.

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